César se había encargado de organizar esta salida, pues ya lleva mucho tiempo acudiendo a pescar al país luso.
A las 4:30 am me levanté para desayunar y poner rumbo al punto de encuentro. A las 5:30 am ya estábamos en camino y tras una hora de coche, ya llegábamos al destino.
A continuación, una hora de travesía, para llegar al punto de pesca. El viaje se hizo muy ameno, ya que pudimos intercambiar experiencias de otras jornadas, al igual de escuchar sugerencias a la hora de pescar.
La jornada empezó bien, sacando variedad de peces, aunque no eran todavía los que más deseábamos. Jureles, fanecas, un rubio, cabrachos, ... y este pez tres colas.Pasaba el tiempo y otros peces empezaban a dar la cara. Chopas, pageles, besugos, dentones, ... estos últimos eran los más valorados.
Fueron unas 12 horas de pesca, a unos 100 metros de profundidad. Salvo Paco y yo, que pescamos con carrete manual, los demás lo hicieron con carrete eléctrico. La verdad es que no me arrepentí, ya que los peces se disfrutaban más y se perdían menos, durante la subida.
Yo me hice con un número interesante de piezas, con las que disfruté mucho.
César perdió algunos peces buenos, aunque él y Óscar capturaron un variado de peces de más valor culinario . En esta ocasión, no dieron la cara los abadejos y los grandes dentones, pero ya habrá opción de hacer otra salida.
De vuelta comentamos cómo había discurrido la jornada y todos íbamos contentos. Fue una experiencia muy agradable, con grandes pescadores, muchas risas y buena comida, para amenizar la jornada.
Y el patrón de 10, siempre ayudando en lo que necesitábamos.
Espero repetir pronto, para poner en práctica otros consejos y a ver si hay algo más de suerte con los grandes jejeje.
!!Muchas gracias compañeros¡¡























