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lunes, 18 de marzo de 2019

Un año más, endulzando la vida

Ayer llegaba esa fecha que los pescadores de agua dulce esperamos con muchas ganas.
Lo cierto es que cada año que pasa la situación parece empeorar, aunque eso no merma las ganas de acometer la primera jornada de pesca.
Como siempre, trato de rodearme de buenos amigos, así que quedé con Luis y Jose. Además, nos acompañaría Diego, que comenzaba su andadura en el agua dulce.
La lluvia y el frío nos recibió desde primera hora y la niebla provocó que Luis se retrasara un poco.
Un año más, saludaba a Juan y Gil, dos buenos conocedores del embalse.

Una vez llegó Luis, café y chupito de rigor. Y después ... ¡¡A pescar!!
En los primeros lances capturé un pequeño black bass, que me sorprendió, ya que las aguas del embalse todavía están frías.
Proseguimos en otro lugar, y mientras charlaba con Diego, sentí algo que se movía entre la maleza de la orilla.
Se trataba de un gran black bass que se debatía entre la vida y la muerte y que finalmente alcanzó el agua.
Respeto que uno no tenga simpatía por una especie introducida, pero no comparto que la haya que hacer sufrir. Me parece más sensato que se sacrifique, ya que de esa manera, se evita algo que no deseamos en nuestras propias carnes.

En el transcurso de la mañana, la actividad parecía nula. Sin embargo, es difícil hacernos desistir en nuestro afán de engañar al primer pez.
 Cuando llegué a la zona más recóndita a la que se puede acceder con algo de esfuerzo, se produjo la primera picada. Una bonita trucha que inauguraba la jornada. 
Tras desanzuelarla con cuidado, la devolví a su medio.
 En la espesura del bosque, perdí de vista a mis compañeros. Por ello me fui en su búsqueda.
La lluvia seguía presente, con la mañana bien entrada, lo cual resultaba bastante molesto.
 El bosque de robles, daba paso al de abedules. Un rincón muy típico de la Galicia mejor conservaba.
Con el cuerpo medio entumecido, proseguí caminando.
 Me reuní con Luis y Jose y nos pusimos al día en cuanto a la jornada.
La cosa no pintaba bien y una vez más, nos percatábamos de algo que se hace palpable desde hace varios años. Lo que antaño fue un paraíso de la pesca, se va transformando en un espejismo de lo que había sido en tiempos pretéritos.
Charlamos con otros compañeros sobre el tema y todos coincidíamos en las causas.
La jornada tocaba a su fin y las cifras fueron muy pobres. Sin embargo, la valoración personal es tan positiva como siempre.
Una jornada en buena compañía, con risas, anécdotas y un entorno muy agradable.
¡¡Y ya estoy deseando repetir!!

14 comentarios:

  1. Preciosa trucha,Josiño. Y que de decir del paisaje...¡¡Espectacular!! Lástima que lo estropeemos todo.
    El chupito sirvió para poco. La próxima: ¡¡dos garrafas en la espalda!!

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    1. Muchas gracias José Manuel.
      Que lo estropeamos todo no es nada nuevo, pero hay que lidiar con ello.
      El chupito se repitió cada vez que nos acercamos al coche jejeje.

      Saludos

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  2. Tiene pinta de ser un entorno muy guapo Josiño, que pena que las capturas no acompañasen. Como bien dices hay que valorar sobretodo la buena compañía, los peces ya llegarán.

    Un saludo!

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    1. En los embalses todo es una lotería, Mario. Casi como en el río jejeje.
      Eso sí ... con buena compañía, se lleva genial.

      Saludos

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  3. Preciosos paisajes!!!!! Si este año me escapo por esas tierras!!!! Lo del bass no lo entiendo ni lo entendere, dejarlo agonizar porque unas leyes injustas lo digan... que se le resbale de las manos y al agua
    Un saludo!

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    1. Anímate Ander, que ya tienes guía jejeje.
      Lo del bass tampoco lo entiendo. Mira que resbalan estos bichos jejeje.

      Saludos

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  4. Que bonita trucha y entorno ... Y no hay que aclarar el equipo al terminar ...
    ssddss

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    1. Gracias Javier.
      Lo del aclarado es muy cierto, por eso me gusta tanto el agua dulce jejeje.

      Saludos

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  5. Naturaleza, pesca y buena compañía... Que más se puede pedir! Bonitas instantáneas ;) un abrazo!

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    1. Pues yo no le pido más, Pablo.
      Dios dirá si en un futuro, cambio de parecer, jejeje.

      Saludos

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    2. No lo creo Josiño. Eso es calidad de vida!

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    3. Es cierto, Pablo, aunque uno no sabe si puede acabar loco de remate jejeje.

      Saludos

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  6. Que parajes!!!! Y que preciosidades las truchas en ese entorno.
    Espero disfrutes a tope de la temporada Jose.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias, Emilio.
      Durante la temporada tengo proyectos interesantes, que podrás ir viendo.

      Saludos

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