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miércoles, 21 de septiembre de 2016

A mí que me lo expliquen

Alguna vez habréis escuchado o leído "El sentido común es el menos común de los sentidos".
Y siguiendo con los dichos, alguno conocerá aquel que dice que "El Sil lleva el agua y el Miño la fama". Pues parece que hay gente que no debe conocerlo, sin embargo resulta paradójico, ya que en el lugar donde he visto lo que os expondré, ya ha ocurrido alguna catástrofe, con motivo de las crecidas del río Sil.
Como se explica en la placa de la fotografía, en 1959, una crecida del río derrumbó un puente, provocando la muerte de una persona.
El lugar donde estaba situado el puente, tiene una anchura considerable, por lo que la crecida tuvo que ser descomunal.
Me han comentado que el municipio de O Barco fue multado por colocar losas de pizarra y hormigón en el lecho de algún afluente del río Sil. Este es un arroyo que pasa por el pueblo de Viloira.
Desconozco si hay fauna ictiológica en este cauce, pero en el tramo que he visto, sin duda no mora pez alguno.
Lo que me parece raro, es que no se haya restablecido el lecho, retirando las losas y el hormigón.
Sin embargo, esta entrada va dirigida a denunciar la tala de varios árboles de tamaño considerable. Se trata de chopos negros, los cuales han sido cortados a escasos metros del río.
Por lo que pude apreciar, los troncos fueron retirados, sin embargo, las ramas las han apilado en la orilla.
Paradójicamente, hay árboles caídos, aunque vivos (como el caso de este sauce), que no han sido retirados y que presumiblemente pueden ser arrancados con la próxima crecida.
Eso sí, los chopos negros, cuyas raíces sostienen la orilla, han sido talados a conciencia.
Quedan los tocones para afianzar la tierra, hasta que otros árboles vayan alcanzando tallas similares.
Y aquí ya no se molestaron en triturar o apilar las ramas. Directamente en el suelo, para deleite de los paseantes que elijan la orilla que está situada al otro lado de O Barco.
En este tramo tuvieron la delicadeza de dejar algún ejemplar de aliso, para que parezca que no ha habido una intervención aniquiladora. Supongo que las acelgas de una huerta cercana tomarán el relevo a la hora de sujetar la tierra durante las crecidas.
Río abajo, queda algún árbol caído y seco, pero no han tenido la agudeza de retirarlo o al menos trocearlo, para que de esta manera, siga el curso de la naturaleza, en el propio río.
Siguiendo por la misma orilla, apreciamos hasta donde llegó la última crecida. Y el caso es que esta alambrada dista mucho del agua que discurre en estos momentos, lo cual nos da una idea del volumen de agua que por aquí puede llegar a pasar en invierno.
Por el medio de los árboles, se aprecian zonas de deposición de material vegetal y zonas en las que las raíces no han podido sujetar la tierra, creando socavones. Eso sí, en las zonas donde caminan los viandantes, han tenido la idea de echar algo de tierra, que quedará sin sustento para cuando llegue el invierno, con lo cual, vuelta a empezar.
Los vestigios de las crecidas siguen entre los árboles, ya que en esta orilla el bosque de ribera es bastante espeso. De tal manera, los cantos rodados y arenas se acumulan formando montículos, donde no arraigarán muchas plantas.
Sin embargo, estos montículos de arena y piedras, cuya granulometría es más fina, son aprovechadas por alguien, dado que se aprecian las roderas del vehículo utilizado para sacar parte de este material.
Incluso me encontré un punto en el que se hizo una hoguera para quemar unas ramas, al lado de una farola, y cuyo calor, se encargó de calcinar parcialmente a tres árboles lindantes.
Esta es la vista desde una pasarela que comunica ambas orillas. A simple vista se aprecia que el lado izquierdo está más cuidado. La razón es sencilla: es la más cercana al núcleo urbano.
En esta orilla el panorama pinta muy diferente, dado que el la hierba abunda en toda su extensión, los tocones han sido cortados a modo de asiento, hay árboles plantados para ir reemplazando los talados, etc., para felicidad de los paseantes, aún cuando en la otra orilla, también hay una senda.

Conclusión: Si no se va a hacer un trabajo, pensando a largo plazo ... ¿Por qué se permite este tipo de actuaciones?
Desconozco si se han tomado cartas en el asunto, sancionando a los autores de la tala de árboles. Lo que creo oportuno es restaurar los árboles lo antes posible, plantando árboles nuevos de las mismas especies. Esto ayudará a contener las crecidas, evitando la erosión de la orilla.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Diversión bajo el sol

Tocaba salida de pesca y me fui con dos compañeros muy especiales, como son Luis y Bullma.
El objetivo era sacar algún bass y más tarde alguna carpa.
Nada más llegar, Luis clavó dos basses con un pez artificial.
Yo opté por utilizar un paseante, sin embargo no tardé en decantarme por los vinilos, ya que me tienen dado muchas alegrías. Y así fue cómo llegaron las primeras capturas.
Lo mejor desde mi punto de vista, era que podíamos pescar a pez visto, con lo que las clavadas eran más efectivas. El tamaño medio de las capturas animaba mucho la jornada, dado que yo estaba pescando con un equipo ligero.
Luis seguía clavando peces en la distancia y yo disfrutaba con mis capturas.
Los peces estaban por la labor, con lo cual la jornada iba viento en popa.
Desde lo alto de un muro, divisé un ejemplar excepcional. Monté una lombriz de unos 25 cm y el bass no dudó en atacar. Sin embargo, una vez clavado no sabía cómo podría hacer para bajar a por él. 
En una de las carreras, el pez logró cortar el hilo contra una roca y me quedé con la miel en los labios.
Poco después me hice con este otro ejemplar, que a pesar de ser más modesto, me brindó una bonita lucha.
A la vez que pescábamos basses, divisábamos muchas carpas en concentraciones importantes. Eso sí, estas huían por nuestra proximidad.
Tras las algas sumergidas, surgían las sorpresas. Algunos ejemplares se enredaban, pero otros llegaban hasta nuestra mano.
Los que presentan la librea muy marcada me encantan, ya que la coloración resalta tanto en el agua como fuera de ella.
La anécdota de la jornada la protagonizó un corzo, que se aventuró a cruzar a nado la masa de agua en la que nos encontrábamos.
Ese corzo hubiera sido una captura de excepción jejeje.
Por la tarde, después de comer, intentamos sacar alguna carpa. 
El calor se hacía insoportable y había que buscar una sombra desde la que aguardar la picada.
Improvisamos un refugio bajo las ramas de un sauce. La temperatura era más agradable y hasta Bullma se animó a acompañarnos en la zona escogida.
Aunque por veces no perdía detalle de las cañas y se acercaba para comprobar si había actividad en las punteras. Me llamó la atención este hecho, por eso no dudé en tomar una instantánea.
Después de una picada fallida,  Bullma se apostó entre la vegetación de la orilla, a escasos metros de las cañas. Aunque esta vez fue para tomarse un merecido descanso, después de una mañana muy movida, siguiéndonos allá donde íbamos.

miércoles, 31 de agosto de 2016

COMPAÑERA de pesca

Hola amigos, me llamo Bullma y hoy os voy a relatar una jornada de pesca con mi fiel compañero, Luis.
Hoy nos acompañó nuestro amigo Jose, para hacer unas fotos durante la jornada.
No soy muy buena escribiendo con el teclado, pero al final utilizaré el corrector !!Guau, guau¡¡
 Pues mi amo decidió pescar un tramo sin muerte, de esos en los que los pescadores deben de liberar los peces que pescan. 
Traté de decirle a Luis que probase inicialmente con unas ninfas claras, pero no me entendió.
Ni que hablase en otro idioma ... !!Guau, guau¡¡
 En las zonas profundas, tocaba aguardar por mi amo. El día todavía estaba fresquito como para zambullirse en el agua. Así que yo a esperar ... !!Guau, guau¡¡
 Yo insistí en que Luis cambiase de ninfas, aunque con insistencia, obtuvo alguna picada que le concedía algo de credibilidad.
Este año no he ido a la playa, pero no puedo decir que no haya pisado la arena ... !!Guau, guau¡¡
 Pon tus ninfas detras de aquellas piedras, que huelo a que hay truchas allí ... !!Guau, guau¡¡
 !!Maldito Jose¡¡ Grrrrrr. El muy "simpático" me dice que el río era vadeable, porque a los patos el agua les da por el pecho, grrrrrrrr. 
Te voy a morder los peronés, que te vas a enterar ... !!Guau,guau¡¡
 Al fin mi dueño captura algo. !Vaya¡ se trata de una boga. !Serán golosas¡.
A seguir, que yo quiero ver la librea de una trucha, pues mi olfato me dice que son preciosas. !!Guau, guau¡¡
 !Qué barbaridad de bichos¡ Este río tiene un montón de vida en sus aguas.
No me extraña, sus aguas discurren transparentes y oxigenadas !!Guau, guau¡¡
 Me aburroooo. !Estoy que muerdo¡ Voy a entretenerme con algo, mientras Luis sigue con la pesca !!Guau, guau¡¡
 !Guauuuuuu¡ !Qué trucha bonita¡ Una pena que estén tan difíciles ... !!Guau, guau¡¡
Al agua y a seguir con la faena !!Guau, guau¡¡
 !Vamos Luis, que esta zona tiene una pinta increíble¡ Yo te espero en esta roca !!Guau, guau¡¡
 !Otra trucha¡ Una pena que sean tan bravas y se escapen, porque me encanta observar como Luis las devuelve a su medio !!Guau, guau¡¡
Esto es lo que dio de sí la jornada mañanera !!Guau, guau¡¡
Y por la tarde, Luis le presentó a Jose a nuestro compañero de casa. Se llama Pedrito y es un erizo muy simpático, que juega mucho conmigo. Aunque se le dan bien todos los juegos y yo termino por picarme con él !!Guau, guau¡¡
Hasta otra amigos 
!!Guau, guau¡¡!!Guau, guau¡¡!!Guau, guau¡¡

jueves, 25 de agosto de 2016

Dorada potencia

Hace unos días tocaba retomar la pesca. Concretamente, realicé un par de salidas tras las carpas. Las tenía un poco olvidadas, a pesar de que es una especie que me fascina, ya que suelen brindar una lucha muy interesante, la cual aumenta con su porte.
Tocó pescar en un embalse, así que una vez allí, monté el equipo y me dispuse para aguardar la ansiada picada.
Esta llegó de una manera que no se me olvidará, ya que había improvisado un soporte para la caña, con ayuda de unas rocas. La caña salió volando y luego se arrastró por el suelo hasta que pude sujetarla, antes de que llegase al agua jejeje. La picada fue toda una sorpresa y una vez tuve la carpa en mis manos, la miré sonriente, ya que pensé que me quedaba sin el equipo jejeje.
Pude sacar dos carpas más, aunque no de mucho porte. Eso sí, me brindaron una excelente pelea, dado que mi equipo era bastante ligero, por lo que no podía apurar la captura.

Días después volví a por más. En la orilla pululaban grandes grupos de black bass juveniles. Quise capturar alguno, si bien no disponía del equipo adecuado. Buscando en el maletero del coche, encontré unos pequeños vinilos y fue con uno de ellos con el que hice el intento de capturar algún "bassete".
Pude capturar un par de ellos, antes de cambiar de montaje.
Por las orillas vi algunas carpas que buscaban sustento en el fango, así que por esas zonas de lodo realicé mi primer lance.
En esta ocasión estaba con la caña en la mano y así sentí la primera picada. Una carpa que no dudó en sacar bastantes metros de hilo en la primera arrancada.
Acerté en volver con el equipo ligero, ya que pude disfrutar de lo lindo.
A medida que avanzaba la tarde, el calor se hacía muy intenso, así que fui buscando cobijo en la sombra.
La orilla en la que me encontraba comenzó a llenarse de pescadores, que echaban en sus cestas todos los basses que iban engañando. Por momentos se pegaban demasiado a mi posición, así que opté por marcharme y dejarlos tranquilos.
De camino a casa me encontré con un pequeño zorzal que estaba en medio de la carretera. Debió golpearse y se quedó un tanto desorientado. Lo metí en una caja de zapatos para que pasara la noche a salvo.
A la mañana siguiente elevó su vuelo y revoloteó por los alrededores, quizás en señal de agradecimiento.

viernes, 19 de agosto de 2016

Por la gorra

(Dedicada a José Manuel, por sus comentarios geniales y su avatar, que es una gorra) 

A pesar del título, esta entrada no tiene que ver con nada gratuito, aunque hay casos que os comentaré, que fueron realmente "por la gorra".
De cualquier manera, son muchas las gorras que han pasado por mi cabeza y uno pensará ¿Y?. Pues que esto se debe a que colecciono gorras de pesca.
Pero esta fiebre por las gorras de pesca, paradójicamente, nació a partir de un sombrero, el cual me fue regalado por Alberto Parajón (farioreo).

La historia fue de la siguiente manera:
Corría el año 2008, concretamente el 26 de junio (Lo sé porque España se enfrentaba a Rusia en las semifinales de la Eurocopa de fútbol). Después de la jornada laboral, me fui a casa a comer, para luego irme con mi hermano a Lugo, a conocer a Alberto Parajón (farioreo), a quién mi hermano conocía virtualmente por el foro Conmosca. Tras un viaje de dos horas llegamos a Lugo. Por un fallo en la comunicación, llegamos a un hotel que no era el correcto, pues Alberto se hospedaba con su hijo en uno situado a las afueras de la ciudad.
El caso es que llegamos al hotel al oscurecer, cuando el partido ya se estaba disputando. Padre e hijo estaban en el comedor, mirando el partido, así que nos sentamos con ellos.
Alberto había llegado de EEUU con su hijo días atrás y estaba disfrutando de sus vacaciones, visitando algunos ríos de la península. Ese día había estado pescando el Lugo y habíamos cuadrado las agendas para coincidir, si bien yo no lo conocía de nada.
Tras una charla amena y distendida, nuestro anfitrión nos invitaba a cenar y a que nos hospedáramos en el hotel. Era algo más de la media noche y entonces le comenté a Alberto que en unas cinco horas tenía que estar en pie para ir a trabajar. La cara de sorpresa de Alberto fue mayúscula y recuerdo que me dijo: -¿Has conducido dos horas para venir a conocerme, charlar un rato, cuando mañana tienes que madrugar para ir al trabajo?
La respuesta fue afirmativa por mi parte, así que él nos dijo que cualquier cosa que pudiese hacer por nosotros, se la transmitiéramos. Después, él me recomendó que me bebiera un par de refrescos de cola para evitar la somnolencia. 
Antes de nuestra partida, mi hermano le obsequió con unas botellas de orujo, para después despedirnos y poner rumbo a casa.
Algunas semanas después estaba yo buscando un sombrero para mis jornadas de pesca a mosca, ya que este ayuda a visualizar mejor el fondo cuando se vadea. El caso es que miré uno que me gustaba mucho en la web de Orvis en EEUU.
Me puse en contacto con Alberto para que me lo comprase y me lo hiciera llegar. Al final me lo envió como un regalo por el gesto que había tenido con él en Lugo.
A raíz de esto, quise comprarme una gorra para cuando iba a pescar a spinning, ya que habitualmente llevaba una gorra de camuflaje.
Buscando por internet, encontré unas gorras de Gary Loomis que me encantaron, pero el vendedor no hacía envíos a España. Me puse nuevamente en contacto con Alberto, para saber si él me las podía comprar.
Sin embargo, me encontraba incómodo con la idea de pedirle favores, pues sabía que a menudo tenía que hacer cola en correos para mandar infinidad de cosas a España, para otros pescadores.
Entonces me puse a buscar las gorras en otras tiendas y así fue como las localicé en Ebay. A partir de ahí sólo tuve que crearme una cuenta Paypal y comprar las gorras, por lo que le comenté a Alberto que ya había solucionado el tema.
Total, que cuando me llegaron las gorras, me quedé tan maravillado de sus bordados, que busqué algunas más de otras marcas. 
La cosa se fue disparando a lo largo de los años, pero siempre compré gorras que me gustasen por su diseño. No me valía cualquiera, pues hay infinidad de gorras de pesca de muchas marcas, que considero "sosas" o poco llamativas. Otras fueron regalos de compañeros de pesca y a día de hoy ya son unas cuantas las que empleo en mis jornadas de pesca, porque no sólo las quiero para adorno.

Estas fueron las primeras gorras que pedí. Unas gorras de Gary Loomis que dieron el relevo a las típicas gorras de camuflaje que solía llevar.
Estas gorras son un poco especiales, ya que son gorras con logotipos que diseñé yo mismo en su momento para Miguel (Solorobalizas), Walter (TaneroFishing), Gabi (Amare) y para mí.
Estas otras gorras también son especiales y las más caras, pues me costaron más de 50 euros cada una, lo cual es un gasto importante para unas gorras.
Sin embargo, poseen materiales o detalles interesantes, como el clip para sujetar la gorra a la prenda que llevemos puesta en el torso, las bandas reflectantes, wind stopper o un cierre ajustable más duradero que el típico velcro.
Las gorras de la marca Spiderwire son mis favoritas, ya que su logotipo es muy vistoso.
Hay alguna que ya creía imposible de conseguir, pero la insistente búsqueda me dio resultado, como fue el caso de la gorra de la derecha.
Las gorras de Daiwa también me gustan, tanto por sus materiales como por sus diseños.
Rapala o Sufix son marcas de sobra conocidas. Alguna de estas gorras fueron un regalo, lo cual agradezco.
Los diseños de estas gorras Xzoga son muy llamativos y por eso me hice con estas cuatro.
Tenryu o Shimano son de sobra conocidas. A estas dos de Shimano hay que sumar las de arriba de Fireblood y Xefo, pues son de la misma marca nipona.
También me gustaron los novedosos diseños de Awa Shima o Cinnetic.
Abu García, Savage Gear o Sakura también tienen algunos modelos que llegaron a mi colección.
Browning es conocida por ser una marca de caza, aunque desde hace tiempo también se ha integrado en el mercado de la pesca.
Los diseños de gorras con motivos de pesca de black bass son muy variados y aquí hay mucho que ver para no saturarse.
Y dentro de la pesca del bass nos encontramos con marcas como Molix o Jackall que tienen diseños muy vistosos.
Lo mismo ocurre con Lucky Craft o St. Croix.
Y si hablamos de black bass hay que tener en cuenta las embarcaciones como las Skeeter, ropa como la de Vicious o artificiales como los de Fox.
Las embarcaciones Triton, los motores Minn Kota, las sondas Humminbird o los señuelos de Gary Yamamoto también son representativos y por ellos tienen sus gorras.
Bass Pro Shops tiene infinidad de productos para la pesca del black bass y además es patrocinador de la Nascar. Las dos gorras centrales son un ejemplo de esto último.
Hay otras marcas como Stren, Mepps o Hiro que también son conocidas y que han sacado al mercado algunas gorras que me han gustado para mi colección.
Aunque estoy apartado de los foros, me hice en su día con una gorra del foro Spinningmania.
Las gorras del centro son gorras de Nascar que compré hace tiempo y que llevé en mi viaje a Madagascar, por eso hoy forman parte de mi colección.
La última es una gorra de Simms que mi amigo Zalo me regaló hace tiempo, por lo que tiene un valor añadido.

Tengo algunas gorras más, pero no tan vistosas como las que aquí muestro, por lo que se quedan en el banquillo por el momento jejeje.