A este gran pescador y excelente persona, lo conocí pescando truchas en el embalse de
Eiras. Fueron bastantes las jornadas que compartí con él y en algunas de las últimas hablábamos largo y tendido sobre la construcción de señuelos artificiales.
Después de bastante tiempo en el que no supe de él, hace poco que me lo encontré pescando en la costa. Allí quedamos un día para que él me mostrase algunos de sus curiosos y efectivos señuelos.

En este escenario fue pionero introduciendo la pesca con peces artificiales que tan buenos resultados le proporcionó. Por desgracia, hoy en día el embalse no se parece en nada a aquellos tiempos de abundancia de grandes truchas.
Volviendo al día de hoy, me quedé alucinado al mirar la cantidad de artificiales que había creado a lo largo de muchos años. Sin duda
Jose es conocido por sus "
chivos" y sus "bolos", pero estos últimos han traspasado fronteras tras el rotundo éxito con las especies marinas a las que están destinados.
Una vez se entra en su taller, sorprende la cantidad de fotografías de grandes lubinas que ha capturado hasta estas fechas, pero cuando uno echa un vistazo al entorno, se da cuenta de la dedicación y el empeño que ha puesto en todas y cada una de sus creaciones.

Estas son "rañas" para pescar pulpos. La raña, es un pieza de mármol o plástico duro que tiene dos anzuelos con forma de garfio. Sobre la pieza dura se coloca un cangrejo de goma, rojo o plateado o sí aún queremos darle más realismo lo que se coloca al lado del cangrejo un trozo de cebo real atado con un alambre o goma (el cebo puede ser un trozo de sardina u otro pescado similar).

El "bolo" que originalmente imita a los lanzones (
Ammodytes tobianus) es un artificial muy popular entre los pescadores de mar. Hace años se fabricaban en Francia, por lo que aquí era conocido con el nombre de "bolo francés". Hace años que se dejó de fabricar. Tras algún tiempo
Jose comenzó a elaborarlos en su taller ya que la demanda es muy grande.
En esta foto se puede apreciar de arriba abajo: un "bolo francés" original, uno copiado por un chico gallego, un bolo
serpentiforme de
Jose y tres prototipos creados también por este último.
Si se amplía la fotografía, se puede observar la mejora de los ojales en los que va el anzuelo triple. En los dos primeros son de alambre cerrado con unas vueltas en el exterior, mientras que en los de
Jose, están cerrados en su interior, de esta manera, las posibilidades de que una buena captura abra el alambre son nulas.
Además el babero es de
policarbonato revestido con resina, lo que le da una consistencia casi irrompible.

Aquí se pueden apreciar distintas fases de la elaboración del "bolo". Partiendo del alambre de acero inoxidable, la creación del alma de plomo, el cuerpo exterior y el pintado. Para finalizar el artificial,
Jose crea el babero que le dará el movimiento característico de natación, que tan bien simula a un pez herido. El "bolo" de abajo ya está
jubilado pues el ambiente marino, los golpes contra las piedras y las repetidas capturas van deteriorando el señuelo.

En el centro se pueden apreciar los tres colores que comercializa actualmente. Estos a su vez se pueden encontrar en distintos pesos para poderlos utilizar en función del mar y la acción de la caña.
Con respecto a estos señuelos, os contaré una anécdota: Encontrándose
Jose pescando en las Islas Canarias, un italiano le quiso comprar a toda costa estos señuelos, después de comprobar la efectividad de los mismos tras sacar varios peces seguidos desde una playa.
El italiano insistió comentándole que en
Italia no existían esos artificiales, y
Jose no accedió a vendérselos pues eran los únicos que se había llevado en ese viaje.
En los laterales aparecen unos artificiales destinados a la pesca de los
túnidos.

Aquí vemos moscas destinadas a la modalidad de cola de rata u otro tipo de
aparejos múltiples.
Estos le fueron encargados por pescadores andaluces. La variedad de colores es muy amplia, lo que permite adecuar la coloración a las distintas condiciones de luz o claridad de las aguas.

Este señuelo mitad chivo, mitad
vinilo es una de sus últimas creaciones. La capacidad de lanzado de este señuelo junto con un sugerente movimiento de cola, lo hace muy propicio para pescar lubinas en condiciones de mar que no son válidas para los peces artificiales.
Además de lo aquí expuesto, cuenta con un surtido de chivos en una gran variedad de acabados.
NOTA:En vista de que el teléfono de Jose "hierve" durante toda la semana y en ocasiones resulta agobiante, este me ha dicho que si alguien quiere comprar alguno de estos señuelos me mande a mí un e-mail, para que luego yo le traslade el pedido.