He estado desconectado del blog todos estos días, pues he sufrido un accidente un tanto aparatoso, el cual me ha tenido en el dique seco hasta ahora, ya que me ha limitado en cuanto a la movilidad. Y es que una caída desde 4 metros, de espaldas, atravesando un tejado ... pues no le va bien al cuerpo.
Por suerte se quedó en un corte profundo, algunos pequeños, magulladuras, contusiones y un fuerte dolor en la espalda, que me ha limitado a la hora de conducir.
Pero bueno, eso es agua pasada y hoy me he ido con Pablo a la búsqueda de alguna lubina.
La idea era probar suerte con los paseantes, sin embargo, la previsión no fue acertada y tuvimos que echar mano de los minnows y vinilos.
El viento también resultaba molesto, por lo que no nos quedamos mucho tiempo en la zona.
Fuimos buscando algo de abrigo, pero el mar también hacía de las suyas. Al no estar yo al 100%, preferimos cambiar de escenario.
De camino al coche nos percatamos de la abundancia de laminarias en la franja más cercana a la costa.
Nos fuimos hasta el interior de la ría, donde sí se podía pescar con más comodidad.
Sin embargo nuestros señuelos no fueron lo suficientemente efectivos, como para engañar a pez alguno y nos obligó a desistir tras un buen rato intentándolo.
De camino al coche observé unas pequeñas jaulas de plástico, que contenían pequeños mejillones, y que seguramente serán parte de algún experimento.
El caso es que ya vuelvo a estar en la brecha, así que espero ponerme al día con todo lo que me he perdido.





















