jueves, 30 de enero de 2014

Lucios invernales (día 2)

No podría decir que tuviera una noche de sueño reparador, pero a la hora que habíamos acordado levantarnos, ya estaba en pie.
En esta ocasión seríamos menos, así que un rápido desayuno y a preparar los equipos de pesca.
El plan era el de acercarse al embalse de Ricobayo, así que una vez tuvimos todo listo, partimos hacia allá.
La mañana nos recibió con una niebla bastante espesa, pero esta se fue disipando a medida que avanzamos por la carretera.
Una vez en la zona elegida, nos desplegamos en dos grupos. Marcos fue con Guiller, mientras que Edi, Walter y yo nos quedamos en las proximidades de la bajada.
El embalse presentaba un nivel bastante alto. Mucho más que la última vez que había estado aquí.
http://nosolomosca.blogspot.com.es/2009/11/viaje-ricobayo-dia-1.html
http://nosolomosca.blogspot.com.es/2009/11/viaje-ricobayo-dia-2.html
Las orillas plagadas de cantos rodados y esquistos, eran bastante buenas de andar, por lo que Edi se fue alejando a la búsqueda de algún lucio. Tuvo fortuna, pues uno de estos esócidos fue persiguiendo el señuelo hasta la orilla, sin embargo no atacó el engaño.
Poco después, Walter sintió un revuelo en el agua, cerca de su señuelo. Quizás algún lucio de buen tamaño que persiguió el artificial sin llegar a atacarlo.
Yo me decanté por un crankbait, para buscar más profundidad, sin embargo sólo pude perderlo al quedarse enganchado en el fondo.
Después me acerqué a la base de un puente, por si algún pez rondaba la estructura de este, sin embargo no hubo respuesta alguna.
Decidimos volver al lugar de la jornada anterior, así que subimos a los coches y de vuelta al punto de partida.
De camino acordamos parar a tomar algo y llevarnos unos bocadillos. De esta manera no perderíamos tiempo en ir a comer y aprovecharíamos las horas que nos quedaban, de manera más eficiente.
Mientras estábamos con el tentempié, coloqué a mis compañeros para que posaran para la foto de recuerdo jejeje.
Y cuando Guiller entró, hice lo propio con él. Sin embargo me di cuenta que por casualidad, en ambas fotos, mis compañeros presentaban una bonita cornamenta jejeje.
De vuelta en la zona de pesca, nos fuimos dispersando para ir probando en distintos puntos. Me decanté por un vinilo artesanal de los que hace Vitu, montado con una cabeza de las que me había regalado Anxo.
Se ve que funcionó la conexión Ribeira-Rianxo, porque en pocos lances pude sentir una picada.
Esta se produjo cerca de la orilla, por lo que me cogió algo desprevenido. Sin embargo no cedí línea y así pude llevar la captura hasta la orilla.
Había una cosa que tenía muy clara cuando opté por este señuelo, y es que no iba a ser fácil que el lucio lo dejase sin cola, como le ocurrió a otros compañeros en la jornada anterior. Ni siquiera pude ver la marca de sus dientes en el vinilo. Es posible que no lo notase demasiado apetitoso, cuando ya lo tenía entre sus mandíbulas jejeje.
Hicimos una breve parada para ir dando buena cuenta de los bocadillos. Cuando retomamos la actividad, Edi recibió un justo premio a su tenacidad. Un lucio que encontró muy apetecible un pequeño crankbait de color anaranjado fluorescente.
Seguimos inténtándolo todos un buen rato, salvo Cabo, que había venido sin el equipo, pero no obtuvimos resultados. Por ello, decidimos poner punto y final a la jornada.
Mientras los demás nos cambiábamos, Guiller efectuaba algunos lances más.
Uno de ellos tuvo recompensa, pues un bonito lucio sucumbió al Rapala X-Rap color HH.
Y este aún tuvo tiempo de gastarnos otra broma, simulando que había capturado otro lucio jejeje.
Ya sólo nos quedaba hacer la foto de grupo y emprender el viaje de regreso hacia casa.
Todavía quedaban unas tres horas de viaje, que fueron amenizadas con buena charla.
Una vez en casa de Walter, nos despedimos de Marcos y Edi.
Aunque el plan inicial era que me quedase a dormir en casa de Walter, opté por volver a casa, ya que no me encontraba cansado.
Dos horas de conducción rememorando todas y cada una de las imágenes de estos dos días.

La jornada según Cabo:
http://pescaastur.blogspot.com.es/2014/01/lucios-de-invierno.html
La jornada según Guiller:
http://alroqueru.blogspot.com.es/2014/02/lucios-spinning_4.html
La jornada según Walter: 
http://dorada-tanero.blogspot.com.es/2014/02/video-lucios.html
http://dorada-tanero.blogspot.com.es/2014/02/lucios-en-castilla.html
 
Espero repetir pronto. !!Gracias amigos¡¡

martes, 28 de enero de 2014

Lucios invernales (día 1)

El fin de semana, varios colegas de pesca nos desplazaríamos hasta la comunidad de Castilla y León, para intentar capturar algunos lucios. Creo que para casi todos sería su primer contacto con este pez y también su primera incursión en la pesca en agua dulce. Sin embargo, la ilusión y el compañerismo hace que todo siga adelante, pudiendo llevar a cabo lo que a priori puede ser una tarea difícil.
Llegué a casa de Walter por la noche, con tiempo de cenar con él y con Iria.
Tras la cena, a preparar todo el equipo. No podíamos olvidarnos de nada, pues el viaje era largo.
Sobre las doce de la noche, nos acostamos, pues a las cinco de la mañana había que levantarse.
Con los nervios del viaje apenas pude dormir, pero la hora de levantarse llegó y con ella, el revuelo.
A ducharse, para luego desayunar y colocar los bártulos en el coche.
Mientras cargábamos los equipos, llegaba Marcos. Con todo cargado, partimos hacia el punto desde el que saldría toda la expedición.
 Una vez en casa de Mikel, pudimos ver como los demás compañeros ultimaban los preparativos.
El grupo al completo sería: Walter, Marcos, Mikel, Casti, David, Edi y un servidor.
Con un cielo encapotado y una lluvia fina, iniciamos el viaje.
Para no saturarnos de horas en el coche, hicimos una parada en La Portela de Valcarce.
 Las piernas lo agradecieron y los estómagos también jejeje.
Un poco de charla sobre lo que nos aguardaba y de vuelta a la carretera.
Cuando nos acercábamos a nuestro destino, se intuía el sol entre las nubes, regalándonos con un amanecer muy pintoresco.
Tras varios problemas de orientación, pudimos encontrarnos con Cabo y Guiller, quienes ya estaban en la zona desde el día anterior y que ya habían sacado algún lucio.
Los demás compañeros, que habían llegado antes que nosotros, también tuvieron la oportunidad de pescar un rato, pero sólo Casti sacó uno de estos esócidos.
Por ello decidimos cambiar de lugar y probar suerte en un punto cercano.
Una vez en el nuevo emplazamiento, ayudé a Walter a montar el equipo para después comenzar a pescar.
Los vinilos fueron la primera opción, quizás por las posibilidades que tienen a la hora de trabajarlos en la capa de agua.
Después opté por utilizar peces artificiales, pues la actividad parecía nula.
Algunos compañeros se desplazaron a otra zona próxima y desde allí nos llegaron buenas noticias.
Habían tenido varias picadas y Walter se había estrenado con un buen ejemplar.
Algunas picadas fallidas se sucedieron más tarde. Varios vinilos con las colas amputadas eran el resultado de una mayor actividad por parte de los peces.
Mikel tuvo la fortuna de sacar tres lucios en un intervalo de tiempo muy corto.
Los que todavía no habíamos tocado escama, nos afanábamos en intentar hacernos con nuestra primera pieza, pero los resultados no llegaban. Quizás se trataba de un parón en la actividad de los peces, así que después nos fuimos a comer.
La comida se celebró en un lugar que Mikel ya conocía y en el que nos atendieron de maravilla.
En esa misma zona, tenía lugar un encuentro del foro Pobladores del río.
Estos compañeros de afición, pudieron asistir a una demostración de clonación y creación de vinilos, por parte de nuestro compañero Mikel (BricoyPesca).
Hablando con alguno de los miembros de este foro, pude conocer a Luis Trujillo (editor del blog club de pesca Valle Iruelas) y cuya crónica de este evento, os dejo en este enlace:
http://clubdepescavalleiruelas.blogspot.com.es/2014/01/encuentro-pobladores-del-rio.html
Un placer haber charlado contigo Luis.
Se acercaba la hora de volver al río. Tan sólo iríamos unos cuantos, así que había que apurar los postres.
El whisky de los postres que me "ventilé" me pasó factura a la hora de ir hacia el coche, pero al final pude reponerme y concentrarme en la pesca jejeje.
Por la tarde volvimos a peinar cada una de las zonas en las que habíamos estado por la mañana, sin embargo no parecía que la fortuna nos fuera a hacer una visita.
Con el sol rozando el horizonte, Edi notó la presencia de un pez al otro lado de la línea.
Cuando ya estaba cerca de la orilla, pude sujetarlo con el bogagrip y así poder sacarlo.
Al final, un justo premio a la insistencia.

Ya sólo nos quedaba ir al hotel, para poder descansar y afrontar la segunda jornada de pesca.
La charla con los compañeros nos acompañó durante la cena y tras esta, ya sólo quedaba irse a dormir.

CONTINUARÁ ...

domingo, 12 de enero de 2014

Comenzamos a surfcasting

Lo cierto es que ya tenía ganas de retomar el surfcasting, pues se trata de la modalidad con la que me inicié en el mar. 
Hoy no se daban las mejores condiciones, pero las ganas pudieron más, así que me levanté y puse rumbo a la playa. 
Cuando me disponía a pasar bajo un viaducto de la AP-9, la Guardia Civil me indica que me detenga a un lado. Se trataba de un control de alcoholemia. Sigo las indicaciones del agente, colocando la boquilla, soplando y retirándola al finalizar. Resultado: 0,0.
Tras mostrarle el permiso de conducción, el agente me pregunta: -¿Va usted a pescar? ...
Ahí comenzó una charla de más de media hora, hablando de surfcasting, doradas, lubinas, zonas de pesca, etc. Creo que nunca me he alegrado tanto de que me parasen, pues la charla fue muy amena.
El agente me mostró las fotografías de unas doradas capturadas por su amigo Julio, que me pusieron los dientes muy largos.
La llamada de Miguel, el cual me estaba esperando, puso punto y final a la conversación, sino creo que se extendería bastante más jejeje.
Pasé por casa de Miguel para recogerlo y de ahí partimos hacia la playa, en la que nos esperaban Juan y Marcos.
 Con todo montado, Juan se acercó con algo que las olas habían arrastrado hasta la arena. Se trataba de unas criaturas desprovistas de concha y con aspecto de ser válidos para pescar, por lo que probé suerte.
Conversando con otro pescador, supe que le llaman "caralletes", aunque sigo sin saber de qué especie de animal se trata.
 Mientras aguardábamos la primera picada, me fijé que entre las algas había algunos huevos de raya o tiburón. Al apretar uno de estos, me di cuenta de que había algo dentro.
Abrí el huevo y comprobé que tenía una pequeña raya.
 Estaba perfectamente formada, aunque le quedaba parte del saco vitelino por absorber. La deposité en el agua, por si esta se podía valer por sí sola y el agua se la llevó.
 La tónica general de la mañana fue un viento con rachas fuertes y mucha lluvia.
La navajas que utilizamos de cebo, fueron atacadas por la morralla, pues en ocasiones los anzuelos llegaban limpios.
Un pescador encontró una arola en la orilla y me la entregó para que probase fortuna con ella, pues se trata de un cebo muy efectivo.
Tras la recogida, el anzuelo llegó limpio, por lo que deduje que la morralla seguía por la zona.
Estuvimos varias horas sin sentir picada alguna. Cuando ya tenía las manos entumecidas, decidí terminar la jornada. Miguel hizo lo mismo, pero Juan y Marcos permanecerían un poco más.
Nos fuimos a un restaurante que hay junto a la playa. En la puerta de este colgaba un cartelito: Hay chocolate con churros.
Creo que gracias a esto pude entrar en calor rápidamente. Miguel y yo estuvimos charlando un rato, hasta que decidimos ir a ver dónde estaban nuestros compañeros.
Estos ya se encontraban recogiendo los equipos, y dado que ya era algo tarde, optamos por marcharnos para casa.
La jornada me valió para estrenar este 2014, si bien los temporales han alterado bastante los fondos.

Aquí os dejo un vídeo de lo que hizo el último temporal que azotó nuestras costas. Atentos al final, pues comprobaréis que a veces no hace falta la caña para hacerse con un pez ...


miércoles, 8 de enero de 2014

Resumen 2013

El año 2013 no era un buen año para los supersticiosos, sin embargo, estoy seguro que los ha habido peores y también mejores, en cuanto a la pesca se refiere.
Yo no me he quejado en este aspecto, pues he podido disfrutar de buenas jornadas de pesca.
Pero lo que mejor que me ha dejado este 2013, es la gente con la que he podido compartir días de pesca, charlas, mesa, etc.
Ha sido un año con muchas quedadas en las que he disfrutado un montón, conociendo a gente con la misma afición/enfermedad.
A todos ellos y a los que os acercáis a este espacio, va dedicado este video.
 Espero que os guste.

 
Y como petición al 2014 ... pues que sea como mínimo, igual de bueno.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Labrax & Punctatus

Ayer por la mañana había quedado con Esteban y Miguel para ir a varear. La zona elegida tendría que estar algo resguardada del peligroso mar que hay estos días.
Tras el desayuno, pusimos rumbo a la zona de Samil, pues a buen seguro podríamos pescar con bastante tranquilidad y con un poco de suerte, tocaríamos escama.
 Tras preparar los equipos, bajamos hacia la playa por unas escaleras, para luego comenzar a lanzar nuestros señuelos desde unas rocas cercanas. Inicialmente no percibimos actividad alguna, así que fuimos lanzando por la playa hacia otro grupo de rocas. Tras acceder a este, volvimos a lanzar sobre un oleaje creciente.
Y fue Esteban el primero en sentir algo al otro lado de la línea. Se trataba de una lubineta que había encontrado muy apetecible el vinilo que mi compañero había escogido.
 La primera captura siempre anima al grupo, así que a seguir intentando hacerse con otra pieza.
Miguel y yo probábamos con sendos minnows, mientras que Esteban proseguía con el vinilo.
 La marea continuaba descendiendo mientras el oleaje del mar ganaba en intensidad.
Quizás esto nos favorecía, aunque en la pesca no se puede descartar nada.
 En una franja de costa con aguas más calmadas decidí enganchar un paseante a la grapa. Mi colega Marcos me ha enseñado que incluso en invierno, estos pescan.
 Bajo el puente de la Isla de Toralla, observamos a un buceador afanándose en recolectar algo, aunque no llegamos a saber si eran nécoras o centollos.
Lanzando desde la escollera que une la tierra firme con la isla, Esteban clavó algo. Cuando ese algo llegó a la superficie pensó que se trataba de una lubina, pero cuando ya estaba cerca se dio cuenta que se trataba de una baila (Dicentrarchus punctatus).
Tras las fotos, también fue devuelta a su medio.
 En esta ocasión, cruzamos el puente y nos dispusimos a pescar desde la isla, puesto que la marea lo permitía. 
Al caminar por las rocas, veía gran cantidad de erizos de mar, que me recordaban a Chano, pues el la quedada de SpinninGalicia había grabado un vídeo en el que daba buena cuenta de ellos: http://chanodepesca.blogspot.com.es/2013/10/3-quedada.html.
En la cara oeste de la isla, que estaba más expuesta, las olas eran de mayor tamaño. Aquí ya había que tener cuidado. A pesar de que estuvimos un rato, no sentimos picada alguna, por lo que decidimos dar la vuelta.
De camino pudimos observar algunos de los peculiares chalets que se encuentran en la isla.
Después de una buena caminata, tocaba irse al bar a tomar una cervecita, con la que nos sirvieron una generosa tapa de callos que nos vino muy bien, para reponer fuerzas.
 Aprovecho este espacio para desearos unas Felices Fiestas y que el año que está a punto de comenzar sea siempre mejor que el que va a terminar.

martes, 17 de diciembre de 2013

Lubinas en la costa de la muerte

Este domingo tocó madrugar y mucho, para asistir a una quedada de pesca con varios colegas de afición.
A las 4:00 am ya estaba despierto, y una hora después me puse en camino hacia Camariñas.
Algo más de dos horas de trayecto fueron necesarias para cubrir el trayecto en plena noche.
Tras varias llamadas telefónicas, todos fuimos llegando a Ponte do Porto, que era el punto de reunión.
Manel, Anxo, David, Mikel, Edi, Casti, Marcelo, Rober, Sergio, Carlos, Suso, Ramón, Roberto, Alex, Crasko y otros de los que no recuerdo los nombres y a los que pido perdón.
Tuvimos que esperar un poco hasta que algún establecimiento abriera sus puertas, para desayunar por segunda vez. Y es que nos esperaban varias horas de pesca y no era plan de ir con el estómago vacío.
 Tras el desayuno, opté por seguir a Rober y a Marcelo, pues son buenos conocedores de esta costa.
Después de cambiarnos, foto para el recuerdo.
 Antes de partir hacia el agua, Marcelo se puso las gafas y la máscara de neopreno, para transformarse en el "Caballero Jedi de los Mares". Fijaos en su caña láser jejeje.
No hay nada mejor que empezar la jornada con el estómago lleno y un poco de humor.
 Tocaba posicionarse en las zonas que considerábamos más prometedoras. Rober pescaría en una pequeña ensenada flanqueada por rocas, mientras que Marcelo y yo lo haríamos cerca de una playa próxima.
 Había que ir probando fortuna con distintos señuelos, pero los más adecuados eran los que resistían el mar fuerte, que es lo que reinaba en ese momento.
Sin embargo hubo tiempo de probar suerte con los paseantes en una zona de aguas más calmadas.
 Tras bastantes minutos de lances continuos, me fui a la búsqueda de otras zonas. De camino pasé junto al cementerio de los ingleses. Aquí fueron sepultados los 172 tripulantes del HMS Serpent, que perecieron en el naufragio. (Suceso).
 Cuando Rober, Marcelo y yo nos volvimos a reunir, decidimos probar fortuna en otro lugar.
Las rachas de viento eran bastante fuertes en estas otras zonas, así que buscamos algo más de abrigo.
 Las cruces de piedra se salpican por las rocas de esta franja de costa, recordando a los que perdieron su vida aquí.
Y es que el nombre de "Costa de la Muerte", está más que justificado, pues el mar se ha cobrado gran cantidad de vidas a lo largo de los años.
 Hicimos una parada para intentar hacer algunos lances en un punto que parecía prometedor, pero al final hubo que desistir, pues el oleaje era altamente amenazador.
 En la nueva ubicación, nos acompañaron David y Mikel. Este último se dirigió a una zona mixta, junto a un pequeño arenal.
David tomó posición en una roca alta y probó fortuna con vinilos pesados.
Mientras tanto, yo opté por usar el Mákina, pues tenía ganas de estrenarlo con una lubina.
 De camino hacia nuevos pesqueros, pasé junto a la "Piedra del Oso".
Según parece, hace algún tiempo alguien se la llevó de aquí, pero finalmente fue recuperada y puesta en su lugar. Noticia: http://www.diariodeleon.es/noticias/sociedad/piedra-oso-vuelve-coja_86183.html
Rachas de viento fuertes y grandes olas fueron la tónica general durante la mañana.
Algunos puntos que ganaban calado con la subida de la marea, parecían muy propicios para regalarnos alguna lubina, pero los esfuerzos fueron inútiles.
El faro de Cabo Vilán era testigo de nuestros intentos por hacernos con alguna captura.
Entonces pensé que quizás los que optaron por pescar hacia la ría tuvieran más suerte.
 Cuando avisté a David, este me dijo que Rober había capturado una lubina.
Un justo premio para él, pues insistió con los pesados chivos durante la mayor parte de la jornada.
Poco después pude grabar a David capturando otra lubina, que tras una buena pelea, volvió al agua. Y es que la corriente era tan fuerte, que hacía que la lucha con los peces fuera más intensa de lo normal.
 Se acercaba la hora de la comida, así que paramos para hacernos la foto de grupo.
Había que llevarse un recuerdo de esta magnífica costa.
 Una última instantánea del faro y para el bar.

Al llegar al lugar en el que tendría lugar la comida, nos pusimos a hablar de la jornada y de las condiciones que se encontraron cada uno de los asistentes.
Una vez dentro, conocí a Nordeste (compañero de Javier, del blog Pescakayakcoruña), el cual comentaba a Marcelo las ventajas del kayak en el momento de pescar. Estuve un buen rato hablando con ambos, hasta que llegó la hora de pasar al comedor.
 La mayor parte de los comensales estaban en posición de oración, rezando para que la comida llegara pronto a los platos. Yo sin embargo rezaba para mi interior jejeje.
Tras degustar la empanada de atún y la de sardinillas, llegó el churrasco escoltado por los chorizos criollos y una salsa para chuparse los dedos.
Mikel y yo repetimos de buena gana, pues habíamos sufrido un gran desgaste durante la jornada jejeje.
Durante la comida, charlas de lo más variadas, hasta la hora del café.

Seguimos hablando de pesca durante un buen rato en el comedor. Una vez fuera, seguimos hablando de pesca otra vez. Algunos compañeros fueron partiendo para sus respectivos destinos, así que nos fuimos despidiendo hasta otra ocasión.
El grupo cada vez era más reducido, pero cuando la charla es agradable, uno no tiene prisa.
Al final partimos para casa de noche. De camino al hogar, seguí a Anxo y a su padre, que habían venido por otra ruta. Durante el trayecto, el GPS les jugó alguna mala pasada, aunque al final llegamos al lugar que queríamos. Allí aún tuvimos tiempo de hablar algo más de pesca y es que estas charlas pueden llegar a ser interminables jejeje.
Tras despedirme de ellos, puse rumbo a casa, pensando en lo gratificante que había sido la jornada.

VIDEO