Seguidores

domingo, 16 de agosto de 2009

A por los "verdes"

Esta temporada el bass está acaparando todo el protagonismo y es que su pesca llega a ser adictiva. Por ello hace unos días habíamos quedado Juan(Jalaico), Miguel (Lubinero), Juan (Troitas) y yo para afrontar la que sería una de las últimas jornadas en busca de este pez.Un lapsus hizo que nos pusiéramos a pescar algo más tarde de lo previsto, pero al poco de comenzar Miguel sacó este bonito bass.
Los buenos comienzos siempre animan al pescador, pero lo importante es como se termina y no como se empieza.Juan (Jalaico), que ya es todo un maestro en la pesca de este centrárquido comenzó a buscar a los grandes basses en zonas de ramas hundidas.
Sacó alguno majete pero el objetivo eran los de mayor porte.
En esos momentos Miguel perdía un bass de los buenos, después de que este rompiera el sedal durante el combate.
Los saltos iniciales del bass y algunas poderosas carreras, ponen a prueba los equipos. Y es que nosotros pescamos con equipos muy ligeros e hilos más finos de los que se utilizan habitualmente para la pesca de este pez.Después Miguel sacó uno de menor porte que lo repuso de la anterior pérdida.
Nos acercábamos al primer punto caliente. Los basses se encontraban en zonas impracticables así que no insistimos demasiado. Por la tarde tendríamos otra oportunidad en ese mismo lugar.Caminando por la orillas que estaban al descubierto por la disminución del volumen de agua, llegamos a un lugar en el que contemplamos un espectáculo increíble. Cada vez que capturábamos un ejemplar joven, los ejemplares adultos entraban en un frenesí alimenticio, persiguiendo al pez clavado o a alguno que estuviese en las inmediaciones.
Era hora de probar peces artificiales o pikies de vinilo.
En vista de que Juan (Troitas) estaba obteniendo buenos resultados con un popper, yo quise disfrutar de la espectacularidad de las clavadas con este artificial. Até un pequeño popper y a sacar peces.Llegados a la orilla opuesta y con el viento barriendo la superficie del agua, contemple como el agua se enturbiaba. Decidí probar suerte con un spinnerbait que aún no había estrenado.
Bastaron tres intentos para clavar un joven bass.Al mediodía ambos Juanes tenían sus respectivos compromisos así que Miguel y yo nos fuimos a comer para volver por la tarde.
Durante la comida comentamos la estrategia a seguir por la tarde y acordamos hacer el recorrido en el sentido inverso al habitual.Por la tarde observamos un ejemplar joven de gaviota que caminaba torpemente por la orilla. Nos acercamos hasta ella y la cogí. Al principio pensaba que podía haber comido algo que la hubiese envenenado, pero una vez en la mano me di cuenta de que pesaba muy poco y que tenía el buche vacío. La colocamos a la sombra de un árbol para ver si se recuperaba.
Un poco más adelante nos encontramos con un pescador que nos comentó que algunas gaviotas se golpean contra las barandillas de la presa.En uno de los puntos calientes del embalse me acerqué sigilosamente hasta divisar algunos basses. Coloqué mi vinilo unos centímetros por delante de un buen bass y lo saqué.
Le propuse a Miguel que hiciese lo mismo y así sacó otro ejemplar.
Desde el mismo lugar efectué un lance largo entre las ramas de los árboles y clavé otro ejemplar que logró soltarse. Repetí la operación y otro bass tomó el engaño. Esta vez levanté más la caña para clavar ya que la distancia, la flexibilidad de la caña y la elongación del monofilamento frustraron mi anterior clavada.
Esta vez sí. Habíamos sacado tres basses y fallado otro, en un lugar donde habitualmente se saca uno o ninguno.
Y todo esto ante la atenta mirada de un "cestero"(para nosotros: pescador que trata de llenar su cesta a toda costa), que escrutaba cada uno de nuestros movimientos e intentaba intuir el señuelo que estábamos empleando, para luego utilizarlo en beneficio propio.Le había comentado a mi compañero que con la bajada del nivel de las aguas, no se miraban tantos cangrejos como semanas atrás.
Las orillas están sembradas de pinzas y caparazones de estos crustáceos. En esta época son víctimas de los basses, las garzas y los visones.Las huellas que aquí aparecen seguramente sean de estos escurridizos mustélidos. Ya he comprobado su existencia por la presencia de sus excrementos y por haberlos divisado en más de una ocasión.
La mano del hombre suele estar detrás de la presencia de los visones americanos en nuestros ecosistemas. Estos son liberados de granjas peleteras para evitar su sacrificio, pero el mal que se hace creo que es mucho mayor, ya que no cuenta con ningún enemigo salvo el ser humano.
Unas horas después de encontrarnos a la gaviota, comprobamos que esta yacía inerte a unos metros de donde la habíamos dejado. Me dio mucha lástima ya que se trataba de un ejemplar joven.
La depositamos nuevamente bajo unos arbustos para que el ciclo de la vida se encargase de reciclar la materia muerta. Por suerte la naturaleza es sabia y no desperdicia nada.Finalizamos la jornada charlando con otro pescador asiduo del embalse. Este suele venir acompañado de su mujer (también pescadora) y de su perra Mega. Siempre nos llama la atención la energía que atesora esta perra a pesar de no ser un cachorro.
Si un día le lanzas un palo o una piña, esta te recuerda y cuando te vuelve a mirar, te trae una piña o un palo para que juegues con ella. Hasta en el agua busca con ahínco aquello que le has lanzado y que lleva tu olor impregnado.
Cuando Miguel le lanzó la piña al agua, Mega la tanteaba con las patas y luego metía la cabeza en el agua para intentar sacarla.
Con este animal tan singular pusimos punto y final a nuestra jornada. video

8 comentarios:

  1. Menudas capturas!!! Se ve que tenéis cogido el tranquillo a la pesca de los basses.
    Lo de la gaviota da pena la verdad, pero hay que tener en cuenta que la vida de los animales jóvenes es dura, siendo los más aptos los que sobreviven. En el único animal en el que no actúa la selección natural es en el hombre, hasta que ocurra algo que se escape a nuestro poder.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. lo mejor parte la de Miguel jugando con el perro y aun encima va y pilla uno.muy bueno el video

    ResponderEliminar
  3. Muy buena música mi mejor vídeo, por cierto para la próxima dejame a mi la cámara que tu siempre te quedas en el anonimato.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Hola Jose:
    Felicidades por las capturas.
    Me llama mucho la atención que estéis hablando de últimas salidas de pesca de bass,cuando por aquí lo mejor está por llegar.El mes de septiembre y algunos días de octubre pueden ser apoteósicos.Los grandes ejemplares aprovechan los últimos días de buen tiempo para atiborrarse de reservas para el invierno.
    El año pasado si los pesqué a principios de temporada a estrimer pero este año no he tenido tiempo de pescar basses,quizás con el cierre de la temporada de trucha,salga a algún embalse.Ya te contaré.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Chagua, aún nos ha costado lo nuestro y aún así hay días en los que no quieren jejeje.
    No Marcos, Miguel hace que pilla uno para gastarme una broma. De hecho comentó que sería la bomba. Este Miguel...
    De la última salida aún tengo algunas fotos que sacaste.
    Javi, son las últimas en ese lugar ya que se veda junto con la trucha. En otros embalses se puede pescar todo el año.
    Gracias a todos.

    ResponderEliminar
  6. Si josé, te quiero ver en accción en algún video!!!
    Por otro lado simplemente con ver las imagenes veo que la pasan muy bien todos.
    Saludos desde Buenos Aires.
    Fer...

    ResponderEliminar
  7. Hno. de los anzuelos, Jose:
    Lo del perrito me trajo nostalgias de una perrita que se me "fué" temprano. Se llamaba Tiza (por ser toda blanquita). Me emocionó mucho las imágenes.
    Los perros son muy, muy nobles.
    ¡Felicitaciones por otra buena jornada junto a "hermanos de los anzuelos"!.
    Un afectuoso sapukay.

    ResponderEliminar
  8. Hola estaba por aquí de visita de los links que tengo agregados.
    Buen trabajo con el blog, animo.
    Saludos

    ResponderEliminar