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miércoles, 7 de junio de 2017

Madagascar día 2: !! Vaya cacharro ¡¡

Después del primer día (enlace), tocaba desayunar en abundancia y hacerse a la mar.
Yo me encontraba muy bien a pesar de la jornada maratoniana del día anterior, por lo que tenía el ánimo por las nubes.
 En mi cabeza ya estaban los túnidos, para ir calentando motores.
 Walter tenía en mente los grandes peces del Índico.
 Y Hür ya estaba deseando que comenzase la acción.
 Y con esas ganas fue el primero en estrenarse en la jornada, con otra bacoreta, a escasos metros de la playa. Una pajarera matutina que nos daba la bienvenida, si bien la actividad no duró demasiado.
Ya estábamos a punto de salir de la ensenada, cuando pudimos observar una "calzada de gigante". Se trata de una formación de origen volcánico, muy peculiar.
Esta presenta numerosos prismas hexagonales de diversa longitud, lo cual maravilla a cualquiera que la contemple.
En pocos minutos apareció otra pajarera, así que ya estábamos disfrutando con las bacoretas ...
... y los listados. Estos últimos, por ser de mayor tamaño, nos ponían nuevamente a prueba.
Estuve un buen rato deleitándome con estos túnidos, ya que tuvimos varias pajareras a tiro de señuelo. Arrancadas potentes para sacar hilo sin control, al usar los equipos ligeros.
En cuanto cesaba la actividad de la pajarera, ya había otra zona en la que el agua "entraba en ebullición" jejeje.
Sus libreas azules eran ciertamente bellas, con tonos metálicos muy brillantes.
Hicimos alguna pasada con las plumas, rayando la superficie. Estas funcionaban muy bien, aunque a veces los listados nos abrían los anzuelos, liberándose en el combate.
A pesar de este hecho, alguno más subió a bordo.
Fue una actividad frenética, por lo que cuando llegó la hora de comer, dimos buena cuenta de la ensalada. La nota de humor llegó cuando Manuel iba a arrojar por la borda la que había sobrado, entonces le grité: !!Eh¡¡, !!Eh¡¡ ... !Que me la como yo¡
Mientras me comía el cuarto plato de ensalada. Ludo le decía a los demás que yo era el "Tiburón del barco" jejeje.
Nada mejor para digerir la comida y el postre, que un poco de acción. La primera pajarera que tuvimos a tiro, me poporcionó otro "skipjack", que Ludo usó para hacer curricán.
Al poco de comenzar, una de las bacoretas que teníamos en el agua, sufrió el ataque de un pez.
Tras un buen rato, los resultados fueron infructuosos, por lo que tocó un poco de pesca en las profundidades.
Y así fue como el carrete de Walter comenzó a evacuar línea a lo loco. Los metros que recuperaba, el pez los volvía a sacar de la bobina. Una lucha sin cuartel, en la que Walter fue el justo vencedor, ya que la lucha duró varios minutos. Estaba claro que mi compañero venía mentalizado para ganarle la partida a cualquier pez que apareciese.
Y así llegó este bonito GT con el que ahora posaba bajo el sol abrasador.
A continuación, Hür se hizo con un spangled emperor. 
Estos también eran rudos de verdad, pues si te cogían desprevenido, tiraban para el fondo con mucha velocidad.
Un bonito blood snapper llegaba a manos de Walter, desde los 50 metros.
 La sonda marcaba mucha actividad por allí abajo.
Y entonces ... entonces sentí una picada brutal que me hizo contener la respiración. Sin embargo no tenía el tirón del giant trevally, lo cual me hizo pensar en otra especie. 
Fui recuperando la línea y en el último momento, la línea de Hür se cruzó con la mía.
Por suerte ya pude ver su librea, un tanto diferente. Un pez de bellísimos colores.
!! Un gran ejemplar de red emperor ¡¡ !!Qué maravilla¡¡
Cuando lo puse de lado, Walter exclamó: !!Vaya cacharro¡¡ Y es que se trataba de un pez formidable en varios aspectos. Muy ancho, con unos colores fantásticos y una cabeza espectacular. Otra especie en nuestra lista de capturas.
Sólo quedaba liberarlo y agradecerle su presencia en esta expedición.
Hür sacó tres blood snapper seguidos, por lo que debíamos estar pescando en una zona idónea para ellos. La sonda marcaba mucha actividad allí abajo, por lo que había que aprovechar el momento.
Uno de los listados que usamos como cebo, volvió de esta manera, tras una picada brutal.
Seguramente provocada por el ataque de un tiburón, de los muchos que pululaban por la zona.
Los blood snapper debían estar espesos, ya que picaron repetidas veces, durante un buen rato.
Este me llegó enganchado por el lomo, en una de las recuperaciones.
Por suerte no se dañó los órganos vitales, así que tras una rápida intervención, pudo volver al agua.
Visualizamos una pajarera cercana y allá nos fuimos nuevamente a disfrutar con las bacoretas y los listados.
Otra vez con equipos ligeros, usando cucharillas ondulantes recogidas a mucha velocidad.
Walter sacó un buen skipjack (listado), con las plumas que llevábamos para estas situaciones.
Las arrancadas eran muy potentes y sacaban hilo en gran cantidad.
Con los equipos que en España usaríamos para las lubinas, se disfrutaba muchísimo, aunque a veces los túnidos se iban para el fondo como proyectiles, curvando las cañas de forma violenta.
Con paciencia y tanquilidad, me hice con otro listado más.
Fueron momentos de diversión a raudales.
En un nuevo emplazamiento, el carrete de Walter anunciaba una gran pelea.
La bobina giraba sin control, a gran velocidad. Por momentos pensaba en que mi compañero pudiera flaquear, pero su fortaleza mental le obsequió nuevamente con un bello giant trevally.
Cada uno que sacábamos, lo observaba con admiración, pues la manera de defenderse, demostraba que es uno de los peces más potentes que rondan por el Índico.
Al poco rato ya estaba Hür en faena con un spangled emperor. Un pez que también se defendía con todas sus armas.
Con la tarde avanzada, Hür tuvo una picada descomunal. El pez que se encontraba al otro lado de la línea, sacaba hilo sin parar. Demasiada línea fuera del carrete ... lo cual me hizo pensar en lo peor.
El pez debió alcanzar el fondo y cortó el bajo contra el coral.
La manera en que se había curvado la caña, me hizo pensar en un pez de récord, aunque en esta ocasión ganó él.
Nos quedó la duda de saber qué pez era, pues en estas aguas, la variedad es enorme.
Walter repitió la situación poco después. Otro pez de gran potencia que hacía salir el hilo de la bobina, a pesar de apretar el freno a conciencia.
Trataba de animar a mi compañero para que intentase alejarlo del fondo. Sin embargo, el pez tenía todo bajo control. Le bastó una carrera más para librarse de la línea, pues el bajo no resistió en el fondo de coral.
Me quedó nuevamente la duda, de si sería un gran tiburón. Por desgracia, no hubo opción de ver al oponente. 
A pesar de estas dos pérdidas, izamos del fondo otro bohar snapper.
No valió para olvidarnos de los dos peces que se fueron, pero fue la guinda de otra jornada maravillosa en el paraíso.
Con el sol acariciando el horizonte, ya sólo quedaba regresar al campamento, cenar e irnos a descansar para la siguiente jornada.

CONTINUARÁ ...

Un agradecimiento especial para el equipo de Karan, por hacer posible este sueño.

34 comentarios:

  1. Kaixo!!
    Esta saba del viaje a madagascar me tiene atrapado! Termino de leer cada capitulo y quieron mas! Putada los dos trabucos perdidos.... pero no siempre se gana... impresionantes todas las capturas, pero el red emperor ese me ha maravillado, que preciosidad de pez. Una duda haciais todo CYS o para cebo o llevasteis slgo al campamento para cenar?

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    1. Los grandes son más difíciles de parar, Ander.
      Y coincido con la belleza del emperor, aunque tengo otra sorpresa jejeje.
      Todos los peces se soltaban, salvo alguno que no se recuperaba de la lucha y algunos túnidos que se usaban de cebo. El CYS es lo que pemite que los peces lleguen a esas tallas.

      Saludos

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    2. Era simple curiosidad... no sabia como funcionaba el tema por esos lares, tengo un conocido que estuvo por las islas mauricio tambien de pesca y el patron metia todo a la nevera para luego venderlos a los restaurantes, solo pescaron un dia con el y buscaron otro, el cabron de el se lucraba x2. De los que no se recuperaron supongo de disteis buena cuenta de ellos no?

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    3. Pues fíjate, Ander. Los que no se recuperaban, iban mayormente para dárselos a las gentes del lugar. Estos los abrían y los ponían a secar al sol.
      Alguna ración de pescado tuvimos, lógicamente.

      Saludos

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  2. Maravillosa experiencia y relato. Un saludo. Y no olvidéis los fallos con garbanzos, que dan mucha energía.

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    1. Muchas gracias Carlos.
      Nos faltó llevar los gabanzos, porque allí los hubieramos preparado jejeje.

      Saludos

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  3. Enhorabuena! Vaya experiencias! Lástima de los que se soltaron...

    Esperamos ansiosos otra entrega... :)

    Saludos!

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    1. Experiencias de las godas Lluis.
      Los que se soltaron siguieron creciendo para otra ocasión jejeje.

      Saludos

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  4. Olá Josiño!
    Troféus que nunca mais acaba :)
    Peixes estranhos mas bonitos esses que se apanham nas aguas quentes...
    Saude e força aí...

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    1. Por ser distintos, teñen moita fermosura, máis aquí tamén os temos, Pedro.

      Saúdos

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  5. Segundo capitulo de una pasada de viaje, que variedad de especies casi casi como aqui...esperando el tercero, impresionante, un saludo.

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    1. Aquí también tenemos variedad, Ricardo. Eso sí, no tenemos ni cantidad ni tamaño, pero tú sabes bien el porqué.

      Saludos

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  6. Hacía mucho tiempo que esperaba que nos contaras esta aventura. Es simplemente alucinante!. Es un viaje precioso desde el minuto uno y con el lujo de semejante compañía. Estoy seguro que no lo vas a olvidar jamás. Me gustaría felicitarte por la CYS, para mí dice mucho de las personas que lo practican, ENHORABUENA.

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    1. Claro que no lo olvidaré, Chencho. Hubo muchas cosas dignas de recordar, en cada uno de los viajes.
      El captura y suelta era obligado, salvo en casos de pocas esperanzas de supervivencia para el pez.

      Saludos

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  7. Con el “burka” puesto, te pareces al hechicero de la tribu “pichagorda”, el que mete la cabeza dónde tu sabes... Ahora se entiende porque el hechicero lleva puesta en la cabeza la funda...Ja, ja, ja.
    Osea, que saldría más barato comprarte un barco que invitarte a comer.
    ¡Que bonito son los peces tomates! El “Cacharro”, se parece mucho a la Urta de por aquí. Al horno con papas, no veas...
    Venga “tiburón”, esperando la próxima del gran sueño.
    Saludos al equipo.

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    1. Pues tendré un parecido, josé Manuel. Sin embargo, yo no hago "magia negra" jejeje.
      Lo de invitarme a comer ya es un clásico en mi persona. !!Tengo una de trajes¡¡
      Llevas razón con lo de la urta, pues se asemeja mucho.
      Pronto llega la próxima entrega.

      Saludos

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  8. Increible viaje... hay más capitulos??? porque disfruto un buen rato leyendolos! Que pasada el red emperor... preciosa librea y forma... da la impresión de luchar cual locomotora marina...
    Y que hablar de esos listados... parecen barnizados en plata...
    Estupendo relato y estupendas fotografias, un abrazo Josiño, espero por una 3ª parte!!!!

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    1. Todavía queda alguna entrega más, Pablo.
      Pero el red emperor se queda en "vagón", porque las locomotoras aún están por llegar jejeje.
      Los listados me encantaría pescarlos por aquí, ya que son brutales.

      Saludos

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  9. Como diría Jesulin ,im-presionante...un bonito relato sobre un viaje que se te queda grabado de por vida. Hay peces porque no se masacran como aquí empezando desde que son alevines,se me viene en la cabeza alguna entrada de Marcos en Australia.Dice que los profesionales tienen cupos estrictos,se le controla desde que salen,tienen que comunicar la posición y a la vuelta ,tienen que enseñar las capturas. Habéis cogido en unos días lo que uno no saca en toda una vida,enhorabuena. Saludos desde Cadiz

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    1. Si aquí se hiciera la mitad de lo que se hace en otros lugares, habría para todos.
      Por eso me fastidia tener que ir a pescar lejos, cuando lo podíamos tener al lado.

      Saludos

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  10. Que espectáculo Josiño, me lo he pasado pipa leyendo los dos capítulos, los peces son increíbles! Tuvisteis que acabar con los brazo dormidos jejej Enhorabuena, me alegro de que disfrutarais de esa manera.

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    1. Es cierto, Mario. Algún pez te dejaba el brazo temblando. Por suerte con la comida se iba parte del cansancio.

      Saludos

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  11. Más ENVIDIA todavía jajajaja.
    Muy buen viaje cada relato me envenena más para ir a algún paraíso de esos que por el mundo.
    Un saludo Josiño y ya estoi esperando a la siguiente entrada!

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    1. No me digas eso, Txatxangorri. Porque queda algo de material jejeje.
      Al menos una vez en la vida.

      Saludos

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  12. Dos años más tarde... Me encanta leer y recordar aquellos días.
    Saludos, Josiño, a ver cuándo nos vemos en otra parecida (sigo soñando)

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    1. Fueron grandes días, con momentos inolvidables.
      Quién sabe si el futuro nos deparará algo similar ...

      Saludos

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  13. Es sorprendente la cantidad de especies formas y colores. Si que es un auténtico paraíso, debe ser una experiencia llena de emociones y satisfacciónes desde que te levantas hasta que te acuestas. Muy interesante y amena toda la información y curiosidades que relatas.Si el mar con lo generoso que es se cuidara y respetara...Un saludo.

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    1. Es lo que comentas, porque se cuida el recurso.
      No hay más trucos Javier.
      Ojalá llegase el momento de cuidar lo nuestro.

      Saludos

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  14. Anda que lo pasáis malamente chavales... Un abrazo grande...

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    1. Ya ves Iván, a veces toca sufrir jejeje.

      Saludos

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  15. Que fieras más bonitas ¡¡¡ Impresionantes ¡¡¡
    Para ya de dar envidia , OOOHHHHH ¡¡¡

    ssddsss ¡¡¡

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    1. Son sees divinos, no fieras, Javier jejeje.
      Lo de la envidia teminará pronto jejeje.

      Saludos

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  16. Buenas José tenía ganas de volveré a leer y no me ha decepcionado.las especies son preciosas y con esos colores son increíbles, algún día mebgystaria hacer un viaje igual.pero de momento es sólo un sueño. Me imagino esos carretes chorreando y soltando hilo...que disfrute....Enhorabuena por esa pieza tan bonita

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    1. Es porque son especies tropicales, si bien aquí las hay muy bellas también.
      Ojalá puedas hacer algún día un viaje así. Sin duda quedarías encantado y con unos recuerdos inolvidables para siempre.

      Saludos

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