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lunes, 20 de febrero de 2017

!! Por fin en mis manos ¡¡

Desde hace bastante tiempo, me había propuesto encontrar un carrete para utilizar en el mar, el cual no tuviese problemas con salpicaduras o una eventual inmersión en el agua salada.
Esta búsqueda comenzó, porque la gama media de muchos carretes que había probado, adolecen rápidamente, si no estás pendiente de hacerles un seguimiento a la hora mantenerlos en buenas condiciones.
Inicialmente pensé en los conocidos Van Staal, si bien su precio y su peso me echaban para atrás.
Con el tiempo, leí en el blog de Guiller que había un modelo pequeño (Van Staal VS100), el cual fue adquirido por él.
Traté de buscar alguno a buen precio, pero se tornó una misión imposible. La alternativa era el mercado de segunda mano, aunque lo desestimé rápidamente.
El tiempo pasaba y no daba encontrado lo que buscaba, hasta que leí algo interesante en el blog de Rodrigo.
Ya había comprobado la fiabilidad de los carretes Penn, en el viaje de pesca a Madagascar, pues el Penn Torque que probé, respondió muy bien con los peces que allí capturamos.
Y quizás la paciencia, de la que hacemos gala muchos pescadores, fue la que hizo que un día leyese una nueva entada en el blog de Rodrigo, sobre el Penn Slammer III.
http://fierasfishing.blogspot.com.es/2016/09/nuevo-penn-slammer-iii-en-espana.html
Lo que más me gustó de su entrada, fueron los vídeos en los que es testado y que el carrete había sido el ganador en la categoría de mejor carrete para mar en el ICAST 2016.
De esta manera, me puse en contacto con Bruno (Troitamar), que me comentó que en unas semanas ya dispondría de él.
Y tras la espera ... pues llegó a mis manos.
Las sensaciones que me transmite son geniales, así que no tardaré en llevarlo al mar para darle su bautismo y contaros qué tal se comporta. A priori, diría que va a superar mis expectativas.

jueves, 26 de enero de 2017

¡¡ Adiós Jose !!

Por muchos momentos dulces que uno tenga en la vida, siempre acaban llegando momentos amargos.
La pérdida de un ser querido, debe ser lo peor a lo que uno tiene que enfrentarse. Este ser querido puede ser un familiar, amigo o alguien con quien uno comparte una afición.


 Ayer Víctor me comunicaba el fallecimiento de Jose.
Excelente persona a la que conocí hace muchos años, pescando truchas en el embalse de Eiras.
Aquel día en el que todavía era un chaval, un pescador se aproximaba hacia mí, pescando desde la orilla. Capturó tres truchas en muy poco tiempo, por lo que no pude evitar preguntarle por el señuelo en cuestión. Recuerdo cómo me mostró un Rapala color GFR de 5 cms. En ese preciso instante nació una buena relación entre nosotros, quizás porque entendíamos la pesca de una manera muy parecida.
 El primer día de la temporada no faltábamos a la cita con las truchas. Alguna vez, dicha apertura coincidía con el día de nuestra onomástica (San José), lo cual no hacía que pescásemos más jejeje.
Otras veces coincidíamos en fines de semana posteriores, ya que éramos asiduos de este escenario.
Jornadas maratonianas en las que pasábamos horas aguantando frío, chaparrones, etc. mientras charlábamos de pesca.
En esas charlas me enteré de que a él le tocó vivir la pérdida de su hermano, cuyas cenizas reposan en dicho embalse.
Con los años, su presencia fue menor, ya que la población de peces disminuyó notablemente y tenía que conducir bastante tiempo, hasta llegar al lugar.
Así que fuimos cambiando el agua dulce por el mar. Además, nuestra afición por la creación de señuelos, nos emplazaba a quedar en su taller, de vez en cuando. Y así fue como en su día le dediqué una entrada en mi blog: http://nosolomosca.blogspot.com.es/2009/02/artesania-gallega-el-bolo-frances.html

Me hubiera gustado dedicarle otra entrada, por un motivo bien distinto, pero esta es mi forma de rendirle homenaje, pues se lo merece.
Desde este espacio, quiero trasladar mi más sentido pésame a familiares y amigos.
Y a tí Jose ... pues que sigas pescando allá donde estés.

En contraposición a esta pérdida, decir que la pesca me va brindando la posibilidad de conocer a nuevos amigos, que comparten esta misma pasión.
Y como anécdota, comentaros que estando en Coruña con Walter y David, pudimos saludar a otro apasionado de la pesca como es Carlos Redruello.
Un placer haber podido intecambiar unas palabras.

viernes, 13 de enero de 2017

Mucho camino por recorrer

Practicando nuestra afición, somos muchos los que a veces nos encontramos con detalles que despiertan un sentimiento de malestar. Y es que el hecho de que la pesca se lleve a cabo en el medio natural, puede favorecer la aparición de dicha molestia, al comprobar que el entorno sufre un ataque, fruto de la actividad humana.
 En un valle tan rico como es el del río Sil, la vid colorea alegremente las laderas del curso fluvial.
Son muchas las bodegas que elaboran sus vinos a partir del fruto obtenido tras el duro trabajo de todo el año.
 En los bosques profundos, la castaña aporta más riqueza al valle.
 Desde tiempos pretéritos, este fruto otoñal aporta el sabor a una gran variedad de recetas y a los productos derivados de su procesado.
 Las llanuras generadas por las grandes avenidas del río, son el enclave perfecto para plantar los chopos que sirven para abastecer la industria papelera y la maderera. Esta última procesa esta madera, para fabricar los palets que se utilizan en otra industria.
 Dicha industria es la de la pizarra. 
Arrancada de las entrañas de las montañas que fortifican el valle, esta roca negra abastece al sector de la construcción, generando una riqueza que ya ha seducido al capital extranjero. 
Por poner una pega, la pizarra que no se utiliza, se amontona en enormes escombreras. Esto genera un gran impacto visual, si bien se puede solventar con el tiempo, ya que una vez terminada la actividad, se pueden cubrir con tierra en la que se pueden plantar especies autóctonas.

Pero lo que me ocupa hoy no es resaltar las virtudes de esta zona de la geografía gallega, si no dar a conocer una situación que ya creía superada.
 Visitando el embalse de Santiago, me deleitaba con el majestuoso vuelo de las cigüeñas que ya han llegado a esta parte de Galicia. Entonces, algo llamó mi atención. Se trataba de un montón de basura colgando de los árboles. 
 La mayor parte de la basura eran plásticos de diversos colores, que colgaban de la vegetación de ribera.
Inmediatamente pensé en que había algo muy extraño, ya que esta zona está situada por la parte inferior del muro de la presa.
 Los plásticos podrían haber llegado flotando, pero también había ropa y plásticos de mayor densidad,  que a buen seguro no flotan.
 Al llegar a la altura de unos pequeños abedules, divisé un somier desvencijado, que me iluminó.
Lo más probable es que hubiera un punto de la orilla, utilizado como vertedero y con la crecida del río, ya sea por las lluvias o por el turbinado, la basura se fue esparciendo, quedando mucha de ella, enganchada en las ramas de los árboles.
Cuando más descendía, menos basura me encontraba, lo cual reforzaba mi teoría.
A continuación me dirigí a la parte superior del embalse y pude comprobar que el margen transitable, estaba libre de basura y que las zonas dedicadas al ocio también estaban limpias.

Y entonces pienso en que todavía hay gente que cree que los ríos son vertederos en los que uno arroja de todo y que el agua ya se encarga de llevárselo.
Son pensamientos de gente que no ha recibido una educación mínima, ya que el sentido común nos dice que el daño que ocasionamos al medio natural, nos viene de rebote por otras vías.
Espero que en breve, todo el mundo apueste por cuidar su entorno y que se faciliten los medios para evitar este tipo de comportamientos.

miércoles, 4 de enero de 2017

Logos por Navidad

Estamos en época de regalos, ya sea por Papá Noel o por los Reyes Magos.
Por ello, os presento la última hornada de logotipos que fui terminando durante estas fechas.
 El primero de ellos fue una idea para Iván, al que conocí en la última quedada a la que asistí.
Los diseños en los que incluyo una lubina, me gustan cada vez más y por ello trato de que sean muy vistosos, ya sea por los elementos o por los colores que los conforman.
En él represento un mar agitado con un robalo, que hace alusión de forma sencilla al nombre de su blog.
 El segundo logotipo va para Ander. Este me comentó algunos cambios cuando le había mostrado el proyecto inicial. Lo cierto es que me gustó la idea que propuso y así he finalizado el proyecto.
Son tantas las especies que pesca Ander, que inicialmente no sabía por cual decantarme. Al final, la trucha fue la agraciada para presidir este diseño. 
 El tercero va destinado para Rodrigo.
Este diseño no sabía muy bien como enfocarlo, si bien al final se me ocurrió que para hacer alusión a los términos del nombre del blog, podía utilizar las puntas de un anzuelo triple, como si de las garras de una fiera se tratase. Y tras la piel rasgada, se intuye la librea de una trucha común, que por lo que me ha comentado Rodrigo, es su especie favorita.
Este último logotipo, junto con algunos más, forma parte de un proyecto dirigido a la creación de una marca de pesca.
Si esto se llegase a materializar, desde luego que sería todo un honor para mí.
Todo será cuestión de tiempo e independientemente de lo que ocurra finalmente, espero que el proyecto sea todo un éxito para las personas que hay detrás de él, pues considero que es gente que conoce muy bien el mundo de la pesca.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Felices Fiestas

El 2016 va llegando a su fin.
Ha sido un año que me ha traído cosas muy positivas y a ellas me aferro para seguir adelante. Espero que el año que se acerca, llegue con cosas mejores y que lo pueda contar en este espacio.
Desde aquí os deseo unas felices fiestas a todos y que el nuevo año venga cargado de grandes momentos.


jueves, 1 de diciembre de 2016

Captura alucinante

Se termina el Black Friday y llegan las 5:00 am. Desayuno un tanto apurado, pues tengo una hora de viaje por delante.
Me acompaña una niebla espesa durante todo el trayecto, lo cual me hace ser precavido.
 Al llegar a casa de Luis, todavía de noche, me encuentro a Bullma preparada con su linterna en el cuello, para saber en todo momento su posición, ya que en esta ocasión nos desplazaríamos caminando, hasta el lugar elegido.
Resultó muy cómico ver una luz entre la maleza del monte, subiendo, bajando, a un lado y para el otro jejeje. Como si de un motorista kamikaze se tratara. Y es que cuando Bullma percibe el rastro de un corzo o jabalí, para allá se va toda contenta.
 El frío viento del norte nos dio la bienvenida a pie de río, con las primeras luces del alba.
No se movía pez alguno, si bien esto podía cambiar en cualquier momento.
La ligereza del montaje me provocó algún que otro lío, por lo que estuve media mañana un tanto "liado" jejeje.
Luis fue prospectando distintas zonas, hasta que su caña comenzó a arquease violentamente.
 Había clavado lo que a priori podía ser un salmón. El pez saltó repetidas veces y ponía a prueba la pericia de mi compañero. Luis se las arregló para ir sometiendo a su oponente, y cuando lo divisé a escasos metros, pude comprobar que se trataba de un salmón.
 El ávido pez se descolgó por la corriente y Luis tuvo que seguirlo río abajo. El 0.16 mm parecía muy débil para semejante oponente, sin embargo, en colaboración con la caña y el buen hacer del pescador, resultaba suficiente.
Tras unos minutos de brava lucha, el pez se entregó a mi compañero, sabedor de que su oponente había sido mejor en la contienda.
Lo observamos con admiración, mientras se le extraía la ninfa de la boca. Una operación sencilla, gracias al anzuelo sin muerte.
 Tan sólo quedaba aguardar a que se recuperase un poco. Y lo hizo rápidamente, pues cuando dejó de sentir el contacto de las manos del pescador, se alejó alegre por recuperar su libertad.
Todo era júbilo tras esta magnífica captura. A pesar de haber tenido varios salmones delante, nunca había tenido la oportunidad de verlo en directo, y menos con un equipo que inicialmente consideraría inadecuado. ¡¡INCREÍBLE!!
 Prosiguió Luis con la pesca, pues todavía quedaba mucha mañana por delante.
Bullma bostezaba, pues el madrugón había sido soberbio y apenas había dormido, según me había contado su dueño. A pesar de ello, siempre pemanecía atenta a su inseparable compañero.
 Y mientras el río le permitía seguir los pasos de su amigo, esta allá se iba.
Y le trajo buena fortuna a Luis, pues clavó un par de truchas, mientras yo comía plácidamente un bocadillo. Y es que para mí la pesca también es observar a otros pescadores, de manera que pueda aprender algo nuevo.
La buena de Bullma no resistió más, y a media mañana se rindió al Morfeo perruno.
El musgo mullido que tapizaba las rocas, le resultó  perfecto para su siesta mañanera, con el murmullo de las aguas y los pájaros como melodía de fondo.
La dejamos descansar un ratito y a continuación, abandonamos el río para cambiar de lugar.
De camino al nuevo emplazamiento, hablamos con algunos vecinos del lugar. Siempre es grato hacer un alto en el camino y conocer a las gentes que habitan en las zonas que escogemos para practicar nuestro deporte.
En la zona elegida nos encontramos con un caudal bajo, lo cual generaba amplias corrientes, si bien quedaban pequeñas zonas en las que poder ofrecer nuestros engaños.
Bullma siempre atenta a su compañero, recorría las orillas de un lado para otro, ya que no es muy aficionada a estar quieta mucho tiempo.
Luis consiguió engañar a otra trucha, poco antes de marcharnos. Fue un justo premio a la constancia y el buen hacer. Por el contrario, yo me fui quedando en un mero expectador, ya que poder presenciar la captura del salmón había sido mi premio en esta jornada.
Una vez llegamos a casa, la caminata de vuelta, sumada al resto del día, hizo que Bullma se acostase en su mecedora, no queriendo saber nada más de nosotros jejeje.
Después de arroparla, nos pusimos a montar unas ninfas para la próxima aventura.

lunes, 28 de noviembre de 2016

VI A ver cantos quedamos a spinning

Este domingo tocaba asistir a la sexta edición de "A ver cantos quedamos a spinning", que se celebró en la zona de Ribeira. Madrugué como en otras ocasiones y puse rumbo a Aguiño.
Al llegar había que pasar por el bar para tomar un café y pagar la inscripción.
Allí me encontré a Sergio y Carlos, del Club Gallaecia. También pude saludar a Juan Carlos, que también se apunta a este tipo de quedadas.
Después me topé a Miguel, que se disponía a salir de pesca. Tras una charla con él, me fui a pagar la inscripción en la mesa donde se encontraban los miembros de la organización: Anxo, Millares, Iván y Josiño.
 Tras unos chupitos de licor café, los miembros de la organización y un servidor, nos dirigimos a un punto cercano y de fácil acceso, de manera que no hacía falta cambiarse de ropa.
El sol ganaba altura en el horizonte a la vez que el viento del norte soplaba con más fuerza.
 Pudimos divisar alguna lubina rondando el espigón, así que estuvimos intentando hacernos con alguna captura.
Los vinilos eran los protagonistas, si bien la calma de las aguas dejaban intentarlo con el paseante.
Al cabo de unos minutos se acercaron Alex y Sergio.
 La fortuna me sonrió en forma de lubina, la cual sucumbió a un pequeño vinilo rosado.
Alex se ofreció para tomar la instantánea, lo cual le agradecí.
 Poco antes de salir del espigón, llegaron varios de los componentes del Club Labrax, entre los que se encontraban Mikel , Rubén, Óscar y Juan.
A continuación nos fuimos hasta un bar en Ribeira, donde nos tomaríamos unas cervezas en compañía de Manel, Jose, Óscar, Juan Carlos, etc.
En torno a las 13:30 pm nos fuimos para el restaurante donde se celebraría la comida.
Allí me encontré con compañeros de otras quedadas, como Vitu, Toni, Pablo, Víctor, Tirso, Kiko, Cristian, Luis.
 Como podéis ver en la foto, a Rubén y a Mikel los atendieron bien, para que no se quedasen sin reservas de cerveza jejeje.
Las capturas no fueron muy abundantes, por lo que los afortunados que tocasen escama, podrían competir por el podio.
El ganador de esta edición fue Cristian, el cual recibió una magnífica caña, por cortesía de Nordés.
Los otros ganadores recibieron sus respectivos obsequios por cortesía de VituLures y Bricoypesca, y acto seguido se sortearon algunos regalos más.
Tras la foto de grupo, la gente fue despidiéndose y cada vez éramos menos los que nos quedábamos a hablar de pesca.
Cuando ya cerraba el bar, Vitu, Iván, Suso y un servidor, seguíamos
de tertulia, hasta que la hora de marchar nos anunciaba que la quedada de este año había finalizado.
Aprovecho para dar las gracias a José Manuel por los vinilos y jigheads que me regaló y a Walter por la camiseta que estrené en la quedada.
¡¡ Hasta la próxima !!

La jornada según:
Luis: http://surfcastingmasters.blogspot.com.es/2016/12/6-ver-cantos-quedamos-spinning-en.html
Alex: http://haiquemollarse.blogspot.com.es/2016/11/6-ver-cantos-quedamos-spinning.html