sábado, 31 de octubre de 2026

Antes de la tormenta ...

 La calma de ir a pescar unos chocos con Jose, a pocos días de la apertura de la veda en ciertas zonas de nuestras aguas, es todo un privilegio. Ya que son muchos los que se animan a pescar sepias, dado que es una pesca que ha cogido mucho auge últimamente.


La zona elegida fue un punto cercano a Vigo. La mañana se despertó sin viento y sin gente animada a aprovechar estos días de calma. 


Con el buen hacer que caracteriza a Jose, pronto se hizo con la primera captura.
Sin embargo, la mañana no iba a ser como nosotros esperábamos.


Mientras hacíamos las derivas, no podíamos evitar hablar de las polémicas zonas de bajas emisiones, teniendo a dos transatlánticos atracados en el puerto, que no dejan de ser dos miniciudades flotantes, con unos motores que no descansan y que emiten una buena dosis de humo a la atmósfera de Vigo.


Dejando de lado esta polémica, proseguimos un poco más en la zona, hasta que optamos por cruzar la ría.


Y la decisión se tornó acierto, cuando comenzamos a sentir más picadas. Esta pesca es así ... hay que notar esa parada del señuelo, para dar el cachete.


Los barcos mejilloneros volvían de las bateas, pues estamos en momentos de mucha actividad en este sector. Y siempre es un placer ver trabajar a estas gentes del mar.


Apuré la jornada hasta que tuve que marchar a trabajar. Jose me dejó en una playa cercana y prosiguió con la pesca, dado que la marea le era propicia.


El resultado para mí, fue un puñado de chocos para cocinar encebollados. Me encantan.
Y en empanada, y con arroz, ...