Seguidores

jueves, 19 de abril de 2012

Con la lluvia ... al río

Después de una sequía preocupante y de unos años en los que la lluvia invernal era más bien escasa, por fin abril hizo valer aquel dicho de "En abril, aguas mil". Y es que llevamos unos días en los que la lluvia ha obrado milagros, ayudando a retrasar la época de los incendios, que ya comenzaban a aparecer y llenando de agua los embalses destinados al consumo.
 Es por ello que Antonio y yo nos fuimos a un tramo libre sin muerte que está enclavado en una zona de montaña. Este tramo sólo lleva un año como tal y queríamos comprobar si le espera un futuro esperanzador o por el contrario es un mero espejismo.
Una vez en el lugar, observamos que el río había crecido considerablemente con estas lluvias.
El frío reinante en el valle hizo que una granizada nos diese la bienvenida mientras nos cambiábamos.
Con todo preparado y la cucharilla de un solo anzuelo sin muerte al otro lado de la línea, nos desplazamos río abajo para comenzar en una zona que considerásemos idónea.
Llegados a un punto en el que el descenso se hacía imposible, decidimos comenzar la jornada. Sin embargo, avisté una buena tabla desde mi posición, pero para llegar a ella tendría que cruzar el río.
Casi me cuesta una caída, pero al final lo conseguí.
 
Le dije a Antonio que comenzara a pescar, mientras iba a investigar a la parte baja. De camino me encontré algunas vacas que pastaban plácidamente en la espesura del bosque.
Llegué a la tabla y efectué el primer lance ... observé como una trucha venía con la intención de atacar mi señuelo, pero a media taba se percató de mi presencia y volvió a su posición inicial.
 
 Seguí bajando por una senda empedrada desde la que se veía un pequeño grupo de casas. 
Ahora el cielo había concedido una tregua y las nubes se alternaban con amplios claros.
 Cuando me disponía a hacer unas fotos a un botón de oro (Ranúnculus repens), me di cuenta de que en las pequeñas pozas de agua que había en la senda por la que había bajado, había gran cantidad de vida. Concretamente un gran número de tritónes ibéricos (Lissotriton boscai).
Estuve un buen rato haciendo fotos de algunos ejemplares, pues se trata de un anfibio que capturaba a menudo en mi niñez.
 
 Retomé la pesca, porque Antonio ya llevaría un buen tramo de río andado, así que fui ascendiendo y efectuando lances en las zonas que podían contener alguna trucha al acecho.
Y en un pequeño remanso de agua fue donde clavé la primera pintona de la jornada. No tenía la menor duda de que aquí tendrían una librea muy bella y así fue.
 
 Cuando por fin alcancé a Antonio, fuimos pescando a la par, pero cada uno por una orilla.
El utilizaba el lance de ballesta para alcanzar las zonas más interesantes, mientras yo hacía lo propio con el lance de péndulo.
Las picadas se fueron sucediendo bastante espaciadas, con truchas de distintas tallas, pero no acertábamos a materializar las capturas, ya que las pintonas se libraban del anzuelo con suma facilidad.
Ya fuera por la corriente, por el anzuelo de gran tamaño o por su bravura, lo cierto es que nos sorprendía haber perdido tantas picadas en un tramo relativamente corto.
 
 La lluvia retomó su actividad y volvimos a lidiar con el agua del río y la del cielo a la vez.
El frío se apoderaba por momentos de nuestras manos, cosa que ayudaba a su vez a las astutas truchas.
Con otras tantas pintonas que se habían soltado hábilmente de nuestros anzuelos, le comenté a mi compañero que debíamos de pescar con la sacadera en la mano, pues no había casi tiempo para acercar las truchas hasta la mano.
 Nueva tregua en el cielo, para llevar mejor la jornada.
Las truchas seguían picando y soltándose de los artificiales con una facilidad pasmosa, a pesar de no perder ni un ápice de tensión en la línea.
Cerca de donde habíamos comenzado a pescar, había varios molinos de agua en proceso de reconstrucción, pero este que se ve en la fotografía ya estaba recuperado para su funcionamiento.
 Llegamos a una zona en la que el río discurría más pausado. Quizás aquí si fuéramos capaces de sacar alguna pintona, al tener la posibilidad de ver la picada a cierta distancia.
Sin embargo, el desenlace era frustrante pues la tónica del día seguía siendo la misma.
 Ahora que el día parecía haber decidido poner una sola cara, el entorno se comtemplaba de otra manera.
La orilla por la que yo iba caminando presentaba algunos inconvenientes, por lo que hubo varias ocasiones en las que tuve que caminar por el bosque de robles y abedules.
Me llamó la atención que a pesar de la sequía anteriormente citada, había zonas en la que el musgo y los líquenes tapizaban gran parte de los árboles. Esta es una buena muestra de la humedad que hay en un bosque típico de las zonas con clima oceánico. Aunque he de comentar que aquí se encuentra magníficamente conservado.
Poco después de pasar bajo la sombra de un roble anciano, Antonio logró sacar su primera pintona.
La maldición que nos perseguía durante la jornada por fin se había roto.
La sensación de impotencia y desánimo, se tornó ahora alegría, ya que podía ser que las truchas estuvieran más activas, ahora que el tiempo había cambiado levemente.
Tenía muchas esperanzas de engañar alguna trucha en esta tabla, pero no hubo manera a pesar de divisar algún ejemplar.
A partir de aquí, Antonio tuvo que cambiar de orilla, pues el margen por el que se había movido hasta el momento, era ahora intransitable.
 
 Mientras tratábamos de salvar un obstáculo un tanto difícil, descubrimos a un par de sapos comunes (Bufo bufo).
La hembra (de mayor tamaño) bien podría ser España, y el macho (encima), la deuda externa, que nos oprime, nos da por ... y con la que tenemos que cargar jejeje.
 Una foto muy instructiva, sin duda.
 
Una vez salvado el obstáculo, volví a ver varios tritones ibéricos en otra pequeña charca.
Me detuve un buen rato hasta obtener una instantánea de mi agrado.
Este puente marcaba el final del tramo y aunque la zona tenía una pinta estupenda, no observamos movimiento alguno. Sin embargo, algún "gracioso" había movido uno de los carteles que demarcaban el final del tramo sin muerte, hasta situarlo por la parte baja del puente. De esta manera, se podía pescar desde debajo del puente, pero con muerte.
Este comportamiento no me extraña nada porque nos encontramos en España, donde el que más y el que menos, se aprovecha de la picaresca para hacer su particular agosto.
 
 Pescamos un poco más en la zona libre, para agotar un poco más el tiempo disponible y así aprovechar la estancia en el lugar.
La valoración del lugar para mí fue positiva, ya que este tramo permite ser pescado a mosca y seguro que con mejores resultados.
Una vez salimos del río, nos llevamos una grata sorpresa, ya que nos encontrábamos muy cerca del coche, a pesar de haber recorrido un buen trecho. La razón es bien sencilla, ya que habíamos hecho un recorrido casi circular
 
 De camino al coche, nos encontramos con algunos caballos que huían ante nuestra proximidad.
En estas zonas en las que ver el ganado suelto es algo habitual, hay que tener mucha precaución con el coche, pues nos podemos llevar un buen susto.

martes, 17 de abril de 2012

Lubinas entre espuma y roca

Este domingo habíamos quedado Diego, Rubén, Esteban y yo.
Las condiciones no ayudaban mucho, pero había que intentarlo, ya que desde la cama no saldría pez alguno.
Después de un café, pusimos rumbo a la zona escogida, en la que buscamos un mar que no fuese desproporcionado y que dejara pescar con relativa seguridad.
La marea estaba subiendo y ya teníamos zonas muy prometedoras en las que hacer evolucionar nuestros señuelos.
 Yo me decanté por utilizar un vinilo que no encontraréis en las tiendas. Se trataba de un vinilo artesanal, confeccionado por Sergio (Pescarobaliza) y que me decanté por estrenar esa mañana.
 Bastaron unos cuantos lances para sentir la picada y reaccionar con la pertinente clavada.
La lucha fue breve por tratarse de un ejemplar joven de lubina, pero inauguraba mi marcador particular y me animaba a insistir en el lugar.
Fue Rubén quién sostuvo al serránido, ya que este no parecía estar entusiasmado con la idea de ser retratado para la posteridad.
 
 Al poco tiempo de retomar la actividad, sentí una nueva picada y nuevamente hubo una respuesta inmediata por mi parte.
El vinilo parecía estar bendecido y en poco tiempo ya había engañado a un par de aprendices de robalo.
Sin embargo, mis compañeros debieron de maldecir mi fortuna, pues poco después el señuelo se enrocó y no hubo manera de recuperarlo.
No abandonamos la postura en la que nos encontrábamos, pues podía salir alguna pieza interesante,
Sin embargo, fue otra lubineta la que sucumbió al pez artificial al que Esteban daba vida con la puntera de la caña.
 
 Poco más grande que el artificial, pero con una voracidad que no parece conocer límite.
La lubina es un cazador en toda regla y como tal, aprovechará cualquier oportunidad para hacerse con su presa.
 
El mar mantenía una espuma muy atractiva en el lugar en el que nos encontrábamos, así que permanecimos un poco más en la zona.
 
 Y este tiempo fue el suficiente para que otra lubina atacase el pez artificial de Rubén.
En este caso, la provervial paciencia del pescador fue la artífice de la captura, pues fue este el primero en comenzar a pescar en este escenario.
 
 En vista de que la actividad había cesado, nos fuimos a un nuevo emplazamiento, que a priori parecía muy prometedor.
La olas comenzaron a ganar intensidad y rompían muy cerca de las zonas desde las que lanzábamos.
Caminando por la costa llegamos a una zona más somera, pero aquí las olas le ganaban la partida a las rocas y avanzaban hasta la orilla.
Esteban supo de primera mano lo que es mojarse con una ola y a buen seguro que la experiencia no fue nada gratificante.
Yo mismo probé el sabor salado del agua, por las contínuas salpicaduras que generaba esta al chocar con la roca.
Aquí el mar cobraba mayores proporciones, así que no aguantaríamos demasiado tiempo. Tan sólo lo justo para intentar hacernos con otra pieza, sin peligro para nuestra integridad.
Hasta Diego no tenía muy claro si lanzar o no, ya que son muchas las veces en las que se acerca una gran ola y todavía estamos recuperando nuestros señuelos.
 
 El azul del cielo le ganaba la batalla al gris matinal, lo que unido a la claridad de las aguas, aumentaba nuestras posibilidades de salir sin premio de la zona.
 
 No tardamos mucho en volver sobre nuestros pasos para intentarlo nuevamente en la zona inicial.
 La marea ya casi estaba en su máximo nivel, lo que nos permitía pescar en otras zonas que anteriormente habíamos descartado.
 
 Diego y Rubén se tomaban un descanso para recuperar fuerzas, mientras Esteban y yo procedíamos a prospectar la zona con nuestros artificiales.
Aquí fuimos alternando vinilos, minnows y algún chivo, pero parecía que la actividad había cesado por completo.
 
 Nuestros estómagos ya reclamaban su sustento, ya que habían pasado varias horas desde el comienzo de la jornada. Y todo esto a un ritmo frenético.
Fue lógico concederles su petición, pues nosotros nos veríamos recompensados también.
La charla se prolongó un buen rato y después ya sólo quedaba despedisre hasta la próxima ... que espero que sea en breve.

viernes, 13 de abril de 2012

Un lustro de Nosolomosca

Pues sí compañeros, ya hace cinco años que este blog echó a andar, allá por el 19 de abril del 2007.
Lo cierto es que con los blogs de pesca comencé en el año 2006, pero llegó un momento en el que quise separar la pesca "seria" de la "humorística" y así nacieron los blogs: Nosolomosca y Mosqueados.

¿Cómo surgió este proyecto?
Corría el año 2006 y las jornadas de pesca con Nino tras los reos y las truchas eran abundantes. Largas estancias en las que conocí a mucha gente y me enriquecí como pescador y principalmente como persona.
A sabiendas de que yo había estudiado infografía audiovisual (webs, animación, diseño gráfico 3D, retoque fotográfico, postproducción digital,etc), un día Nino me llama y me dice: ¿Sabes algo de los blogs?
Desconocía el término, por lo que él me lo explicó brevemente. Me comentó también, que su amigo Félix Castrillejo había creado uno sobre pesca a mosca(http://felixtruchas.blogspot.com/)
El propósito no era otro que crear uno sobre la pesca del reo a mosca y para ello necesitaba mi ayuda.
En los días siguientes nos pusimos manos a la obra y ante la idea de crear un espacio en el que dejar constancia de nuestras aventuras de pesca, yo también me decidí a crear uno para mí.
El blog de Nino se bautizó como http://reosengalicia.blogspot.com/ y el mío se llamaría http://galiciaesvida.blogspot.com/.
Mientras que el de Nino era exclusivamente de pesca, el mío abarcaba la pesca propiamente dicha, el humor en la pesca y algo de senderismo.

Los primeros días, la ilusión era mucha, porque la novedad siempre tira de uno.
Navegando por la red, encontré algunos blogs más, tales como:
http://www.lineasvivas.com/ (ahora web)
http://pescapirineos.blogspot.com/ (ahora o2natos)
http://cauceslimpios.blogspot.com/
http://elrincondelmosquito.blogspot.com/
http://pescandoenhuesca.blogspot.com/
etc.

Poco a poco fui comentando en estos blogs y a su vez, sus autores hacían lo propio en el mío.
Pasaron algunos meses, hasta que un día me decidí a separar las temáticas de mi blog en tres nuevos espacios.
Los blogs antes citados compartían una característica muy concreta: La pesca con mosca.
Como yo practicaba un poco de todo, opté por un nombre que fuese un poco a contracorriente, así que llamé a mi nuevo espacio "Nosolomosca".
Para el blog de humor y pesca, busqué un nombre que también hiciese alusión a la pesca, y como la palabra mosca es muy utilizada, pues bauticé a este otro espacio como "Mosqueados".
Al blog dedicado al senderismo lo llamé "Galicia al paso", pero el tener que llevar el peso de tres blogs era una tarea laboriosa, así que este último desapareció a los pocos meses por falta de tiempo.

Y así fue como poco a poco, comentario a comentario y año tras año, fui conociendo personalmente a muchos otros blogueros pescadores, hasta el punto de conocer un buen número de ellos.

http://felixtruchas.blogspot.com.es/
http://reosengalicia.blogspot.com.es/
http://manolo-wff.blogspot.com.es/
http://dorada-tanero.blogspot.com.es/
http://juanpopper.blogspot.com.es/
http://anzuelosypeces.blogspot.com.es/
http://surfcastingmasters.blogspot.com.es/
http://riveirarabalisa.blogspot.com.es/
http://solorobalizas.blogspot.com.es/
http://pescarobaliza.blogspot.com.es/
http://santinitas.blogspot.com.es/
http://pescaatope.blogspot.com.es/
http://elmardeanxo.blogspot.com.es/
http://pescamoscasevilla.blogspot.com.es/
http://bigfishsevilla.blogspot.com.es/
http://persiguiendorobalos.blogspot.com.es/
http://pescandoenelsur-amosca.blogspot.com.es/
http://rober956.blogspot.com.es/
http://www.peskacor.eu/
http://picanouque.blogspot.com.es/
http://entreespumasycantiles.blogspot.com.es/
http://pescaefren.blogspot.com.es/
http://pasion-pesca.blogspot.com.es/
http://tirsospinning.blogspot.com.es/
http://jorgevigospinning.blogspot.com.es/
http://comopezenelaguapesca.blogspot.com.es/
http://maruxiarianxo.blogspot.com.es/
http://pescaengaliza.blogspot.com.es/
http://marioflyfishing.blogspot.com.es/
http://surfcastinvigo.blogspot.com.es/
(si se me ha olvidado alguien ruego me disculpe jejeje)

A través de algunos foros también fui conociendo gente con mi misma afición, por lo que en estos cinco años se puede decir que han sido innumerables jornadas de pesca, charlas y vivencias, en las que he compartido pesca y mucho más.

Mucha de esta gente son grandes pescadores y además, excelentes personas, por lo que en este aspecto he sido privilegiado.

He podido compartir jornadas de pesca con algunos de ellos. Gente que vas conociendo poco a poco, mediante las entradas, los comentarios, mails, etc.
Estas jornadas me han regalado grandes momentos, que yo nunca hubiera imaginado cuando empecé con este proyecto, pues desde siempre pensé que la pesca de la trucha acapararía todo mi tiempo y esfuerzo.
Sin embargo la inquietud por pescar otras especies y practicar otras modalidades, me ha ido invadiendo y a día de hoy trato de disfrutar con cualquier pez o disciplina de pesca.

Esta búsqueda de nuevos retos me ha brindado la oportunidad de seguir conociendo a otros pescadores, que siempre me han ayudado en la medida de lo posible y con los que estoy en deuda, si bien trato de devolverles de alguna manera el favor.

¿Qué me deparará el futuro?

Pues si la senda sigue siendo la misma y la salud acompaña, creo que me sentiré orgulloso de seguir con este espacio durante algún tiempo más.

Agradecer a todos los que en algún momento han sacado tiempo para visitar este espacio, publicar un comentario, hacerse seguidores y valorar mi humilde labor.

!!! Muchas gracias a todos por estos 5 años ¡¡¡

lunes, 9 de abril de 2012

Blogueando por las piedras

Ayer tocaba pesca en el mar así que a las 7:15 am ya estaba recogiendo a Rubén para poner rumbo al punto de encuentro.
Cuando ya estábamos todos, pusimos rumbo al pesquero. Al llegar, nos cruzamos con Jorge (http://jorgevigospinning.blogspot.com.es/) que ya salía del lugar (donde ya había hecho su pesca), si bien no se dio cuenta de que éramos nosotros los que llegábamos.

Con todo montado empezamos a pescar. Yo hice mi primer lance en una zona somera, pero no me convencía, así que me desplacé hacia un saliente para ganar unos metros.
Al primer lance clavé una aguja de grandes proporciones y que me hizo actuar con rapidez, ya que buscó las rocas para complicarme la captura.
Finalmente pude acercarla y elevarla hacia mi posición.
Al segundo lance, nueva picada, de otra aguja, pero esta logró soltarse a los pocos segundos.

Lo cierto es que el triple trasero del artificial no estaba en buenas condiciones, pero decidí seguir pescando de todas formas.
Dos lances después, una lubineta se abalanza sobre el artificial. La acerco sin mayores problemas, gracias a su escaso porte.
La libero al mar y prosigo lanzando desde mi posición.
A la vista de mi buena fortuna, los compañeros fueron acercándose hasta donde yo me encontraba y fue así como Marcos no tardó en hacerse con otra lubina que volvió a su medio después de la foto.
Le comenté a mi compañero lo del anzuelo triple de mi señuelo y me comentó que en una ocasión, él había perdido un robalo por esa razón.
Parece que me echó un mal de ojo, porque al siguiente lance perdí una lubina. Nos reímos de este hecho, pero al siguiente lance, fue Marcos el que falló otra pieza. Así quedábamos en paz jejeje.
Intentamos acceder a unas rocas en las que el mar batía con mas fuerza, pero debíamos aguardar a que la marea descendiera un poco más.
Mientras Rubén y Diego lanzaban en un hueco entre las rocas, yo le hacía unas indicaciones a Esteban, para que se situase en una roca desde la que lanzar con más facilidad.
Mientras hablaba con Rubén, Diego se mostraba eufórico por haber recuperado un vinilo que había perdido minutos antes. La suerte quiso que el vinilo con el que estaba pescando, clavase al que se encontraba trabado entre las rocas.
Marcos y yo nos fuimos acercando a una ensenada y en un palmo de agua, tuve una picada que no logró traducirse en captura.
Mi compañero que había optado por un paseante, tuvo un ataque bestial de un robalo, cuya aleta caudal miró sobresalir en el agua.
Aún se estuvo lamentando un rato, pero ya no había nada que hacerle, salvo ofrecerle señuelos alternativos.
De camino a un nuevo emplazamiento, descubrí una piña de percebes, extraordinariamente magníficos. De esos percebes cortos y gruesos ... pero gruesos de verdad. Había algunos que tenían mayor diámetro que el señuelo payo con el que estaba pescando.
Poco después se los mostré a los otros compañeros y coincidieron en que nunca habían visto nada igual.
Con la bajada de la marea, ya podíamos acceder a nuevas zonas desde las que probar fortuna.
De camino a estas rocas, Esteban observó a un pez plano que se encontraba en una charca. No se acordaba de su nombre, pero resultó ser un rémol de roca (Zeugopterus punctatus).
En las zonas de espuma utilicé un chivo, ya que este me permitía cubrir una gran superficie.
Cuando llegaba el tren de olas más grandes, teníamos que parar de pescar, ya que estas constituían un peligro muy grande para nosotros.
Y cuando estas cesaban, no había tiempo que perder ... volvíamos a lanzar nuestros señuelos al agua en busca de las lubinas.
Y nuevamente fue Marcos el agraciado con otra lubina, que sucumbió al vinilo movido en la rompiente.
El estreno de su caña nueva estaba resultando provechoso, si bien el tamaño no acompañaba.
Cuando la bajamar ya estaba próxima, el oleaje se tornó algo más violento, ya que las olas sobrepasaban con todo su potencial, la zona de bajos que se encontraba frente a nosotros.
Rodeados por distintas personas que estaban recolectando erizos, percebes, bígaros y pulpos, pusimos punto final a la jornada.
Con todo dispuesto, nos acercamos hasta un bar, para charlar un rato mientras tomábamos algo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Jornada de campeonato (actualizada)

Este sábado me fui con unos compañeros, para disputar un campeonato entre colegas de afición.
El escenario en el que se desarrolló la prueba fue el río Miño y a las 5:00 am ya estaba en pie para ultimar los preparativos.
A las 7:00 am me recogió Antonio y poco después nos fuimos a buscar a Ángel.
De camino hicimos una parada obligada para hacer el "segundo desayuno" y poco después nos desplazamos al punto de encuentro.Después de comentar las normas, cada uno buscó una zona en la que comenzar y siguiendo este protocolo, Ángel, Antonio y un servidor, nos fuimos a una zona que ellos conocían de otros años.
Me encontraba un poco perdido, ya que el Miño y los ríos más grandes de Galicia son los únicos que llevan un caudal aceptable en estos momentos de sequía.Empezamos a pescar las orillas, sin dejar de efectuar algunos lances al medio del cauce, ya que de vez en cuando alguna trucha de extraordinario porte, saltaba fuera del agua.
Ángel fue el primero en capturar una pintona, si bien tuvo que ser devuelta por no alcanzar la talla mínima.
A pesar de comenzar temprano, la actividad era casi nula y tuvimos que caminar un gran trayecto para ir localizando algún que otro ejemplar.La ausencia de picadas, hizo que Antonio la emprendiese a golpes con un árbol de la orilla jejeje.
Por suerte sólo se trataba de un paréntesis humorístico para aliviar la tensión del momento.Llegamos a una zona en la que un pescador profesional levantaba su red. En esta venían atrapadas varias bogas de buen tamaño, si bien la lamprea era la presa deseada.
Sin embargo nos comentó que la sequía estaba provocando una situación de ausencia de capturas.

Volvimos sobre nuestros pasos hasta alcanzar una zona de rápidos, en cuyas orillas el agua discurría más remansada a causa de la vegetación.
Le comenté a Ángel que esta zona era muy propicia para sacar alguna pintona, ya que las truchas aprovechan las ovas para mantenerse ocultas y sin tener que hacer tanto esfuerzo para quedarse en un punto fijo.Mi previsión se materializó cuando pasé la cucharilla entre las ovas, y esta pintona ascendió para quedarse prendida del anzuelo.
En la orilla portuguesa, varios pescadores ajenos al campeonato estaban pescando con diferentes modalidades, si bien uno que utilizaba la técnica del spinning, capturó otra trucha mientras lo observábamos desde nuestra posición.Cuando me aventuré en el agua para hacer los últimos lances, me fijé que en la arena del fondo se movían unos peces alargados. (Si se amplía la fotografía se puede ver perfectamente).
Por lo que me habían comentado mis compañeros, podrían tratarse de crías de lamprea, pues la disposición de la boca en la cabeza, parece concordar. Sin embargo, las aletas que presenta por el cuerpo no son iguales, si bien puede ocurrir como en el caso de los leptocéfalos cuando pasan a la fase de angula.También pude ver otros alevines de peces y esta especie de criaturas gelatinosas.
Lo cierto es que el fondo estaba plagado de distintas criaturas y era muy difícil seguirlas a todas.Una vez en el punto de encuentro, se procedió al pesaje.
Allí me encontré con Manuel Iglesias, el cual se llevó una gran sorpresa al verme allí, aunque reconozco que mi reacción fue la misma. Mientras se pesaban las piezas, charlamos un rato sobre la jornada y otros temas de pesca.
Hubo pescadores que capturaron varios reos de buen porte, que junto a algunas truchas les alzaron con la victoria.
El equipo con el que yo participaba consiguió un meritorio segundo puesto.

Después de las fotos de rigor, nos fuimos a comer y aquí las charlas de pesca se prolongaron hasta la tarde. Con el postre y el café en nuestros estómagos, ya sólo quedaba despedirse hasta la próxima.Gracias al comentario de Pedro Batalha, he podido averiguar que la especie que aparece en la fotografía subacuática es una colmilleja (Cobitis paludica).
En esta fotografía se puede apreciar la librea del pez en cuestión.
Desconocía su existencia en nuestras aguas, pues pensaba que habitaba en aguas más interiores.Este pez artificial de la marca Rapala que encontré el año pasado, imita la librea de la colmilleja.