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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Más logos ... y por fin el mío

En vista que estos días la climatología no deja salir a pescar, ya que tenemos viento fuerte y lluvia en cantidades importantes, es hora de terminar esta entrada que tenía pendiente.
Además la gripe me ha visitado y he tenido tiempo de hacer algún logo más.
En primer lugar os presento una idea para el blog del amigo Yago: Lubinas & Truchas.
La idea es simple. La mitad superior de este pez, corresponde a la silueta de una lubina (reconocible por los radios espinosos de la aleta dorsal), mientras que la parte inferior se corresponde con la figura de una trucha (con pintas y aletas ventrales presentes en muchos salmónidos).
Y para completar, los nombres de ambas especies en la parte superior e inferior respectivamente.
Este logotipo es una versión del que Pablo posee en su blog: Pesca por los Ríos de Galicia. Tan sólo he hecho algunas modificaciones en la silueta del pescador y en la disposición de la línea en el aire. Esta ha sido usada como soporte para el nombre del blog, cuyo texto está escrito con el color azul de la bandera de Galicia.
Esta sería una variante, en la que incluyo una silueta circular, que facilita su uso en un futuro, por si se pretende hacer pegatinas o estampar en una camiseta.
Aunque el mapa de Galicia ya está presente en el logo, estimo oportuno poner la bandera de la comunidad de fondo, ya que así se dispone de un mayor contraste para utilizar un texto en color negro.
De todas formas me gustaría hacer alguna prueba con una idea distinta.
Para el blog de Esteban (Surfcastingvigo), se me ha ocurrido echar mano de la silueta de un pescador de esta modalidad, el cual empuña una caña curvada, que he aprovechado para formar la V inicial de la palabra Vigo.
Para que la lectura del nombre resulte correcta, he puesto el término SURFCASTING sobre la circunferencia que representa el sol.
Pero como en la cabecera del blog de Esteban, figura la lectura "Pesca Deportiva en las Rías Gallegas", se me ha ocurrido hacer esta otra alternativa. Esta hace alusión a la pesca desde embarcación, ya que el editor del blog practica a menudo esta modalidad.
Para ello he empleado parte del perfil de la costa gallega en el que se aprecian varias rías. A su vez he incluido la rosa de los vientos y una cuadrícula para representar lo que sería una carta náutica.
Y por último he añadido un dibujo un tanto abstracto de una embarcación en el mar.
En el caso de este logo sobre el blog de PESKAMA, tenía claro que debería emplear un kayak en el diseño.
Y al final se me ocurrió que la letra K (de Kayak), que va incluida en el nombre del blog, la podía crear con este. La solución fue la que se ve en la imagen.
El kayak a unos 45 grados, junto con la pala y una ola, para formar la K.
Y evidentemente habría que hacer alusión al tema de la pesca, así que el nombre va dentro de la silueta de un dentón (que suele una especie que aparece a menudo en dicho blog), y cuyo ojo aprovecha la forma redondeada de la P inicial, para darle algo más de detalle.

Y por fin mi logo:

Durante muchos meses he tratado de buscar un logotipo que representara lo que su nombre indica: No Sólo Mosca. Es decir, que cualquier modalidad tiene cabida. Sin embargo esta era una tarea difícil, ya que las modalidades que practico son bastantes. Traté de buscar múltiples combinaciones hasta que llegué a esta y a otras similares.
Sin embargo pedí opinión a algunos amigos y había partes que no les convencían.
Entonces decidí hacer borrón y cuenta nueva.
Busqué la especie que más valoro en estos momentos por distintos motivos, y así salió la lubina.
Después incluí el nombre del blog dentro de la figura, resaltando las iniciales de este. Esto me permitirá hacer combinaciones en el futuro.
Y así llegué a una opción que considero sencilla y que es la que en realidad, más me satisface.
Y ya puestos, terminé la nueva cabecera del blog.
Esta consta de muchos elementos, que han sido minuciosamente seleccionados.
1: En las fotos aparecen los peces que pesco con más frecuencia, incluidas dos capturas muy especiales para mí. Una de un bass y otra de una lubina. En ambas aparezco sujetando los peces.
2: También incluyo una fotografía del mar y otra de un río, ya que es aquí donde se desarrollan mis jornadas de pesca.
3: Las letras del nombre del blog están formadas por las libreas de algunos peces que he capturado: Reo, sargo, boga, trucha, mújol, barbo gitano, black bass, lubina, carpa, caballa y doncella.
4: Por supuesto, no podía faltar el nuevo logo del blog.

!! Espero que os guste ¡¡

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Taneando con Walter


Hace varias semanas me fui con Walter a pescar doradas desde embarcación. Esta modalidad me dejó perplejo el año pasado, pues como bien dice "el Tanero", las doradas desde embarcación, presentan una lucha sin igual en nuestras aguas, salvo que se trate de peces con un porte notablemente mayor.
Y es que este espárido se alía con las corrientes para medirse de tú a tú con el pescador más experto. Si a esto sumamos la imponente vigorosidad de la dorada, tenemos todos los ingredientes para practicar una modalidad que nos satisfaga enormemente.

Pero antes hay que engañar a alguna ...
Día 1:
El sábado por la tarde ya nos encontrábamos preparados para salir de pesca. Con todos los preparativos hechos, tocaba aguardar la respuesta de la primera tana.
Mi compañero analizó la situación y buscamos una zona que parecía propicia para las condiciones del día, ya que hay lugares más o menos adecuados en función de las mareas, el estado del cielo, las corrientes, etc. O sea, una pesca nada fácil como puede parecer a priori.
 Tuvimos algunas picadas que no se materializaron en capturas, ya que estamos antes un rival difícil de engañar en estas condiciones ... y más si se trata de ejemplares de porte.
Si a esto sumamos que las condiciones meteorológicas no ayudan a detectar las picadas, la cosa se complica aún más.
Algunos ejemplares nos devolvieron los cebos machacados, sin opción a clavarlos. Otra prueba de su exquisito refinamiento a la hora de comer.
Pero lo que no se espera una dorada, es tener que medirse con un pescador que se ha especializado en "dar caza" al majestuoso espárido.
Así que a pesar de que las previsiones de Walter no eran muy buenas, llegó la picada que proporcionó la primera captura del día.
Tras un buen rato con el freno del carrete tocando la dulce melodía de la captura de una dorada de porte, mi compañero fue acercando el ejemplar a la embarcación.
Pero aún harían falta unos minutos para frenar las repetidas carreras y cabeceos del espárido.
Con todo a favor, logramos meterla en la sacadera, para a continuación celebrar la primera captura del día.
Mientras reinaba el júbilo a bordo, preparábamos los cebos para nuevos lances.
Después de una breve espera, ya estaba yo lidiando con otra dorada, que no estaba dispuesta a doblegarse ante el pescador.
Idas y venidas, carreras y cabeceos, se repetían en el tiempo, hasta que por fin pude ver a mi rival.
Una dorada de menor porte, pero con una reserva de fuerza que pone a prueba el material de pesca.
En esta ocasión fue Walter el que ejerció de "ganchero" para sacar la dorada del agua.
Cuando miré el anzuelo en la boca del pez, me quedé atónito. No sé si fue la pelea con el pez o que ya venía mal clavada, pero resultó que la tana estaba enganchada por una estrecha banda de piel de la boca, de unos 3 mm. Cualquier mínimo movimiento brusco, hubiera dado al traste con la captura, pero yo sabía que tenía que cansar al pez y no precipitarme en querer subirla sin agotar la mayor parte de sus fuerzas.
 Poco ante de marcharnos, la picada de una gran dorada nos aceleró el pulso a ambos ... contuvimos la respiración ... aguardamos el momento en el que la dorada nos diese pistas de que tenía el anzuelo en la boca ... pero esta era muy lista y no dio opción a más.
Con la miel en los labios pusimos punto y final a esta primera jornada.

Día 2:
En el segundo día de pesca, nos aguardaban grandes momentos.
El día se presentaba desapacible y las condiciones nos hicieron buscar el lugar idóneo para pescar.
Después de mucho buscar, llegamos a una zona que no era la más propicia, pero que podía darnos alguna sorpresa.
La mañana nos brindó algunas picadas de peces de porte, pero como ya he dicho, estamos ante un rival muy astuto.
La lluvia nos visitó en alguna ocasión, haciendo un poco más desapacible la jornada.

--- La anécdota ---
Por la tarde nos acercamos a la zona en la que habíamos triunfado el día anterior, pero nos encontramos a otros pescadores, por lo que tuvimos que pescar por delante de ellos.
Al cabo de un tiempo, percibimos una picada que Walter identificó fácilmente. Se trataba de una sepia de buen tamaño, así que había que recuperarla con cautela.
Entonces pusimos en práctica una técnica muy graciosa.
Procedimos a sacar la sepia, como si de una dorada se tratase ... cámaras grabando, sacadera a punto y bullicio en la embarcación.
Esto haría que los pescadores que estaban a nuestras espaldas se molestasen un poco, ya que habiendo escogido una zona peor, los resultados no se hicieron esperar.
Pero ahí no acabó la cosa.
Poco después, Walter se disponía a cambiar el cebo en la caña que tenía el carrete Daiwa GS-9.
Así que por segunda vez hicimos creer que habíamos capturado otra dorada.
Walter aflojó el freno del carrete y comenzó a recuperar línea ... el carrete, ruidoso donde los haya, comenzó a sonar ... cámaras a grabar y sacadera a punto. Subidas y bajadas de la caña para añadir más realismo. 
Con la "captura" a bordo, procedimos a esperar ... y efectivamente, los pescadores levantaron el ancla y se marcharon del lugar.
Una vez que su embarcación se encontraba a una distancia prudencial, nosotros nos dispusimos a ocupar su sitio, y así al poco rato ya estábamos en acción de pesca en el lugar que Walter quería.

--- El desenlace ---
La previsión de Walter se cumplió cuando sentimos la primera picada. Clavo con decisión y ya estoy luchando con la dorada al otro lado de la línea, que salía a raudales con la primera carrera.
Mientras tanteaba el freno del carrete, otra caña empieza a dar signos de actividad ... Walter toma la caña y clava la otra pieza.
!!!Doblete de doradas¡¡¡
Estuvimos un buen rato trabajando los peces y ambos se estaban acercando al tiempo a la embarcación. Tomé la sacadera y puse en seco la dorada que yo traía, quité el bajo de línea y me dispuse a recibir la pieza que Walter había clavado.
!!!Las dos en la sacadera¡¡¡
No había tiempo que perder, cambiamos los bajos por otros preparados con sus respectivos cebos y al agua.
Y así fue como salió otra dorada más.
Tres doradas en tiempo récord, en un pesquero en el que a priori no podríamos calar nuestros cebos.

Día 3:
El último día, el tiempo nos quiso recordar que no estamos por encima de él y nos recibió con bastante viento y lluvia. Aún así, no nos echamos atrás y partimos rumbo a una nueva zona de pesca.
Inicialmente el viento nos condicionó a la hora de mantener una posición buena para detectar las picadas, pero luego fue la lluvia gélida la que nos hizo pensar si seguir o no.
Mientras aguardábamos pacientes la picada de la primera dorada, poníamos a resguardo nuestras manos, pues el dolor en ellas era infernal. A duras penas logré mantenerlas secas dentro de los bolsillos de mi chaqueta, pero todavía estaban muy frías. Poco a poco fueron recuperando su color normal y así pude borrar la sensación de dolor de mi rostro.
Tanto Walter como yo, estábamos sumidos en una lucha con los elementos y así no lográbamos captar las sutiles picadas de las grandes doradas.
Y digo grandes porque fueron varias las ocasiones en las que subimos nuestros cebos, destrozados por una tremenda dentellada.
Las doradas estaban ahí, pero la lucha era injusta, pues todo estaba a favor del esquivo espárido.
El tiempo concedió una breve tregua, pero los rivales esta vez se salían con la suya.
No había mucho que hacer cuando los elementos volvían a cargar contra nosotros.
Un tanto apesadumbrados por la situación, decidimos abandonar en favor de días de gloria venideros, en los que los elementos nos echarán una mano a batir nuevamente a la reina de los espáridos.
Hasta entonces tendré que echar mano de estos gratos recuerdos, en los que tuvimos victorias y anécdotas de las que esbozan una sonrisa cada vez que uno las rememora.

Una vez más ... !!!Gracias Tanero¡¡¡



 Esta entrada va dedicada a Zack, porque yo también he pasado buenos momentos en su compañía.
Descansa en paz amigo.

!!! Hasta siempre ¡¡¡

domingo, 16 de septiembre de 2012

Lubinas con los colegas

Hoy tocó madrugar para asistir a una jornada de pesca con unos cuantos colegas de afición.
El objetivo: La lubina. El escenario: Un tramo de costa bastante abrupta.
Tras las presentaciones, (pues algunos no nos conocíamos personalmente) fuimos en busca del punto de acceso.
 Una vez abajo, los señuelos comenzaron a navegar por el agua. Yo apreveché para estrenar una caña que me había comprado el otro día en el Outlet Rhodani Coruña, el cual me había mostrado mi amigo Pablo.
 En la zona inicial no tuvimos mucha suerte, aunque un pez logró arrancar parte de la cola del vinilo de Pablo.
Tocó moverse hacia otro lugar en busca de nuevas posturas.
 Marcos y Víctor lo intentaban ahora en la playa, metidos en el agua para ganar unos cuantos metros.
El arenal aquí tiene poca pendiente, por lo que se necesita distancia para llegar a las zonas más interesantes.
 Carlos hacía lo propio junto a un reducido grupo de rocas que afloraba en la arena.
Había elegido un vinilo bien plomado para tentar a la reina de la espuma.
 Detrás de la rompiente se comenzaron a ver un nutrido grupo de embarcaciones, que a buen seguro iban a participar en alguna competición. También apareció algún barco de pesca por el lugar, pero estos en un número reducido.
 La mañana transcurría sin fortuna ni síntomas de actividad, salvo por un bolo que Pablo había divisado en la arena. Este hecho hizo que cambiase de artificial, poniendo un tide minnow en la grapa.
 Carlos se encontraba lanzando en un canal bastante ancho y observé que con bastante agua.
Lancé pues pensé que podía haber alguna lubina en ese sitio ... y efectivamente la había.
La caña era lo suficientemente potente para acercar la pieza sin mucho esfuerzo por mi parte.
Había mordido un par de triples, pero fue fácil desanzuelarla. Tras la foto, volvió al agua para seguir con su periplo marino.
 Seguimos avanzando por la playa, dejando atrás a algunos surferos que se encontraban por el lugar.
El destino era otra zona de rocas desde las que poder hacerse con alguna pieza más.
 Las rocas se encontraban tapizadas con tal número de percebes, que a cada paso hacía un cálculo mental de la cantidad de euros que se encontraban bajo mis pies, jejeje.
 Al final mis compañeros se quedaron atrás y llegué sólo a un punto que a priori parecía idóneo.
Sin embargo estuve un buen rato intentando engañar alguna pieza, que finalmente no llegó.
 Volví sobre mis pasos a la búsqueda de mis colegas. Tocaba recorrer un buen trecho sin lanzar, si quería alcanzarlos pronto.
 Víctor había obtenido otra lubina, como recompensa a su insistencia.
La marea ya había comenzado a subir y quizás ahora los peces tuvieran más ganas de picar.
 Sin embargo no había respuesta alguna por parte de los moradores del mar.
El sol comenzó a dejarse ver y las piernas ya empezaban a pedir una tregua.
 Buscando la salida llegamos a una pequeña cala en la que encontramos al "Guardián de la Playa". Así que posamos para la foto de grupo en su compañía.
De derecha a izquierda: Marcos, Víctor, "El Guardián", Pablo, Carlos y un servidor.
La subida tenía una pendiente formidable, pero ya tengo muchas tablas en esto de los ascensos difíciles. Así que opté por subir rápido para descansar arriba, mientras observaba a los compañeros subiendo y me deleitaba con las bellas vistas del lugar.

Con todos arriba, ya sólo quedaba cambiarse de ropa y marcharse  al bar a tomar una cerveza fresquita que estaba más que ganada.
Un placer compartir otra jornada con vosotros compañeros.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Black Bass de mi vida

La jornada comenzaba cuando Yago detenía su coche detrás del mío. Me bajo y lo saludo, para acto seguido dirigirnos a la zona de pesca.
 Nuestra intención era la de conseguir nuestra primera carpa a mosca, pero yo ya sabía de antemano, que no sería una tarea fácil.
 Nos acercamos a un primer punto en el que las truchas, las bogas y las carpas mostraban los primeros síntomas de actividad.
Algunas cebadas eran brutales, pero a distancias que no eran fácilmente alcanzables por nuestros engaños.
 En una de las posadas, una boga arremetió contra mi escarabajo de foam. Por suerte no tuve problemas en acercarla con mi equipo de linea 8 jejeje.
 A medida que el tiempo discurría, Yago alucinaba con todo lo que se movía a nuestro alrededor.
Estuvimos un rato probando fortuna sin resultado, ya que mi intuición me decía que debíamos esperar a que el sol se asomase entre las nubes, para localizar mejor los peces.
 Cambiamos de zona y la tónica era la misma. Peces alimentándose por todos lados y nosotros con pocas expectativas de clavar algún pez.
Yago se decidió a anudar un popper de foam que él mismo había fabricado, para intentar engañar algún black bass, que también los había. Y no tardó en conseguirlo.
 Un chorlitejo se posó sobre unos nenúfares que había cerca de la orilla, mientras caminábamos hacia un nuevo emplazamiento.
 De camino encontramos una carpa que agonizaba sus últimos instantes, bajo el sol de la mañana. Algún "pescador" había creído oportuno dejar al ciprínido en medio del camino, en lugar de soltarlo o darle una muerte rápida.
Son cosas con las que a veces tenemos que tragar los que pensamos de otro modo.
 Con la mañana avanzada, comenzó a soplar un viento que permitió que el sol saliese y nos mostrase su cara.
En la zona que habíamos elegido para tentar las carpas, empezaron a aparecer peces de tamaño considerable, que hicieron que mi compañero comenzase a articular todo tipo de locuciones relacionadas con la sorpresa.
El baile de las líneas por el aire comenzó y las posadas se sucedían.
Lanzábamos en la trayectoria de las carpas, animando las ninfas, dejándolas inertes, con emergentes, con secas, con estrímers ... pero el resultado era el mismo ... nada.
Los buenos ejemplares desfilaban por delante de nosotros y ahora yo intentaba engañar a alguno de los que se movía a más distancia.
La frustración comenzó a aparecer, pero no podíamos irnos de vacío.
Yago sacó otro bass con uno de sus poppers de foam, mientras yo tenía varios ataques al mismo señuelo.
Tocó montar el equipo de spinning y buscar a nuestros amigos verdes, los basses.
Al principio me decanté por pescar a pez visto, ya que se veían bastantes peces orillados, si bien no eran de gran tamaño.
Mientras, mi compañero apuraba sus últimos lances con la mosca.
Después de comer fuimos buscando nuevos emplazamientos en los que capturar a estos centrárquidos.
Las nubes volvieron a hacer acto de presencia en algunos momentos y una leve brisa comenzó a soplar.
Le comenté a Yago que los basses suelen estar cerca de estructuras, ya sean flotantes o hundidas. Tomó buena nota de ello, pues comenzó a sacar basses a buen ritmo. Hasta nos permitimos algún doblete.
Alguno de los black bass, presentaban libreas muy claras, cosa que me llamó la atención para el tipo de aguas en el que estábamos pescando.
Empezamos a pescar a mayor profundidad y distancia, y las capturas seguían sucediéndose.
Yago ya se había quedado prendado de este pez, maravillado por la forma de picar ...
... y por los espectaculares saltos que ejecuta para intentar liberarse.
Tuvimos tiempo de capturar algún ejemplar algo mayor que los anteriores, aunque quisiéramos llevarnos una alegría mayor en forma de gran bass.
Yago ya estaba hecho todo un profesional y capturaba "bocazas" como si lo hubiera hecho toda la vida.
Algún pequeño consejo le permitió darse un festín de capturas.
Incluso tuvo tiempo de sacar un bonito ejemplar que posó para la foto antes de volver al agua.

Las carpas no dieron la cara y nos dieron una lección de humildad, aunque comenté que esta sería una empresa muy difícil, teniendo en cuenta muchos factores importantes.

Los basses si nos echaron una mano a pasar una tarde agradable, pero hubo uno ... hubo uno que destacó por encima de todos, ya que se trataba de un pez de porte formidable.

El equipo:
Una caña Shimano Diaflash FX acción 3-15 gramos, carrete Shimano Stradic FB 2500 con monofilamento del 0.18.

Esto fue lo que sucedió ...

viernes, 7 de septiembre de 2012

B.A.S.S.: Buen Adversario Sí Señor

Quién me iba a decir en mis inicios de pescador de truchas, que acabaría rindiéndome al encanto de la pesca del black bass.
Y es que ahora soy capaz de entender la pasión que desata al otro lado del atlántico.

Si atendemos a todas las características que posee, tenemos ante nosotros a uno de los peces más deportivos que existen en agua dulce.

Yo destacaría principalmente la belleza del pez en sí, la lucha que presenta una vez ha picado, la variedad de señuelos que pueden emplearse en su pesca y la disponibilidad durante la mayor parte del año, en distintas masas de agua.

Si algún día tenéis la posibilidad de pescar este pez, estoy seguro que no os defraudará, pues una vez que se prueba, el reto de conseguir ejemplares mayores o probar distintas técnicas, es un camino a seguir.

Es por ello que he hecho este pequeño vídeo en el que se muestra parte de su vida, su comportamiento y su pesca.