Ya que algunos de mis compañeros del Club Gallaecia, llevaban trabajando toda la santa semana, en Semana Santa decidimos ir a pescar a Zamora jejeje. En la mente ... los lucios.
Así que quedamos Sergio, Carlos, Juan, Suso y yo. Por delante muchos kilómetros, pero con buena charla, para no aburrirnos.
Los árboles ya se habían engalanado con todo su follaje, así que resultaba más difícil visualizar a los compañeros, por las orillas.
Pude ver como un lucio comía bajo el ramaje que acariciaba el agua, así que fui tanteando esas zonas con mis vinilos. En la distancia se escuchaba a Sergio, el cual había clavado su primer lucio.
Aquí está Sergio, posando con un esócido de bonita librea. Es una pena que no tengamos más experiencia con esta especie, para poder sujetarlos únicamente con la ayuda de nuestras manos. Será cuestión de practicar.
Me fui adentrando como pude en zonas más difíciles, si bien no obtuve el resultado esperado.
Tocaba volver sobe mis pasos para encontrarme con mis compañeros.
En vista de que los mosquitos no nos dejaban en paz, aprovechamos para irnos a comer.
Ya por la tarde, nos desplazamos hasta el río Duero.
Bajaba tan tomado, que me recordaba a alguno de los ríos africanos de los documentales de naturaleza.
Lo cierto es que me sentía como en el río Congo jejeje. Insistimos en las zonas que parecían más prometedoras, sin embargo no hubo premio a la insistencia.
Aunque Carlos sí logró un premio en forma de lucio, al final de la tarde. Su primer esócido el cual fue capturado con un señuelo que había comprado para estas jornadas de pesca.



























