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viernes, 15 de abril de 2016

El vacío de un gran pescador

Corría el año 2008 cuando conocí a Diego. Fue en una jornada de pesca de black bass.
El tiempo y el estusiasmo por este pez hizo que fuéramos buenos compañeros de pesca, pues compartíamos una misma filosofía con respecto a este deporte.
Cuando él me hablaba de su tierra (Argentina), me dejaba maravillado por todo lo que elataba. Pero había algo que resaltaba en muchas de nuestras charlas de pesca y eran las historias de pesca con su padre (d.e.p).
Su progenitor fue pescador y cazador en una época y en una tierra donde la abundancia era la situación predominante. Las jornadas de innumerables capturas estaban a la orden del día, junto con otras en las que las piezas eran de porte considerable.
José Antonio era hijo de Antonia y Antonio. Este último, pescador de gran destreza, en los ríos de su Ourense natal. Pude conocerlo a él y a su mujer hace algunos años, en unos de sus viajes desde Argentina a Galicia. Este hecho me hizo conocer un poco más sobre la figura de José Antonio.
Sobre estas líneas, el padre y el abuelo de Diego en una buena jornada de pesca tras las corvinas.
José Antonio nació el 30/11/1949, emigrando a Argentina a la tierna edad de 21 meses.
Una enfermedad se lo llevó a los 47 años, en lo que consideraría lo mejor de su vida.
5 hijos de los que disfrutar, era un buen motivo para aferrarse a la vida. Pero la enfermedad no tiene piedad en muchos casos, por lo que Diego, Fernanda, Nicolás, Melanie y Leticia perdieron a su padre. Un padre que lo era todo para Diego, como podía escuchar cada vez que mi amigo se acordaba de él.
Volvió a España en dos ocasiones, con 18 y 23 años. En aquel entonces pudo pescar en las aguas del río Miño, el padre de los ríos gallegos.
Pero fue en Argentina donde consiguió grandes logros como pescador y persona.
Argentina posee gran cantidad de ríos y lagos, junto a una franja de costa muy extensa.
Por medio de los relatos de Diego, me familiaricé desde la distancia con escenarios como Laguna Mar Chiquita, Laguna Chascomús, Río Paraná, Río de La Plata, etc.
Podría contaros excelentes anécdotas con Diego y su padre como protagonistas. Relatos con situaciones muy cómicas y que recuerdo con una enorme sonrisa, con nombres como "El rastrojero y las gallinas", "El zorro y la furgoneta", "La liebre y la vía del tren", "El perro y el filete" y un largo etc.
Sí os contaré algo sobre una anécdota a la que llamo "La pesca y el hambre". Diego y su padre habían conducido muchos kilómetros. Digamos que una jornada en la que se desplazaban más de 600 kilómetros eran normales, aunque no frecuentes. Creo recordar que iban a pescar el pejerrey en una laguna. Cuando estaban preparando las cosas para comenzar a pescar, Diego le dijo a su Padre "Viejo ¿Y la comida?". A lo que su padre respondió "Hoy vamos a comer de lo que pesquemos". El caso es que en aquella jornada los peces no estaban por la labor, lo cual hizo aquella situación un poco más graciosa. Finalmente capturaron una carpa que degustaron con la única compañía de un poco de sal jejeje.
Aquel día Diego echó de menos los asados en los que hacía falta coger la bicicleta para echarle la sal jejeje.

Desde aquí quiero rendir un homenaje a la memoria de José Antonio

12 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Es mi contribución a la difusión de la memoria de una gran persona.

      Saludos

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  2. Gracias amigo,.... te hubiera encantado conocer a mi viejo. ...abrazos desde Argentina y gracias por el homenaje....se te extraña tío

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    1. Estoy seguro Diego. Y más me hubiera gustado vivir una sola anécdota de todas las que me contaste.
      Saludos y que la salud te acompañe para vernos en el futuro.

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  3. Por cierto amigo,....no te lo comente pero mientras leia la entrada se me escaparon las lagrimas, gracias Jose, espero verte pronto....

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    1. A mí me ha emocionado escribir esta entrada. Me hubiera gustado conocer a tu "viejo" y hubiera sido un privilegio ir con ambos de pesca. Estoy seguro que tendría un recuerdo imborrable.

      Saludos

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  4. Siento que te falte un amigo así, buena forma de homenajearle.
    Un abrazo.

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  5. Precioso homenaje Josiño, al leer algo de su memoria nos damos cuenta que aparte de ser apasionado a la pesca, era un gran amigo.

    D.E.P

    Un saludo Josiño

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    1. Por supuesto. Lo echo mucho en falta.

      Saludos

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