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domingo, 25 de agosto de 2024

Cromos de Madagascar

 El viaje de este año a África me ha brindado mucho material, lo cual es un gran trabajo de clasificación, el cual voy haciendo poco a poco. Entre eliminar archivos repetidos, corregir el horizonte en las fotos, identificar especies, se vuelve uno loco jejeje.

Ahora toca ir mostrando algunas cosas, y en este caso empezaré por algunas de las especies que pude capturar en esta ocasión. Falta alguna que iré poniendo más adelante, junto con las de mis compañeros, los cuales se quedaron maravillados de tanta variedad.

El amberjack, familiar de nuestra serviola o pez limón, es una especie que no había tocado en el primer viaje, por lo que siempre hace mucha ilusión.
 
El giant trevally o GT es, junto con el grouper, el trofeo que buscábamos en este viaje.
 
Las picadas a jigging eran bestiales y ponían a prueba nuestros brazos y el equipo elegido.

Pude sacar unos cuantos de estos carángidos tan potentes ...

... sin embargo, también hubo varios que no quisieron posar para la foto jejeje.

El goldspotted trevally ya lo tenía en lista de especies, aunque fue maravilloso volver a verlos.

En alguna ocasión tuve que sacar la foto en el piso del barco, porque los compañeros estaban atareados con lo suyo. Otro gold spotted trevally.

En este viaje los tazard y las barracudas dieron buena cuenta de cortar nuestros bajos de línea. En ocasiones fueron una pesadilla.

Basta fijarse en las mandíbulas de los tazard o spanish mackerel, para darse cuenta que la cuerda de los assist no tenían nada que hacer.

Y los bajos de nylon y fluorocarbono tampoco tenían nada que hacer con estas bestias. Muchas se quedaron por el camino, después de cortar las líneas.

En mi primer viaje, disfruté mucho con los listados y las bacoretas. Y en este, las bacoretas nos alegraban cada jornada, poniendo en apuros los equipos más ligeros que llevábamos.

Hubo algunas que no se entregaban fácilmente y tocó emplearse a fondo para doblegarlas.

Otro cromo nuevo fue el bigeye trevally. Un carángido menos corpulento que su primo el GT.

A pesar de ello, también son grandes peleadores y sus picadas también eran memorables.

Salieron gran variedad de meros y entre ellos, el brownspotted grouper.

El longnose emperor fue escaso en esta expedición. Pocos dieron la cara.

El spangled emperor era otro cromo pendiente,  que Walter sí había conseguido en el viaje anterior.


Este cromo tiene muchos nombres, pero el más aceptado es bluestripped snapper. Una preciosidad de los fondos de coral.

Pámpano africano con una coloración metálica que nos dejó maravillados.

Los tiburones de puntas blancas nos dieron guerra en alguna de las jornadas. Sus dientes fueron una pesadilla para nuestras líneas.

El único bluespotted trevally que saqué en esta ocasión, salió de esta manera del agua. Los depredadores estaban al acecho.

Este pez cirujano de aleta amarilla fue uno de los peces que me llamó la atención, ya que nuestros guías nos dijeron que era peligroso manipularlos, a causa de unas púas duras. Y no merecía la pena comprobarlo jejeje.

Próximamente os mostraré alguna otra captura a la que no le saqué foto y algunas de las de los compañeros, con libreas muy distintas a las que estamos acostumbrados.

miércoles, 7 de junio de 2017

Madagascar día 2: !! Vaya cacharro ¡¡

Después del primer día (enlace), tocaba desayunar en abundancia y hacerse a la mar.
Yo me encontraba muy bien a pesar de la jornada maratoniana del día anterior, por lo que tenía el ánimo por las nubes.
 En mi cabeza ya estaban los túnidos, para ir calentando motores.
 Walter tenía en mente los grandes peces del Índico.
 Y Hür ya estaba deseando que comenzase la acción.
 Y con esas ganas fue el primero en estrenarse en la jornada, con otra bacoreta, a escasos metros de la playa. Una pajarera matutina que nos daba la bienvenida, si bien la actividad no duró demasiado.
Ya estábamos a punto de salir de la ensenada, cuando pudimos observar una "calzada de gigante". Se trata de una formación de origen volcánico, muy peculiar.
Esta presenta numerosos prismas hexagonales de diversa longitud, lo cual maravilla a cualquiera que la contemple.
En pocos minutos apareció otra pajarera, así que ya estábamos disfrutando con las bacoretas ...
... y los listados. Estos últimos, por ser de mayor tamaño, nos ponían nuevamente a prueba.
Estuve un buen rato deleitándome con estos túnidos, ya que tuvimos varias pajareras a tiro de señuelo. Arrancadas potentes para sacar hilo sin control, al usar los equipos ligeros.
En cuanto cesaba la actividad de la pajarera, ya había otra zona en la que el agua "entraba en ebullición" jejeje.
Sus libreas azules eran ciertamente bellas, con tonos metálicos muy brillantes.
Hicimos alguna pasada con las plumas, rayando la superficie. Estas funcionaban muy bien, aunque a veces los listados nos abrían los anzuelos, liberándose en el combate.
A pesar de este hecho, alguno más subió a bordo.
Fue una actividad frenética, por lo que cuando llegó la hora de comer, dimos buena cuenta de la ensalada. La nota de humor llegó cuando Manuel iba a arrojar por la borda la que había sobrado, entonces le grité: !!Eh¡¡, !!Eh¡¡ ... !Que me la como yo¡
Mientras me comía el cuarto plato de ensalada. Ludo le decía a los demás que yo era el "Tiburón del barco" jejeje.
Nada mejor para digerir la comida y el postre, que un poco de acción. La primera pajarera que tuvimos a tiro, me poporcionó otro "skipjack", que Ludo usó para hacer curricán.
Al poco de comenzar, una de las bacoretas que teníamos en el agua, sufrió el ataque de un pez.
Tras un buen rato, los resultados fueron infructuosos, por lo que tocó un poco de pesca en las profundidades.
Y así fue como el carrete de Walter comenzó a evacuar línea a lo loco. Los metros que recuperaba, el pez los volvía a sacar de la bobina. Una lucha sin cuartel, en la que Walter fue el justo vencedor, ya que la lucha duró varios minutos. Estaba claro que mi compañero venía mentalizado para ganarle la partida a cualquier pez que apareciese.
Y así llegó este bonito GT con el que ahora posaba bajo el sol abrasador.
A continuación, Hür se hizo con un spangled emperor. 
Estos también eran rudos de verdad, pues si te cogían desprevenido, tiraban para el fondo con mucha velocidad.
Un bonito blood snapper llegaba a manos de Walter, desde los 50 metros.
 La sonda marcaba mucha actividad por allí abajo.
Y entonces ... entonces sentí una picada brutal que me hizo contener la respiración. Sin embargo no tenía el tirón del giant trevally, lo cual me hizo pensar en otra especie. 
Fui recuperando la línea y en el último momento, la línea de Hür se cruzó con la mía.
Por suerte ya pude ver su librea, un tanto diferente. Un pez de bellísimos colores.
!! Un gran ejemplar de red emperor ¡¡ !!Qué maravilla¡¡
Cuando lo puse de lado, Walter exclamó: !!Vaya cacharro¡¡ Y es que se trataba de un pez formidable en varios aspectos. Muy ancho, con unos colores fantásticos y una cabeza espectacular. Otra especie en nuestra lista de capturas.
Sólo quedaba liberarlo y agradecerle su presencia en esta expedición.
Hür sacó tres blood snapper seguidos, por lo que debíamos estar pescando en una zona idónea para ellos. La sonda marcaba mucha actividad allí abajo, por lo que había que aprovechar el momento.
Uno de los listados que usamos como cebo, volvió de esta manera, tras una picada brutal.
Seguramente provocada por el ataque de un tiburón, de los muchos que pululaban por la zona.
Los blood snapper debían estar espesos, ya que picaron repetidas veces, durante un buen rato.
Este me llegó enganchado por el lomo, en una de las recuperaciones.
Por suerte no se dañó los órganos vitales, así que tras una rápida intervención, pudo volver al agua.
Visualizamos una pajarera cercana y allá nos fuimos nuevamente a disfrutar con las bacoretas y los listados.
Otra vez con equipos ligeros, usando cucharillas ondulantes recogidas a mucha velocidad.
Walter sacó un buen skipjack (listado), con las plumas que llevábamos para estas situaciones.
Las arrancadas eran muy potentes y sacaban hilo en gran cantidad.
Con los equipos que en España usaríamos para las lubinas, se disfrutaba muchísimo, aunque a veces los túnidos se iban para el fondo como proyectiles, curvando las cañas de forma violenta.
Con paciencia y tanquilidad, me hice con otro listado más.
Fueron momentos de diversión a raudales.
En un nuevo emplazamiento, el carrete de Walter anunciaba una gran pelea.
La bobina giraba sin control, a gran velocidad. Por momentos pensaba en que mi compañero pudiera flaquear, pero su fortaleza mental le obsequió nuevamente con un bello giant trevally.
Cada uno que sacábamos, lo observaba con admiración, pues la manera de defenderse, demostraba que es uno de los peces más potentes que rondan por el Índico.
Al poco rato ya estaba Hür en faena con un spangled emperor. Un pez que también se defendía con todas sus armas.
Con la tarde avanzada, Hür tuvo una picada descomunal. El pez que se encontraba al otro lado de la línea, sacaba hilo sin parar. Demasiada línea fuera del carrete ... lo cual me hizo pensar en lo peor.
El pez debió alcanzar el fondo y cortó el bajo contra el coral.
La manera en que se había curvado la caña, me hizo pensar en un pez de récord, aunque en esta ocasión ganó él.
Nos quedó la duda de saber qué pez era, pues en estas aguas, la variedad es enorme.
Walter repitió la situación poco después. Otro pez de gran potencia que hacía salir el hilo de la bobina, a pesar de apretar el freno a conciencia.
Trataba de animar a mi compañero para que intentase alejarlo del fondo. Sin embargo, el pez tenía todo bajo control. Le bastó una carrera más para librarse de la línea, pues el bajo no resistió en el fondo de coral.
Me quedó nuevamente la duda, de si sería un gran tiburón. Por desgracia, no hubo opción de ver al oponente. 
A pesar de estas dos pérdidas, izamos del fondo otro bohar snapper.
No valió para olvidarnos de los dos peces que se fueron, pero fue la guinda de otra jornada maravillosa en el paraíso.
Con el sol acariciando el horizonte, ya sólo quedaba regresar al campamento, cenar e irnos a descansar para la siguiente jornada.

CONTINUARÁ ...

Un agradecimiento especial para el equipo de Karan, por hacer posible este sueño.