domingo, 23 de febrero de 2014

Algo digno de ver

El viernes me desplacé hasta Santiago, para asistir a un evento que tendría lugar los días 21 y 22 de febrero, en el Corte Inglés de esta ciudad. Se trata de la exhibición de montaje que se celebra en este centro desde hace algunos años, junto con el concurso de montaje de moscas.
Allí se darían cita algunos de los mejores montadores de nuestra comunidad y alguno de otras partes de nuestra geografía, para mostrar a la gente lo que se puede llegar a crear con algunas plumas, pelos y materiales sintéticos.
Básicamente asistí porque allí estaría Paco Porto, compañero de la Sociedad de pesca de Soutomaior y reputado montador de moscas de salmón.
Al llegar miré a Paco, a Luis Piñeiro y a otro montador, realizando sus respectivos montajes.
Lógicamente me fui a hacerle compañía a Paco, mientras daba forma a una de sus creaciones.
Tras charlar con él y con otro amigo suyo, les pregunté por una exposición de moscas de salmón de Belarmino Martínez. Ellos me indicaron donde se encontraba y para allá me fui.
 Allí pude ver moscas de algunos montadores que conozco personalmente y de otros que he visto en diversos medios, como revistas, televisión o la web.
Estas son moscas del montador gallego Xaquín Muíños.
 Aquí unas creaciones de Miguel Cancelo.
 Estas llevan la firma de Miguel Seoane.
 Otras de Eloi Saavedra.
 Unas moscas de Jorge Rodríguez Maderal.
 Del compañero Paco Porto.
 Algunas más de este último.
 También había algunos montajes realistas que despiertan la admiración de aquellos que las contemplan, por su gran similitud con los insectos originales.
 Más montajes realistas.
 También pude ver algunas moscas que fueron creadas en anteriores ediciones de este evento.
 Moscas variadas de distintos autores.
 Algunas moscas que ya tienen sus añitos, pues son de cuando este evento echaba a andar en el 2001.
También había algunos libros de montaje de moscas de salmón.

 Y lo mejor, pues lo dejé para el postre. Ni más ni menos que una colección del desaparecido montador, Belarmino Martínez.
Esto ya son palabras mayores, pues se trata de uno de los mejores montadores de moscas de salmón del mundo. 
Y es que este asturiano de Pravia, logró traspasar fronteras con sus elaborados e impecables montajes de moscas de salmón, hasta el punto que la casa inglesa Hardy le ofreció un puesto de trabajo para dirigir la producción de moscas de salmón en una fábrica.
Podéis leer algo más sobre este irrepetible montador en este interesante enlace:
 Supongo que para aquel que no conoce mucho de las moscas de salmón, le llamará la atención el múltiple colorido de estas y el tamaño de las mismas.
 Algunas moscas antiguas junto a una carta de la casa Veniard.
 Y aquí, la creme de la creme. Entre otras la Silver Doctor, la Hairy Mary, la Río Pas y la preferida de Belarmino: La Rusty Rat.
 Un cuadro adornado con varias moscas entre las que se encuentra la famosa Lady Amherst.
 Varios modelos con nombres de ríos asturianos, junto a la río Ulla, la Silver Martínez y la Martínez Especial.
 Aquí quiero hacer mención a un despiste en el orden de las fichas, ya que casi todas estaban mal colocadas y en otras las moscas no estaban en el lugar que le correspondía.
La primera de esta serie comenzando por la izquierda es la Blue Doctor y la tercera la Blue Rat Silver, y no lo que se lee en la ficha.
 Aquí, en el quinto puesto, se reconoce la Black Doctor, por lo que no puede tratarse de una Bucktail años 65-70, que es la que está en el mismo puesto de la anterior fotografía.
 Aquí  vemos en el puesto número tres, la Hairy Mary Orange, (4) Hairy Mary, (5) Hairy Mary Green, (6) Green Highlander, (7) Hairy Mary Yellow, ... que no concuerda con la ficha, que sería la siguiente, pero en esa otra ficha habría que cambiar de orden la (3) Hairy Mary Orange, por la (6) Green Highlander.
 En esta otra ficha, más de lo mismo. La (1) es la Rusty Rat, (4), (5) y (6), la Cosseboom Black, la Cosseboom Red y la Cosseboom Yellow, que para más inri, en la ficha anterior aparece Cossebon en lugar de Cosseboom.
 Aquí tenemos en el puesto (2) una Rusty Rat, no la Stevenson. Y la (5) es la Silver Doctor, no la Thunder and Lightning.
 En este caso, ni la primera es una Río Nalón, ni la segunda es una Rusty Rat. Y por supuesto la cuarta no es una Shrimp de los años 65-70.
 Y aquí ya no hay errores, al menos en las que identifico, como es el caso de la Naranxeira, la Río Narcea (mi preferida junto con la Río Pas) y la Red Rat.
Aquí identifico la Laxa Blue, pero en el caso de las dos Lady Amherst, habría que intercambiar los números o las moscas.
Supongo que estos fallos se deben al desconocimiento o a las prisas, aunque en todo caso, agradezco haber podido admirar estas obras de arte, aunque la impresión sea la contraria.

Tras fotografiar las moscas de salmón de esta colección y hacer un pequeño vídeo, volví hasta donde estaba Paco. Allí volví a charlar con este y otros pescadores que por allí se acercaron.
Más tarde aparecieron por allí Miguel Piñeiro y justo después, Pedro Fernández de la Concha (alumno de Belarmino Martínez), junto a su pareja. Paco no dudó en presentarme a ambos, por lo cual le estoy muy agradecido. Pasado (Belarmino) y presente (Pedro), bajo un mismo techo.
Poco antes de marcharme, apareció Manuel Guitián (Director del Corte Inglés y pescador), para saludar.

Desde este espacio quiero dar las gracias a todos los que hacen posible este evento, ya que he podido admirar una magnífica colección de moscas, del que para mí ha sido el mejor montador de moscas de salmón de todos los tiempos. 

Más sobre este evento:
 http://teamninfas-11.blogspot.com.es/2014/02/lo-mejor-121-del-corte-ingles-santiago.html
 

domingo, 16 de febrero de 2014

Después de los temporales ...

Después de tantos temporales, llegó la calma. Al menos en las zonas resguardadas, pues en las zonas expuestas, el oleaje sería de una magnitud poco aconsejable para el ejercicio de la pesca.
 Salí de casa y después de dos meses de lluvia casi perpetua, pude observar la luna llena en un cielo despejado. Todo un premio para los que hemos aguantado los cielos cubiertos durante muchas semanas.
 Tras recoger a Rubén, pusimos rumbo a Playa América. Allí buscamos una cafetería en la que volver a desayunar mientras esperábamos a Marcos. Una vez llegó este, tocaba charlar de todo aquello que nos había impedido encontrarnos antes. No había prisa, pues la marea estaba terminando de alcanzar su punto más bajo.
 Pero tampoco nos demoramos demasiado, pues en la pesca no se puede descartar nada.
A pie de playa, nos dimos cuenta de que los temporales habían cambiado mucho la configuración de esta, por lo que sugerí poner rumbo hacia unas rocas cercanas.
 Una vez allí, fuimos buscando los puntos que parecían más interesantes.
Avanzamos por las sierras pétreas y divisé a un pescador a mi izquierda. No le presté mucha atención, pero conforme me acercaba, me di cuenta de que no efectuaba lance alguno.
Cuando estaba cerca, me comentó que tenía un robalo clavado, pero que este se había enrocado en el fondo. Por ello me acerqué hasta su posición. Una vez allí comprobé que el pez aún cabeceaba, pues la puntera de su caña indicaba los tirones.
Le comenté que podía ser que el monofilamento hubiera rodeado una roca, quedando prendido. El pescador me comentó que era un buen ejemplar, pues lo divisó en el momento de la picada.
Este me dijo que aguardaría hasta que la marea alcanzara su punto más bajo, parta intentar sacarlo, si bien el tiempo jugaba en su contra.
Me despedí deseándole suerte en la delicada tarea que quería llevar a cabo.
 Mientras iba a la búsqueda de mis compañeros, encontré un pequeño señuelo en la orilla. Y es que después de estos temporales, la costa tendrá muchas sorpresas que ofertarnos en forma de señuelos arrancados de zonas en las que el mar ha trabajado con violencia estos días.
 Fuimos intentándolo por varias zonas hasta llegar a un punto cercano a la desembocadura de un río. Una vez allí, optamos por salir a la carretera y volver al punto de partida.
 El mar iba ganando en actividad, mostrándonos un aspecto más prometedor, de cara a hacernos con alguna captura. Sin embargo, también teníamos presente que los temporales habrán removido los fondos, de forma que habrá que esperar a que la cosa se estabilice.
Sin embargo, la insistencia se tradujo en un ataque fallido al señuelo de Marcos.
Por ello estuvimos un buen rato intentando dar con alguna lubina, aunque el resultado no fue positivo.
De vuelta a los coches, encontré un señuelo de los destinados a la pesca de cefalópodos y también un raglou en mal estado.
A pesar del resultado de la jornada, nos fuimos al bar muy contentos de poder volver a retomar la actividad, después de tanto tiempo en el dique seco. Y sólo espero poder repetir en breve, si el tiempo nos deja.

domingo, 2 de febrero de 2014

Montándola

Ayer sábado en Padrón, tenía lugar una jornada de montaje a cargo de Paco Porto y Arturo Alonso.
Me desplacé hasta allí con la intención de aprender algo más sobre esta interesante disciplina, pues siempre se puede sacar alguna conclusión que nos ayude a la hora de la pesca.
 Nada más entrar, tomé un café con churros, mientras se ultimaban los preparativos para comenzar.
Y luego ya me dispuse en primera línea para observar todo lo que allí se cocería.
De inicio ya pude ver alguna de las últimas creaciones de Paco Porto. Una mosca de salmón confeccionada principalmente con plumas de guacamayo.
Y ya en acción de montaje, unas gambas que darán mucho que hablar por la península de Kola.
Los montajes de Arturo van destinados a truchas y reos. Este nos explicó cómo hacer un bajo de línea, además de cómo montar moscas en tándem.
Los asistentes pudimos ver las distintas creaciones de ambos montadores, con los últimos materiales que tenemos a nuestra disposición, junto con algunos trucos para ahorrarse unos euros a la hora de montar nuestras moscas.
Paco, como ya ha hecho en otras ocasiones, sorteó varias moscas de salmón, mientras que Arturo hizo lo propio con varias cajas de imitaciones destinadas a truchas y reos.
Los afortunados recibieron estos obsequios de buena gana. Además no faltaron los grandes momentos, ya que muchos de los asistentes ya conocían a estos dos montadores, cosa que facilita la labor a la hora de hacer algunas bromas.
A la cita también acudió Miguel Piñeiro, para dejar constancia del evento y cuyas fotos podéis ver en su web.
http://www.miguelpesca.com/especiales%20alonso2014taller.htm
Una mosca de salmón con ala de pelo, lista para su utilización. Aunque muchos pensaréis que es un sacrilegio destinar estas pequeñas obras de arte a la pesca del rey del río. Por el contrario, otros no jejeje.
Por la tarde Rubén y yo quedamos con Manel y Anxo, para comer. Después habría tiempo de echar unos lances, si bien el mar estaba un tanto desapacible, como pudimos ver en diversos puntos de la costa.
Manel fue el único en tocar escama, pues sacó una pequeña lubina que volvió al agua para seguir luchando con los temporales.
La velada se alargó hasta la noche, charlando ampliamente de pesca y echándonos unas risas con unas cervezas en la mano.
Sin duda una de esas jornadas que tanto me gustan.

Más sobre este evento:
http://wwwescueladealonso.blogspot.com.es/2014/02/fotos-jornada-montaje-en-padron.html

jueves, 30 de enero de 2014

Lucios invernales (día 2)

No podría decir que tuviera una noche de sueño reparador, pero a la hora que habíamos acordado levantarnos, ya estaba en pie.
En esta ocasión seríamos menos, así que un rápido desayuno y a preparar los equipos de pesca.
El plan era el de acercarse al embalse de Ricobayo, así que una vez tuvimos todo listo, partimos hacia allá.
La mañana nos recibió con una niebla bastante espesa, pero esta se fue disipando a medida que avanzamos por la carretera.
Una vez en la zona elegida, nos desplegamos en dos grupos. Marcos fue con Guiller, mientras que Edi, Walter y yo nos quedamos en las proximidades de la bajada.
El embalse presentaba un nivel bastante alto. Mucho más que la última vez que había estado aquí.
http://nosolomosca.blogspot.com.es/2009/11/viaje-ricobayo-dia-1.html
http://nosolomosca.blogspot.com.es/2009/11/viaje-ricobayo-dia-2.html
Las orillas plagadas de cantos rodados y esquistos, eran bastante buenas de andar, por lo que Edi se fue alejando a la búsqueda de algún lucio. Tuvo fortuna, pues uno de estos esócidos fue persiguiendo el señuelo hasta la orilla, sin embargo no atacó el engaño.
Poco después, Walter sintió un revuelo en el agua, cerca de su señuelo. Quizás algún lucio de buen tamaño que persiguió el artificial sin llegar a atacarlo.
Yo me decanté por un crankbait, para buscar más profundidad, sin embargo sólo pude perderlo al quedarse enganchado en el fondo.
Después me acerqué a la base de un puente, por si algún pez rondaba la estructura de este, sin embargo no hubo respuesta alguna.
Decidimos volver al lugar de la jornada anterior, así que subimos a los coches y de vuelta al punto de partida.
De camino acordamos parar a tomar algo y llevarnos unos bocadillos. De esta manera no perderíamos tiempo en ir a comer y aprovecharíamos las horas que nos quedaban, de manera más eficiente.
Mientras estábamos con el tentempié, coloqué a mis compañeros para que posaran para la foto de recuerdo jejeje.
Y cuando Guiller entró, hice lo propio con él. Sin embargo me di cuenta que por casualidad, en ambas fotos, mis compañeros presentaban una bonita cornamenta jejeje.
De vuelta en la zona de pesca, nos fuimos dispersando para ir probando en distintos puntos. Me decanté por un vinilo artesanal de los que hace Vitu, montado con una cabeza de las que me había regalado Anxo.
Se ve que funcionó la conexión Ribeira-Rianxo, porque en pocos lances pude sentir una picada.
Esta se produjo cerca de la orilla, por lo que me cogió algo desprevenido. Sin embargo no cedí línea y así pude llevar la captura hasta la orilla.
Había una cosa que tenía muy clara cuando opté por este señuelo, y es que no iba a ser fácil que el lucio lo dejase sin cola, como le ocurrió a otros compañeros en la jornada anterior. Ni siquiera pude ver la marca de sus dientes en el vinilo. Es posible que no lo notase demasiado apetitoso, cuando ya lo tenía entre sus mandíbulas jejeje.
Hicimos una breve parada para ir dando buena cuenta de los bocadillos. Cuando retomamos la actividad, Edi recibió un justo premio a su tenacidad. Un lucio que encontró muy apetecible un pequeño crankbait de color anaranjado fluorescente.
Seguimos inténtándolo todos un buen rato, salvo Cabo, que había venido sin el equipo, pero no obtuvimos resultados. Por ello, decidimos poner punto y final a la jornada.
Mientras los demás nos cambiábamos, Guiller efectuaba algunos lances más.
Uno de ellos tuvo recompensa, pues un bonito lucio sucumbió al Rapala X-Rap color HH.
Y este aún tuvo tiempo de gastarnos otra broma, simulando que había capturado otro lucio jejeje.
Ya sólo nos quedaba hacer la foto de grupo y emprender el viaje de regreso hacia casa.
Todavía quedaban unas tres horas de viaje, que fueron amenizadas con buena charla.
Una vez en casa de Walter, nos despedimos de Marcos y Edi.
Aunque el plan inicial era que me quedase a dormir en casa de Walter, opté por volver a casa, ya que no me encontraba cansado.
Dos horas de conducción rememorando todas y cada una de las imágenes de estos dos días.

La jornada según Cabo:
http://pescaastur.blogspot.com.es/2014/01/lucios-de-invierno.html
La jornada según Guiller:
http://alroqueru.blogspot.com.es/2014/02/lucios-spinning_4.html
La jornada según Walter: 
http://dorada-tanero.blogspot.com.es/2014/02/video-lucios.html
http://dorada-tanero.blogspot.com.es/2014/02/lucios-en-castilla.html
 
Espero repetir pronto. !!Gracias amigos¡¡

martes, 28 de enero de 2014

Lucios invernales (día 1)

El fin de semana, varios colegas de pesca nos desplazaríamos hasta la comunidad de Castilla y León, para intentar capturar algunos lucios. Creo que para casi todos sería su primer contacto con este pez y también su primera incursión en la pesca en agua dulce. Sin embargo, la ilusión y el compañerismo hace que todo siga adelante, pudiendo llevar a cabo lo que a priori puede ser una tarea difícil.
Llegué a casa de Walter por la noche, con tiempo de cenar con él y con Iria.
Tras la cena, a preparar todo el equipo. No podíamos olvidarnos de nada, pues el viaje era largo.
Sobre las doce de la noche, nos acostamos, pues a las cinco de la mañana había que levantarse.
Con los nervios del viaje apenas pude dormir, pero la hora de levantarse llegó y con ella, el revuelo.
A ducharse, para luego desayunar y colocar los bártulos en el coche.
Mientras cargábamos los equipos, llegaba Marcos. Con todo cargado, partimos hacia el punto desde el que saldría toda la expedición.
 Una vez en casa de Mikel, pudimos ver como los demás compañeros ultimaban los preparativos.
El grupo al completo sería: Walter, Marcos, Mikel, Casti, David, Edi y un servidor.
Con un cielo encapotado y una lluvia fina, iniciamos el viaje.
Para no saturarnos de horas en el coche, hicimos una parada en La Portela de Valcarce.
 Las piernas lo agradecieron y los estómagos también jejeje.
Un poco de charla sobre lo que nos aguardaba y de vuelta a la carretera.
Cuando nos acercábamos a nuestro destino, se intuía el sol entre las nubes, regalándonos con un amanecer muy pintoresco.
Tras varios problemas de orientación, pudimos encontrarnos con Cabo y Guiller, quienes ya estaban en la zona desde el día anterior y que ya habían sacado algún lucio.
Los demás compañeros, que habían llegado antes que nosotros, también tuvieron la oportunidad de pescar un rato, pero sólo Casti sacó uno de estos esócidos.
Por ello decidimos cambiar de lugar y probar suerte en un punto cercano.
Una vez en el nuevo emplazamiento, ayudé a Walter a montar el equipo para después comenzar a pescar.
Los vinilos fueron la primera opción, quizás por las posibilidades que tienen a la hora de trabajarlos en la capa de agua.
Después opté por utilizar peces artificiales, pues la actividad parecía nula.
Algunos compañeros se desplazaron a otra zona próxima y desde allí nos llegaron buenas noticias.
Habían tenido varias picadas y Walter se había estrenado con un buen ejemplar.
Algunas picadas fallidas se sucedieron más tarde. Varios vinilos con las colas amputadas eran el resultado de una mayor actividad por parte de los peces.
Mikel tuvo la fortuna de sacar tres lucios en un intervalo de tiempo muy corto.
Los que todavía no habíamos tocado escama, nos afanábamos en intentar hacernos con nuestra primera pieza, pero los resultados no llegaban. Quizás se trataba de un parón en la actividad de los peces, así que después nos fuimos a comer.
La comida se celebró en un lugar que Mikel ya conocía y en el que nos atendieron de maravilla.
En esa misma zona, tenía lugar un encuentro del foro Pobladores del río.
Estos compañeros de afición, pudieron asistir a una demostración de clonación y creación de vinilos, por parte de nuestro compañero Mikel (BricoyPesca).
Hablando con alguno de los miembros de este foro, pude conocer a Luis Trujillo (editor del blog club de pesca Valle Iruelas) y cuya crónica de este evento, os dejo en este enlace:
http://clubdepescavalleiruelas.blogspot.com.es/2014/01/encuentro-pobladores-del-rio.html
Un placer haber charlado contigo Luis.
Se acercaba la hora de volver al río. Tan sólo iríamos unos cuantos, así que había que apurar los postres.
El whisky de los postres que me "ventilé" me pasó factura a la hora de ir hacia el coche, pero al final pude reponerme y concentrarme en la pesca jejeje.
Por la tarde volvimos a peinar cada una de las zonas en las que habíamos estado por la mañana, sin embargo no parecía que la fortuna nos fuera a hacer una visita.
Con el sol rozando el horizonte, Edi notó la presencia de un pez al otro lado de la línea.
Cuando ya estaba cerca de la orilla, pude sujetarlo con el bogagrip y así poder sacarlo.
Al final, un justo premio a la insistencia.

Ya sólo nos quedaba ir al hotel, para poder descansar y afrontar la segunda jornada de pesca.
La charla con los compañeros nos acompañó durante la cena y tras esta, ya sólo quedaba irse a dormir.

CONTINUARÁ ...

domingo, 12 de enero de 2014

Comenzamos a surfcasting

Lo cierto es que ya tenía ganas de retomar el surfcasting, pues se trata de la modalidad con la que me inicié en el mar. 
Hoy no se daban las mejores condiciones, pero las ganas pudieron más, así que me levanté y puse rumbo a la playa. 
Cuando me disponía a pasar bajo un viaducto de la AP-9, la Guardia Civil me indica que me detenga a un lado. Se trataba de un control de alcoholemia. Sigo las indicaciones del agente, colocando la boquilla, soplando y retirándola al finalizar. Resultado: 0,0.
Tras mostrarle el permiso de conducción, el agente me pregunta: -¿Va usted a pescar? ...
Ahí comenzó una charla de más de media hora, hablando de surfcasting, doradas, lubinas, zonas de pesca, etc. Creo que nunca me he alegrado tanto de que me parasen, pues la charla fue muy amena.
El agente me mostró las fotografías de unas doradas capturadas por su amigo Julio, que me pusieron los dientes muy largos.
La llamada de Miguel, el cual me estaba esperando, puso punto y final a la conversación, sino creo que se extendería bastante más jejeje.
Pasé por casa de Miguel para recogerlo y de ahí partimos hacia la playa, en la que nos esperaban Juan y Marcos.
 Con todo montado, Juan se acercó con algo que las olas habían arrastrado hasta la arena. Se trataba de unas criaturas desprovistas de concha y con aspecto de ser válidos para pescar, por lo que probé suerte.
Conversando con otro pescador, supe que le llaman "caralletes", aunque sigo sin saber de qué especie de animal se trata.
 Mientras aguardábamos la primera picada, me fijé que entre las algas había algunos huevos de raya o tiburón. Al apretar uno de estos, me di cuenta de que había algo dentro.
Abrí el huevo y comprobé que tenía una pequeña raya.
 Estaba perfectamente formada, aunque le quedaba parte del saco vitelino por absorber. La deposité en el agua, por si esta se podía valer por sí sola y el agua se la llevó.
 La tónica general de la mañana fue un viento con rachas fuertes y mucha lluvia.
La navajas que utilizamos de cebo, fueron atacadas por la morralla, pues en ocasiones los anzuelos llegaban limpios.
Un pescador encontró una arola en la orilla y me la entregó para que probase fortuna con ella, pues se trata de un cebo muy efectivo.
Tras la recogida, el anzuelo llegó limpio, por lo que deduje que la morralla seguía por la zona.
Estuvimos varias horas sin sentir picada alguna. Cuando ya tenía las manos entumecidas, decidí terminar la jornada. Miguel hizo lo mismo, pero Juan y Marcos permanecerían un poco más.
Nos fuimos a un restaurante que hay junto a la playa. En la puerta de este colgaba un cartelito: Hay chocolate con churros.
Creo que gracias a esto pude entrar en calor rápidamente. Miguel y yo estuvimos charlando un rato, hasta que decidimos ir a ver dónde estaban nuestros compañeros.
Estos ya se encontraban recogiendo los equipos, y dado que ya era algo tarde, optamos por marcharnos para casa.
La jornada me valió para estrenar este 2014, si bien los temporales han alterado bastante los fondos.

Aquí os dejo un vídeo de lo que hizo el último temporal que azotó nuestras costas. Atentos al final, pues comprobaréis que a veces no hace falta la caña para hacerse con un pez ...


miércoles, 8 de enero de 2014

Resumen 2013

El año 2013 no era un buen año para los supersticiosos, sin embargo, estoy seguro que los ha habido peores y también mejores, en cuanto a la pesca se refiere.
Yo no me he quejado en este aspecto, pues he podido disfrutar de buenas jornadas de pesca.
Pero lo que mejor que me ha dejado este 2013, es la gente con la que he podido compartir días de pesca, charlas, mesa, etc.
Ha sido un año con muchas quedadas en las que he disfrutado un montón, conociendo a gente con la misma afición/enfermedad.
A todos ellos y a los que os acercáis a este espacio, va dedicado este video.
 Espero que os guste.

 
Y como petición al 2014 ... pues que sea como mínimo, igual de bueno.