martes, 29 de noviembre de 2022

Compras Black Friday

 Estamos en época de Black Friday y a los que nos gusta la pesca, casi nos vemos en la obligación de hacer alguna compra jejeje. Cierto es que no todo lo que queremos tiene alguno de esos descuentos milagrosos, por lo que toca hacer números.

En primer lugar había que hacerse con unos pequeños minnows para la ría. Señuelos de tamaño contenido y peso más que interesante para tentar a las lubinas de talla pequeña o media, que suelen rondar en estos escenarios.

Para zonas de mar abierto o donde presumiblemente podemos buscar peces de mayor tamaño, me he comprado unos minnows de 110 mm y 140 mm. Las libreas de todos son muy prometedoras, así que veremos si las lubinas los encuentran apetecibles.

Habrá que hacer alguna incursión al curricán y para eso, unos minnows que bajan a profundidades más apropiadas a las que puede haber en las zonas de mayor calado. También estos reúnen libreas realistas y a un precio más asequible que otros más conocidos.

Los paseantes también son señuelos que cada vez tienen más cabida en las salidas de pesca de todos aquellos a los que nos gusta el spinning. Señuelos muy efectivos y más difíciles de perder que los anteriores, por lo que a veces son muy socorridos en las zonas someras.
Buenos gramajes y tamaños para las distintas ocasiones. En este caso también he optado por hacerme con un color fantasía, ya que me tienen dado alegrías en determinadas situaciones.

Y por último, unos paseantes hundidos de los que ya han hablado muy bien en otro blog. Desde luego no le va a faltar capacidad de lance. Estos seguro que hacen de la suyas jejeje.
Y ahora a esperar que amaine para estrenarlos.

martes, 25 de octubre de 2022

Otro estreno de "Escenarios de Pesca"

 Pues esta vez tocó esperar a que saliera el reportaje de pesca de la sabella. Fue todo un placer pescar en compañía de Germán y Manu esta especie tan emblemática del río Miño, también conocida como zamborca.

Lo pasamos en grande y conocí a otros compañeros que comparten pasión por la pesca de esta especie tan adictiva. No faltaron las risas, porque teníamos buenos motivos para sonreír en todo momento jejeje.

El protagonismo se disputó entre la especie a pescar y Germán. Todo un showman sin lugar a dudas.
También salió algún sábalo, que es una especie muy similar a la sabella.

Si tenéis la opción de verlo, seguro que os gusta, ya que el entorno es precioso y la sabella, un pez singular.

Estos son los próximos pases que se emitirán en Movistar +.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Legislación sobre la lubina

 

Hace unos días hablando con unos colegas de afición, surgió el tema de la talla mínima legal de la lubina y aunque conocía algunos cambios, estos no eran del todo claros, ya que al profundizar en el asunto, resulta que hay aspectos importantes. El destino quiso que este tema lo hablase con un gallego y un asturiano y es en esta zona del norte peninsular, donde se produce un hecho importante.

Si nos fijamos en el mapa, en la zona que se corresponde con la costa atlántica y cantábrica, se aprecian dos sectores, que están separados en el Cabo Finisterre.
 
Desde el 1 de enero de 2021, podemos leer que la talla mínima legal de la lubina, en la Subzona 8 del CIEM, es de 42 cm para la pesca recreativa.
Dicha subzona corresponde a todo el cantábrico y a parte de la costa atlántica, hasta Finisterre.
 
En la normativa gallega se explica correctamente, ya que en la tabla de tallas mínimas, aparecen ambas medidas con un asterisco. Cuando leemos el apartado correspondiente, nos dice que en la Subzona IX (Fisterra Sur), la talla mínima de la lubina es de 36 cm, mientras que en la Subzona VIII (Fisterra Norte) es de 42 cm.
 
De esta manera queda aclarado como está la normativa al respecto y espero que os sirva de ayuda.
 
Otro tema diferente es si consideramos que es una talla acertada para mantener una buena salud en la población de dicho pez. Coincido con muchos otros compañeros de afición en que una veda en el momento de su reproducción podría ayudar mucho más.
 
Viendo esta tablas podemos pensar que una lubina de 40 que se libere, tiene la opción de generar unos 230.000 alevines, si bien habría que saber, cuántos de estos llegan a la misma talla para volver a reproducirse.
 En todo caso, el respetar las tallas por parte de los pescadores recreativos y pofesionales, es un buen comienzo.

 En cualquier caso, aquí os dejo una gráfica que nos da una idea de la edad de las lubinas en cuanto a su longitud. Es algo interesante para aquellos que nos gusta tener algo más de conocimiento sobre este gran pez y que a veces podemos contrastar, para saber si nuestras capturas están dentro de esa media.

os adjunto otro enlace donde Ricardo hace alusión a las aguas interiores del Principado de Asturias:
 

martes, 23 de agosto de 2022

Lubinas "dulces"

 Estamos en una época en la que la pesca de la lubina (seabass) es muy interesante, ya que la pesca con paseantes se hace muy entretenida. Sin embargo, estas últimas salidas se las estoy dedicando a su primo de agua dulce, el bass.

 Ahora es cuando hay que buscar a los gordos en toda la masa de agua, tratando de descubrir donde se encuentran más cómodos. Y a veces no se hace fácil, ya que comparten hábitat con muchas otras especies.Carpas y perca soles son las más abundantes y por el Miño se han extendido en gran número.

He visitado varios embalses y en alguno de ellos he tenido capturas de las "épicas", como este pequeño ejemplar que pesqué a mucha distancia y desde altura. Fue picar, dejar salir linea y correr monte abajo, para luego recuperar el terreno cedido. Toda una aventura jejeje.
 
Una de las cosas que más atraen de estos peces, son sus saltos acrobáticos. Capaces de deleitarnos con repetidas cabriolas para tratar de escapar.

Las perca soles ya están con sus nidos a pleno rendimiento. Es curioso ver tan cerca a estos peces, ya que son muy voraces con todo lo que se les ofrezca.

La librea de algunos de estos centrárquidos, es otro de los motivos que hacen me guste tanto pescarlos. Tonos verdosos y negruzcos variados, según la zona por la que se mueven.

Han sido muchas las capturas, pero sigo a la búsqueda de los grandes ejemplares. Por suerte, en breve volverán a estar más activos en breve y con ganas de dar guerra. Y ahí estaremos nosotros a pie de orilla jejeje.

En una de las salidas de pesca encontré este nido de avispa, que algo o alguien habían desenterrado. No pude evitar pensar en el problema que desde hace años tenemos con la avispa asiática. Ojalá algún día se controle su expansión.

!Saludos y buena pesca¡

jueves, 28 de julio de 2022

Jornada ¿de trabajo?

 Hace unos días, tocó hacer una salida de pesca con los compañeros de trabajo. En esta ocasión nos acompañó Óscar, para completar el número de tripulantes. Habiéndome acostado a las 2:00 am, a las 4:00 am ya estaba tocando el despertador. Poco después ya estaba con Jose, para poner rumbo al punto de encuentro, de donde saldríamos todos, rumbo a Portugal. Con un sueño descomunal, llegamos a puerto en Viana, para ir preparando todo con Diogo.

En el horizonte y a nuestras espaldas, el sol comenzaba a elevarse. Era el momento para ir montando equipos para tener todo listo, para iniciar la pesca en cuanto llegáramos al destino elegido.
 
Por desgracia para nosotros, conforme llegábamos al pesquero, una tormenta nos fue rodeando. La intranquilidad era palpable, sin embargo pusimos en acción las metralletas para hacer dobletes y tripletes de jureles y caballas. Jose hacía uso de pequeños de jigs de tungsteno con una caña de microjigging. Y lo cierto es que disfrutaba mogollón, porque cada captura brindaba una batalla interesante, por lo ligero del equipo.

Al cabo de algo más de una hora, la tormenta fue desapareciendo y entonces ya nos pusimos a pescar a cierta profundidad. En poco tiempo, comenzamos a sacar peces, ya que la actividad era muy intensa.
Iria posando con una mojarra, que sacó sin problema.
 
Dani con otro espárido, que le brindó una bonita pelea hasta la superficie.

Las cabrillas, bogas y otros peces de fondo, también hicieron acto de presencia.

Jose tuvo una captura inesperada, ya que un calamar puede atacar un jig, pero sacarlo ya será otra cosa.

Y las fanecas también aparecieron en los fondos comprendidos entre los 20 y los 40 metros.

Llegó la hora de comer, si bien algunos ya habían estado pìcando desde el inicio de la jornada jejeje.
Aquí el equipo de "trabajo": Dani, Jorge, Jose, Yo, Ionut e Iria.

Y aquí con Óscar, que por la tarde se puso a tope con los espáridos y que se apunta a un bombardeo de pesca, siempre que haya opción.

Después de comer, alguno quedó KO y tocaba echar una siestecita jejeje.

Yo me fui manteniendo a base de 1906. Y esta curiosamente fue envasada en la botella de otra marca.

Tocaba cambiar de pesquero y probar en otras zonas. Para ello Diogo puso rumbo a una zona con más profundidad.

Aquí las capturas más habituales eran las mojarras y Jorge dio buena cuenta de ellas.

Y Ionut y yo, también fuimos sumando capturas en nuestro lado, como no podía ser de otra manera jejeje.

La jornada iba tocando a su fin y Dani, apuraba sus últimas capturas.

Finalmente las neveras portaban una buena variedad de especies, por lo que la jornada salió redonda. Especialmente porque lo pasamos en grande, pudiendo hacer aquello que nos gusta y en la mejor compañía.

Ya en puerto, posamos una vez más. Ahora ya solo quedaba rememorar la jornada y partir hacia casa. Alguno hecho polvo eso sí jejeje, ya que no estaban acostumbrados a las jornadas maratonianas.
!! Y por supuesto, con ganas de repetir ¡¡

viernes, 24 de junio de 2022

!! Bendito Benito ¡¡

Desde la aparición del Covid, hubo muchas cosas que se tuvieron que postponer. Entre ellas esta salida que tenía pendiente con Benito, un pescador jubilado que se ofreció para pasar una jornada de pesca en el embalse de Castrelo de Miño. La especie a pescar era el black bass, aunque a veces aparece alguna trucha que ataca alguno de los distintos señuelos que se utilizan para la pesca de este centrárquido.

Inicialmente comenzamos a buscarlos con señuelos duros en distintas zonas, que parecían muy prometedoras, sin embargo no se divisaban peces. Le comenté a Benito que a mí me gusta pescarlos a pez visto, por lo que tratamos de encontrarlos primeramente. Los lances se sucedían pero no había respuesta. Cuando alcanzamos una pequeña récula, opté por usar vinilos. Así es como salieron los primeros ejemplares. Entre ellos, este que carecía de pigmentación en forma de manchas, lo cual me resultó curioso, porque han sido escasos los basses que he capturado con estas libreas.
 
Desde el momento en que capturé los primeros black bass de la jornada, Benito se dedicó a hacer de barquero, llevándome a las zonas que siempre le habían dado buen resultado. Este bass que picó en una zona con muy buenas trazas, es totalmente opuesto al de la foto anterior, ya que presentaba un buen número de manchas por encima de la línea lateral.
 
Al más puro estilo de los manglares, la zona prometía un buen número de peces, ya que había zonas de ramas sumergidas, que son un auténtico lujo para dar cobijo a estos peces.
Aquí pude ver enormes nubes de alevines de black bass, pululando por encima del fondo de guijarros.

Al divisar un buen número de peces, se disparaban las ganas de clavarlos en esas zonas difíciles. La pesca en pequeños arroyos, me había proporcionado la destreza suficiente para acometer los distintos lances en dichas zonas y así fue como fueron llegando las capturas.

Este ejemplar presentaba una zona colorada desde el vientre hacia la cola, quizás por el desgaste a la hora de preparar el nido en el fondo.

Otro bonito ejemplar con numerosas manchas y con el pedúnculo caudal un tanto desgastado.

Tras varios minutos sacando muchos ejemplares, tocó moverse a un nuevo emplazamiento. De camino pudimos ver a un buen número de carpas que se movían con tranquilidad a lo largo de la orilla. Por norma general, donde estaban las carpas no había basses y viceversa. En la siguiente parada, pude clavar este pez de bellos colores.

La tarde discurría muy bien, pues Benito se había propuesto que disfrutase de la jornada y lo cierto es que ya había cumplido con creces las previsiones. Entonces el sol ya calentaba bastante y la falta de víveres comenzaba a hacer mella.

Diviso en la orilla dos carpas que van pasando de largo y otra un tanto "rara". Entonces me doy cuenta de que no es una carpa si no un bass de buen tamaño. Lanzo mi engaño y la caída desata el ataque. !!Saltos poderosos y carreras que hacen girar la barca¡¡ Tocaba templar los nervios para ir cansándolo hasta que ya estaba a punto para sujetarlo con la mano. Un bonito ejemplar que dio una bella pelea. !!Espectacular¡¡
Resulta que sin movernos del sitio, diviso otro de un tamaño similar. Lanzo en las proximidades y !!Zas¡¡ !!Picada brutal¡¡ Comienzan los saltos y las carreras, sin embargo, en el cuarto salto, el pez se libera del engaño ... !Una pena¡
Probamos en algún lugar más, antes de emprender la vuelta, ya que a media tarde podía empezar a soplar el viento y luego, la vuelta se podría tornar difícil.

Localizo a un ejemplar interesante a mucha distancia y para no tener que desviarnos, decido hacer el lance desde nuestra posición. El pez no lo duda y toma el engaño. Clavada y ... !!A disfrutar¡¡. Saltos y carreras hasta que pude ir doblegándolo. Estos lances largos no garantizan tanto la clavada, si bien hay que mantener la tensión en todo momento.
El pez se merecía una foto mejor para el recuerdo, pues la distancia considerable hizo que fuera una de las mejores luchas de la tarde.

El viento comenzó a hacer acto de presencia y la superficie del agua comenzó a rizarse, mientras las nubes dibujaban formas ininteligibles en el cielo. Nos aguardaba un duro regreso. Y a pesar de insistir varias veces para remar, Benito estaba en que yo no tenía que remar.

El viento era muy fuerte en las zonas más expuestas, por lo que teníamos que orillar a cada rato, para resguardarnos, aunque eso significase hacer más kilómetros. En estas zonas fui apurando los últimos lances, ya que todavía quedaba mucho trayecto y la vuelta se complicaba.

Ya comenzaba a notar fatiga en los brazos, después de tantos lances a lo largo de la jornada. El viento seguía soplando y las capturas habían sido tan numerosas, que ya solo intentaba sacar aquellos peces de cierto porte. Como este que también salió a mucha distancia. Consideré que este era el último que iba a sacar, pues ahora había que remar si o si.

Fui remando como buenamente pude, ya que mi envergadura no me permitía hacerlo con comodidad, pero prefería remar de mala manera, a que Benito, con más de 70 años, siguiera haciéndolo.
Cuando llegamos al punto de partida, pude respirar aliviado, porque había sido una jornada muy dura.
¿Porqué? Pues porque fueron más de 12 horas de pesca, unos 13 kilómetros recorridos a remo, sin comer ni beber, con un sol de justicia y con el tramo final a golpe de remo, que acabó haciendo ampollas en mis manos, ya que no estoy acostumbrado a este tipo de ejercicio. El hecho de tener que usar los remos, se debe a que este año se ha prohibido la utilización de cualquier tipo de motor en estas aguas, por lo que los desplazamientos no se hacen tan cómodos.
Y a pesar de todo esto ... la jornada fue estupenda. Buena compañía, muchos peces y paisajes maravillosos.
Ya solo quedaba ir a un bar cercano a tomar una cerveza y a disfutar de una pequeña charla, antes de poner rumbo a casa.