sábado, 29 de agosto de 2015

Ahora sí

Es difícil para una persona, no poder hacer aquello que le gusta, sin embargo, cuando hay que sopesar riesgos, uno llega a recapacitar. El caso es que el hecho de una mala recuperación, me llevó a una recaída de mis problemas de espalda.
Por suerte, eso ya queda en el pasado y ahora ya puedo afrontar con normalidad mis salidas de pesca.
 Para iniciar la vuelta a la acción, os muestro esta foto del amigo Diego, con un precioso dorado.
Es un pez que me gusta particularmente y que espero poder pescar algún día. Y ya tengo algo de camino recorrido, ya que Diego se ha ofrecido para hacer de guía jejeje.
 Y para retomar la acción de pesca, decidí buscar un escenario cercano a casa. 
Hoy la climatología daba un respiro, así que me decanté por intentar buscar alguna lubina por la ría.
 Había zonas que me gustaban mucho, porque se veían cardúmenes de pececillos a montones.
Quizás con un poco de suerte me topase con la deseada reina de nuestras costas.
 Cuando me situé sobre una roca y contemplé un grupo de mújoles, me acordé del equipo de mosca. Puede que con una imitación adecuada, hubiera triunfado. Sin embargo, hoy era el día del paseante.
 Y con ellos estuve probando fortuna. Pero el movimiento cautivador de estos señuelos, no sirve de nada si las lubinas no están por la labor. La incertidumbre de si están o no por la zona, te lleva a probar en distintos escenarios. El caso es que hoy me tocó irme como había llegado, si bien con la certeza que en breve volveré.
Y para llevar mejor el parón obligado, pues nada mejor que rodearse de gente con tu misma afición.
Este mes tuve el privilegio de conocer en persona a Salah (http://aeromec-surfcasting.blogspot.com.es/), el cual me obsequió con un chuvasquero, serigrafiado con el logotipo que le hice en su día.
Pudimos hablar largo y tendido de la pesca y de muchos temas relacionados. 
Desde aquí te envío un saludo. Un placer Salah.

miércoles, 22 de julio de 2015

Annus horribilis

Salvando las jornadas de pesca en Madagascar, podría decir que este ha sido un año atípico de pesca para mí. Por una parte no he tenido suerte a la hora de afrontar algunas jornadas de pesca y por otra se han dado situaciones que me han dejado un poco apartado del mundo de la pesca. Una de las razones que me está quitando bastante tiempo, la conoceréis si Dios quiere, este año.
Pero bueno, todavía ha transcurrido poco más de medio año y queda el resto para reponerse.
 Por un lado me quedé con las ganas de sacar algún sargo de los gordos, cosa que sí hizo mi hermano en varias ocasiones, poniéndome los dientes bien largos.
Aunque cuando este pueda visionar todo lo que saqué en Madagascar, esto va a quedarse en una anécdota jejeje.
 Con el salmón me coincidió fatal. Un día después de mi accidente, tenía coto en el Lérez. Fui como buenamente pude y con ayuda de mi amigo Luis, aún tuve la oportunidad echar unas varadas, con opción de clavar algún salmón, aunque al final no se dio el caso.
 Pocos días después repetía coto, pero a pesar de la mejoría, desistí de acudir a mi cita con el rey del río.
Las condiciones hacían muy difícil su captura, aunque nunca se puede dar nada por seguro.
 Y con las pintonas me ha pasado un poco lo mismo. Compañeros de pesca con problemas de salud, citas ineludibles, etc.
Atrás quedan esas jornadas de día sí y día también, que algún día os contaré.
Espero poder dedicarle más tiempo en agosto y septiembre, cuando haya adelantado algunas tareas pendientes. Y espero poder decir que el año va mejor que cuando comenzó, ya que lo importante no es como uno empieza, si no como acaba ... y yo espero acabar muy bien.

domingo, 12 de julio de 2015

Vuelta a la carga

He estado desconectado del blog todos estos días, pues he sufrido un accidente un tanto aparatoso, el cual me ha tenido en el dique seco hasta ahora, ya que me ha limitado en cuanto a la movilidad. Y es que una caída desde 4 metros, de espaldas, atravesando un tejado ... pues no le va bien al cuerpo.
Por suerte se quedó en un corte profundo, algunos pequeños, magulladuras, contusiones y un fuerte dolor en la espalda, que me ha limitado a la hora de conducir.

Pero bueno, eso es agua pasada y hoy me he ido con Pablo a la búsqueda de alguna lubina.
 La idea era probar suerte con los paseantes, sin embargo, la previsión no fue acertada y tuvimos que echar mano de los minnows y vinilos. 
El viento también resultaba molesto, por lo que no nos quedamos mucho tiempo en la zona.
 Fuimos buscando algo de abrigo, pero el mar también hacía de las suyas. Al no estar yo al 100%, preferimos cambiar de escenario.
 De camino al coche nos percatamos de la abundancia de laminarias en la franja más cercana a la costa.
 Nos fuimos hasta el interior de la ría, donde sí se podía pescar con más comodidad.
Sin embargo nuestros señuelos no fueron lo suficientemente efectivos, como para engañar a pez alguno y nos obligó a desistir tras un buen rato intentándolo.
De camino al coche observé unas pequeñas jaulas de plástico, que contenían pequeños mejillones, y que seguramente serán parte de algún experimento.

El caso es que ya vuelvo a estar en la brecha, así que espero ponerme al día con todo lo que me he perdido.

sábado, 13 de junio de 2015

Madagascar: adelanto

Muchos de los que os pasáis habitualmente por este espacio, sabéis que Walter, Hür y yo, visitamos el continente africano recientemente, para pescar en las aguas de Madagascar.
En esta ocasión fue posible pescar, y ... ¡¡¡ vaya si lo hicimos !!!.
Por ahora no puedo adelantar demasiado, así que simplemente os mostraré algunas fotos y haré algunos comentarios al respecto.
 Las previsiones de pesca fueron las esperadas, si bien hubo casos en los que se superaron con creces.
Mi ilusión era la de capturar un GT (Giant Trevally), y por suerte pude batirme con varios.
Walter, se salió en todos los aspectos. Aguantó como sólo los luchadores pueden hacerlo. Haciendo gala de una gran fuerza mental, acometió jornadas muy duras para el cuerpo de un pescador. Me sorprendió que se adaptase tan rápido a los retos que surgían en cada salida, ya que los viajes en avión nos habían pasado factura. Compartir con él este viaje fue el mayor premio, si no hablamos de peces por supuesto jejeje.
 Aquí posa con un precioso spangled emperor.
Hür también se lució en las jornadas de pesca. Le tocaron duros combates, con resultados muy variados en forma de bellos peces. Y es que estos nos pusieron a prueba en innumerables ocasiones, a veces sin tiempo para tomarse un respiro.
Aquí posa con un precioso bohar snapper.
Cuando embarcábamos, siempre me hacía la misma pregunta: ¿Qué nos espera hoy?
La respuesta al final siempre era la misma: "El Paraíso".
Todos y cada uno de los peces que capturamos, hacían que la adrenalina se disparase. En parte por las peleas y en parte por ver como una nueva especie subía a bordo. !!! Brutal ¡¡¡
Las innumerables horas que pasábamos en el mar, hicieron que pudiera dormir con relativa facilidad, lo cual me sorprendió gratamente, ya que no suelo acostumbrarme pronto.
Y la comida fue exquisita, aún cuando me considero un poco raro a la hora de comer. Supongo que el desgaste de las jornadas de pesca también tenían mucho que ver, jejeje.
Ahora sólo queda esperar a que el material recopilado en este viaje sea revisado y preparado.
Estoy seguro que estará a la altura de las expectativas, aunque tendréis que tener paciencia.
Espero haceros partícipes de esta gran aventura, lo más pronto posible.

Saludos

jueves, 4 de junio de 2015

1 de 2

Hace unos días, cuando todavía estaba en Madagascar, recibí una buena noticia por parte de mi amigo Luis:
Mi hermano había capturado su primer salmón.
La noticia me ilusionó un montón, ya que el rey del río es una especie que muchos pescadores deseamos, ya sea por su porte, la dificultad de su pesca, etc.
 El caso es que este pasado domingo, le tocaba a Luis pescar en las aguas del Lérez, así que allá me fui con él y mi hermano, para intentar que saliera el segundo de la cuadrilla.
 A primera hora de la mañana, se hizo imposible localizar algún salmón, así que Luis probó fortuna en aquellas zonas en las que podía apostar el rey del río.
Hasta bien entrada la mañana, no hubo forma de dar con ellos, pero a partir de ahí, todo cambió.
 Pudimos localizar varios salmones en distintos puntos del río, sin embargo, estos parecían mostrarse recelosos.
Durante la tarde intenté que Luis tuviera opciones de clavar alguno, así que hubo que emplear a fondo para moverse a lo largo del coto y buscar las zonas de parada.
Junto a un joven aliso, en el que se encontraba este Ciervo volante, localicé un salmón de entrada reciente. Por desgracia, mientras mi compañero montaba la caña, este se descolgó para no volver a aparecer.
Tuvimos alguna opción más, pero los salmones no estaban por la labor.
Nos conformamos con aprender un poco más sobre la pesca de este formidable pez y que el próximo domingo, aún llegue a tiempo para intentarlo yo.

martes, 19 de mayo de 2015

Vuelta a Madagascar ... !! A pescar ¡¡

Algunos me preguntasteis por el viaje que en enero hice con Walter y Hür a Madagascar.
Os comenté que por cuestiones climatológicas no pudimos pescar, sin embargo, pudimos disfrutar ...
 ... de su fauna.
Pude maravillarme con gran cantidad de criaturas, bastante diferentes a las que estoy acostumbrado a ver en mi entorno.
 ... de su flora.
La amplitud de especies botánicas es tremenda y con gran cantidad de combinaciones cromáticas.
 ... de su artesanía.
Hay verdaderos artistas en fabricar los más variados objetos, con aquello que tienen disponible en su entorno.
 ... de sus gentes.
Pudimos comprobar que la amabilidad de la gente es una característica extendida por todos los lugares que hemos visitado.
 ... de su oferta turística.
 En vista de que no pudimos pescar, empleamos el tiempo en otras cosas. Entre ellas, disfrutar del alojamiento.
 ... por supuesto de su gastronomía, jejeje.
El abanico de manjares es amplio, ya que disponen de buena materia prima.
 ... y de su cerveza.
Allí con un par de "cervecitas", ya puedes ir "templado", jejeje.
Por desgracia, su mar nos negó la oportunidad de pescar. Nos quedamos con las ganas de poder pelear con alguno de los moradores de estos mares.

Pero esta vez, parece que sí habrá opción, así que intentaremos por todos los medios, disfrutar al máximo y exprimir cada segundo en el paraíso.
Este es el lugar: 

               

domingo, 10 de mayo de 2015

Jornada de reflexión

La tarde de hoy se presentaba bastante agradable, así que decidí hacer una salida de pesca.
Inicialmente quería ir a un río lejano, pero al final opté por buscar la comodidad que me brinda el río cercano a casa. Monté mi equipo de spinning ultraligero y comencé a pescar.
 Las últimas lluvias hacían que el caudal se presentara más alto que en otras temporadas, lo cual hacía que las pintonas tuvieran más lugares en los que refugiarse.
 No tardé en hacerme con la primera truchita de la tarde. Muy peleona y de bella librea.
Sin moverme del sitio, pude capturar dos más. Una de ellas, después de ejecutar un lance de libro en un pequeño remanso.
 En el tronco de un aliso pude observar una pieza de madera incrustada. Se trataba de un vestigio de una cabaña que habíamos hecho unos amigos y yo hace muchísimos años. Y es que por alguna razón, cuando uno es pequeño, quiere una cabaña en un árbol jejeje.
 Volviendo a la pesca, fui ejecutando lances en las zonas más prometedoras, hasta que volví a toparme con otra pintona de bellos tonos. La variedad cromática de la trucha puede ser enorme, incluso en un mismo río.
 En algunos puntos del cauce, las cicutas acaparan gran parte del río. Tan sólo me queda probar fortuna en los pasillos que quedan entre las plantas.
Son lances que nos pueden dar gratas sorpresas, cuando las pintonas salen desde debajo de la vegetación.
 Algunas truchas me fueron dando esquinazo con sus repetidos chapoteos, hasta que al fin pude volver a sujetar otra para la foto. Me alegró comprobar que a pesar de la presión de pesca, todavía se puede tocar escama.
-- Vandalismo --
Al llegar a una pequeña presa, me encontré con un par de mesas de madera. Una de ellas metida parcialmente en el agua y otra justo al lado del río. Además, algún "iluminado" había arrancado un roble que habían plantado en una de las orillas.
Las mesas las arrancaron (ya que están ancladas al suelo) de un merendero cercano, quizás para "disfrutar" más de la compañía del río o simplemente por hacer gala de una enorme falta de civismo.
 Finalicé la jornada junto a esta pasarela de losas de piedra. Son muchas las veces en las que me he detenido junto a esta construcción que desafía las riadas y el paso del tiempo, año tras año.
Aprovecho para comentaros algo que me preguntaba hace unos días un lector del blog. Se refiere al uso de un calcetín extra, por encima del que trae el vadeador, cuando este no es de los que traen la bota integrada.
Durante una jornada de pesca en el río o en la playa, son muchas las partículas (arena, piedrecitas) que se van introduciendo dentro de la bota, ya sea por debajo de las polainas o directamente, si el vadeador carece de ellas.
Para prevenir el desgaste prematuro del calcetín del vadeador, siempre uso otro calcetín de neopreno, por encima del anterior. De esta forma, preservamos el original de la erosión generada por las partículas que antes he citado, prolongando mucho más la vida de nuestro vadeador.

miércoles, 6 de mayo de 2015

De vuelta a las corrientes

El 1 de mayo es una fecha significativa para muchos pescadores, no sólo por que se trata de un festivo nacional, si no porque comienza la temporada del reo y el salmón en Galicia. Esta circunstancia hace que se sumen a la lista de posibles destinos, otros que habían permanecido vedados hasta la fecha.

Como viene siendo habitual habitual estos últimos años, Luis fue mi compañero de jornada.
Madrugamos bastante para intentar engañar alguna pintona a primera hora, pero nos quedamos con las ganas, porque parecía que estas se encontraban inactivas.
La lluvia intensa de la noche hacía que las aguas bajaran revueltas, sin embargo, no se cumplía aquello de "A río revuelto, ganancia de pescadores".
Fuimos preguntando a otros pescadores y estos nos decían que no habían tenido picadas, lo cual me desconcertó.
El caso es que tras mucho insistir y caminar, llegamos a una pequeña playa fluvial en la que capturé este reo. Me supo a gloria, porque ya vaticinaba un bolo monumental.
Proseguimos con la pesca sin descanso, cuando la lluvia parecía que comenzaba a remitir.
El aspecto del río era muy alentador, pero obtener alguna pintona ya era otro cantar.
Para colmo, muchas de las estacadas desde las que se "fisgan" las lampreas, estaban todavía sin desmontar, lo cual dificulta mucho la pesca en estos puntos.
Si queréis mirar cómo se utilizan estas construcciones, podéis echar un vistazo al documental que este año emitió el programa Jara y Sedal. http://www.rtve.es/alacarta/videos/jara-y-sedal/jara-sedal-pesca-tradicional-lamprea-galicia/3030343/
A partir del minuto 15:05, se puede visionar el sistema de pesca, si bien recomiendo mirar el documental completo, pues se trata de un reportaje muy interesante sobre un pez único.
Aquí tenéis más información: http://www.miguelpesca.com/la%20lamprea.htm
El balance matinal no fue nada bueno, pues sólo tuvimos conocimiento de otra captura más. Una trucha de unos dos kilos de peso, que se pescó en el curso bajo del río.
Por la tarde, después de una agradable siesta, me fui a un pequeño cauce que conozco muy bien.
Por la mañana, había tenido una gran afluencia de pescadores, sin embargo esto no me desanimaba pues conozco muy bien los entresijos de este río.
Una pareja de ánades reales me dieron la bienvenida sin alterarse demasiado de mi presencia.
Nada más empezar, capturé sendas pintonas sin moverme del sitio.
Sabía que tenía que pescar con detenimiento, pues son muchos los lugares que las truchas tienen para colocarse a lo largo del río.
No eran pintonas muy grandes, si bien el equipo ultraligero me brindaba bonitas peleas.
Algunas también se soltaban por el camino, pero está claro que ellas también tienen que ganar alguna vez jejeje.
La precisión en el lance me proporcionaba efectividad, que en muchos casos se materializaba en una captura.
Al final, logré engañar a 20 truchas en un tramo de un kilómetro, si bien la "captura" de la tarde fue esta instantánea. Es una cascada que me gusta contemplar cuando el río todavía lleva un buen caudal.
No dio para más este primer día de pesca, aunque valió para volver a las corrientes.