Hoy os voy a relatar las últimas salidas de pesca del año 2011 y las primeras del 2012.
En los últimos días del año pasado me fui con Antonio hasta la costa para intentar sacar algunos sargos.
Con todo el material a nuestras espaldas, emprendimos el descenso, que fue algo accidentado a causa de un calzado inadecuado.
La boya se aguantaba a duras penas entre el oleaje que iba llegando, así que cambiamos a una ensenada cercana.
Sin embargo, también aquí las olas ponían a prueba la temeridad del pescador, así que plegamos las cañas y decidimos probar en un lugar nuevo.
El ascenso como siempre, pone a prueba la condición física del pescador, por lo que llegamos arriba con el corazón a mil por hora.
Anzuelé una gamba para que Antonio comenzara a pescar. Yo me puse en una zona algo más baja.
Pues parece que mi anzuelado iba tocado por la mano de Dios, porque pude percibir como la luz química de mi compañero se sacudía en el aire, lo que indicaba una captura.
Un sargo bonito que iniciaba una jornada tardía.
El frío comenzó a ganar terreno sobre nuestras manos y ya había ganas de abandonar, pero no sin antes levantar una boga que me libraba del bolo.
----------------------------------------------------------
Al día siguiente nos fuimos a los calamares los mismos protagonistas.
Llegamos tarde y los mejores lugares ya estaban ocupados. Y digo los mejores porque Antonio y yo miramos como los demás pescadores sacaban calamares a buen ritmo.
Con las manos impedidas a causa de las bajas temperaturas, fui capaz de sacar un calamar.
No había tocado escama, pero si cromatóforo jejeje.
--------------- 2012 ---------------
Aunque la pesca de los cefalópodos no me gusta demasiado, volví a por ellos, pues soy devoto de su impresionante valor gastronómico. !!!Vaya si lo soy¡¡¡
Dani y Diego sacaron sendos chocos nada más llegar.
La jornada prometía ... mucha agua jejeje, pues el cielo estaba cubierto de un manto tan negro como el carbón.
Por otro lado, el viento dificultaba mucho los lances.
Poco después Diego sacaba otra más.
Ya estaba pensando en que me habían dejado un señuelo poco efectivo, cuando tuve una buena picada que no se llegó a materializar.
!!!Qué manera de llover¡¡¡
Y el viento también se sumó a la fiesta. Unas ráfagas que cambiaban la trayectoria de los señuelos a su voluntad.
Hubo un momento en que noté que tenía el codo derecho húmedo. Miré la chaqueta y tenía un pequeño corte, por el que el agua se iba filtrando.
A pesar de todo Diego y yo bromeábamos sobre que no hacía falta endulzar los equipos, etc.
Finalmente me hice con un buen calamar, mientras mi hermano sacaba otros dos.
Luego fueron llegando otros pescadores, que comentaban que si estábamos locos por pescar en estas condiciones. Lo cierto es que si.
(Fue una pena que la cámara subacuática se me quedara sin batería, porque el vídeo resultante daría una idea de la magnitud de los elementos meteorológicos que allí se habían dado cita)
Diego y yo nos fuimos a un bar cercano a tomar algo.Como no queríamos entrar empapados en el bar, la dueña nos atendió por la ventana. Unas risas totales.
Y ya que las mesas de la terraza estaban puestas en un lugar resguardado del viento, pues le dimos uso jejeje.
---------------------------------------------------------
Al llegar al lugar, muchos pescadores de cefalópodos se marchaban. Las manchas de tinta indicaban que la cosa no se había dado mal.
Estuvimos probando con los vinilos un buen rato, aunque luego yo opté por poner una cuchara ondulante.
De madrugada, algo interrumpió el avance de mi señuelo de forma violenta... y se lo llevó.
(Me quedo con la duda de saber qué era)
Por suerte Diego sacó una lubina que nos dio esperanzas de cara a permanacer un rato más.
Mi compañero se despidió de ella y la devolvió al agua.
Poco más pudimos aguantar, pues el frío también se hacía molesto a pesar de llevar guantes.