Seguidores

domingo, 18 de octubre de 2009

En busca de las grandes carpas

Este fin de semana Miguel y yo nos acercamos hasta Ourense para pescar en compañía de un nuevo componente del foro Vigospinning. Aitor, que así se llama el chaval nos brindó la oportunidad de poder pescar alguna carpa de tamaño considerable en el embalse de Velle.
Esta carpa de algo más de 14 kilos es su récord personal, pero tiene en su cuenta particular otras de buen porte.Esta otra de 7 kilos también es un buen ejemplo.
Y claro, con estos peces a uno le entran ganas de probar suerte una vez más, ya que en la anterior salida, las carpas no estaban por la labor.
Llegamos a las 9:00 am al lugar acordado. Hacía frío, pero Aitor ya estaba con las cañas dispuestas a la espera de la picada.
Después de las presentaciones, dispusimos el material para comenzar a pescar. El nivel del embalse estaba subiendo a buen ritmo y estoy seguro de que es un factor que afecta al "humor" de los peces.Cuando el sol comenzó a asomar por encima de las montañas, la jornada comenzó a ser más llevadera. Ya se había producido alguna picada, pero seguramente se trataba de "peixe", que es como aquí se denomina a los ciprínidos como las bogas y los cachos.Y poco después Miguel sacó la primera pieza de la jornada. Se trataba de un "peixe" que había sucumbido al maíz dulce, pero el objetivo era conseguir la picada de la carpa. Aitor nos había comentado que las hay de muy buen tamaño, al igual que las tencas.A nuestro lado se había colocado un pescador que lo estaba intentando con flotador. Creo que con el enfriamiento de las aguas, los peces se encontrarían en profundidad, aunque de vez en cuando alguno mostraba actividad en superficie.Al mediodía decidimos hacer una parada para comer, así que nos preparamos unos bocadillos y nos desplazamos hasta la orilla opuesta en la que disponíamos de unas mesas al lado del agua.
Por la tarde probaríamos suerte en otra récula que se encontraba al otro lado de la montaña, pero esta vez para intentar sacar algún bass y mirar las crías de barbos que han soltado por la zona.Durante la comida, se nos acercaron un ganso y unas ocas, que provocaron las risas en más de una ocasión. Mientras, en el agua, un cormorán pasaba el tiempo realizando inmersiones en la récula en la que nos encontrábamos. Parece difícil de creer, pero estos animales se han establecido a muchos kilómetros de la costa, para buscar su sustento. La costa más próxima a dicho lugar se encuentra a 65 kilómetros, y curiosamente está en el ayuntamiento en el que yo vivo.Para atajar hasta la segunda récula, nos desplazamos por la vía férrea que discurre paralela al cauce del río Miño. Desde aquí se contemplaba la majestuosidad del lugar y lo bien conservado que está el entorno.
Justo en el medio de la vía del tren me encontré el cadáver de un zorro. Y a unos centímetros por fuera de uno de los raíles, lo que parecía ser otro cadáver. La sorpresa fue mayúscula cuando comprobamos que se trataba de la otra mitad del zorro. El tren lo había seccionado por la mitad.
Una macabra escena junto a la récula a la que nos dirigíamos.En vista de que la tarde no tenía pinta de ofrecer la más mínima posibilidad de captura, decidimos acercarnos hasta el embalse de Castrelo de Miño.
Antes de emprender la marcha, llevamos a Aitor hasta la casa de sus abuelos y le agradecimos la oportunidad de pasar una jornada en su compañía, pescando en el único embalse del Miño que nos quedaba por visitar, para intentar sacar alguno de sus formidables moradores.

En cuanto divisamos el embalse de Castrelo de Miño, fuimos en busca de un lugar que otro compañero de pesca le había comentado a Miguel. La zona era espectacular y aquí podríamos pasar unos minutos antes de que el sol comenzase a ocultarse.Disponíamos de una media hora para prospectar la récula. Esto nos hizo prescindir de los vadeadores.
Al poco de comenzar Miguel sacó un pequeño bass y poco después otro de igual tamaño. Se miraba actividad en superficie pero la zona estaba inundaba y había que andar con cuidado.
Yo saqué otros dos más y Miguel por fin sacó uno algo mayor. El frenesí de los basses en superficie hizo que nos aventurásemos en zonas de mayor dificultad. Las botas de trekking con gore-tex me permitieron "vadear" por un saliente donde unos buenos basses comían en superficie.
Hice un lance bajo unas ramas al mismo tiempo que un bass saltaba fuera del agua. La cucharilla estuvo a punto de impactarle en pleno "vuelo".
La salida de un arroyo era la última opción y Miguel se aventuró en primer lugar.
Un bass de unos dos kilos se desplazó hacia una zona segura bajo la cobertura vegetal y aunque fuimos a la otra orilla para intentar sacar alguno más, la tarea resultó imposible.

11 comentarios:

  1. Estupenda crónica Jose.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias. Supongo que eres Aitor.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Ourense, Río Miño…. Ese si, que es uno de mis sueños (no pido otra cosa).
    Impresionante esa Carpa!!!
    Una pregunta? Por ahí Miguel te ha comentado algo; esas carpas tienen algo que ver con las que hay aquí en Argentina? Porque la verdad que la grandota me desorienta al verla con ese peso, esta como deforme la pobre jaja!!!!
    De más esta decir muy linda la nota!!!
    Te mando un beso!!
    Fer…

    ResponderEliminar
  4. No Fer, creo que esas carpas no tienen que ver con las de allá.
    En España hay carpas mucho más grandes en los embalses del sur.
    Así que el río Miño es uno de tus sueños. Pues es un río que lo tenemos bastante cerca y aún así es un completo desconocido.
    Poco a poco pondré remedio a eso.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Si así es!!! Creo que alguna vez te he comentado que mi papá nació en Ourense y el siempre me hablaba de ese río, es más, tengo que buscar que en algún cajón debe estar, no me acuerdo muy bien si era una poesía o una canción que el escribió sobre el Río Miño, allá por el año 196…y pico.
    Seguro que es un río, que la gente no quiere conocer por las leyendas que hay detrás de el jajaja!!!
    Ojala encuentres la medicina para que deje de ser desconocido!!

    ResponderEliminar
  6. Buen relato Josiño. Desde luego teneis de todo por allí. Y yo que me he llevado muchos años pensando que en Galicia no había carpas. Pues las hay y bien gordas. Como ya has visto, por aquí abajo están saliendo todavía buenos ejemplares.
    Por cierto, el agua del ambalse está cristalina...
    Un saludo

    ResponderEliminar
  7. Se intentará Fer. El Miño es un río mágico en muchos aspectos.
    Por desgracia no conoceré el Miño que vió nacer a tu padre. En ese Miño habitaban los salmones más grandes de Europa.
    Una pena.
    Luis, todavía no hay las carpas que teneis por ahí abajo, pero con el tiempo ... Ya ves, hasta tenemos barbos.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Hno. de los anzuelos, Jose:
    Esta carpa de Aitor sí que es enorme.
    Han hecho pesca variada, en especies y en estilo, muy bueno.
    Muy lindos lugares para disfrutarlos.
    Un afectuoso sapukay (para los tres).-

    ResponderEliminar
  9. Es lo que intentamos Leo, pero la carpa se resistió.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Jose, felicidades campeón y a la nueva incorporación por esas carpotas.

    Un fuerte abrazo!

    ResponderEliminar
  11. Preciosas carpas. Tenemos aqui bien perto en Norte de Portugal(Braga) una associacion de carpfishing www.apcf.pt nos gustaria mucho visitar esse embalse y contactar con pescadores de Galiza. si peden me contacten por email gabrielpereira1977@sapo.pt

    ResponderEliminar