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domingo, 16 de enero de 2011

Una de cal y una de arena

En la jornada del sábado me dispuse a viajar hasta la provincia de Ourense para intentar sacar la primera carpa del año y de paso conocer a unos grandes conocedores de esta especie que vendrían desde Portugal para comprobar las posibilidades de algunos embalses gallegos para el carpfishing.
El camino de ida se hizo un poco largo a causa de la persistente niebla matinal, la cual dificultaba la conducción, pero finalmente llegué el primero al lugar acordado.
Cuando Aitor llegó junto a la orilla del embalse, los gansos que habitan en la zona se acercaron a este por si les caía algún regalo en forma de comida.
Algo más tarde llegó Iván, pero decidimos esperar por los compañeros lusos, pues así procederíamos a mostrarles parte del embalse.Cuando llegó el grupo del país vecino, procedimos a las presentaciones y acto seguido nos desplazamos para enseñarles el lugar.
Sin duda son grandes conocedores del carpfishing, pues demostraban un basto saber sobre dicha modalidad y nos comentaron algunos aspectos a tener en cuenta para progresar en esta modalidad.
Con la ayuda de una caña, junto con un plomo y un flotador, fueron prospectando la zona para así conocer el fondo en varios puntos. En uno de los lances, una carpa salió a la superficie mostrando parte del cuerpo.
Por la tarde, mientras charlábamos sobre la pesca de la carpa, Iván logró clavar un ejemplar de carpa, pero la tenacidad de esta le proporcionó la libertad.
Cuando el sol se perdió tras las montañas, tocó despedirse, no sin antes hablar de una futura jornada de pesca en grupo.
Desde aquí les agradezco la atención mostrada.

El domingo tocó tentar a los sargos y aunque las condiciones eran bastante desfavorables, decidí armarme de paciencia para buscar un lugar propicio en el que poder pescar durante la mañana.
El primer lugar en el que paré me dejaba pescar, por lo que me eché la mochila a los hombros y caminé hasta el pedrero.Con la subida de la marea, el mar se tornó desapacible. La boya no trabajaba correctamente, así que tocó retirada.En una nueva puesta, el color del agua era bueno y el mar dejaba pescar. La primera picada de la jornada fue la de una boga, que logró descolgarse cuando comenzaba a extraerla de su medio.
Supuse que a lo largo de la mañana, con la subida de la marea, el mar se pondría aún mejor. Desafortunadamente, mis vaticinios no fueron los correctos y tras poco más de media hora, tuve que volver a plegar la caña.No cesaría en mi empeño de sacar algún espárido, así que volví a cambiar de escenario. Aquí el mar estaba impracticable, pero sabía que podía encontrar alguna zona resguardada. Sólo era cuestión de buscar pacientemente.Desde arriba se domina todo el contorno y se aprecia la bravura del indomable Atlántico; auténtico artífice de esta costa tan abrupta.La zona del faro estaba igualmente castigada por el océano, así que buscaría una zona resguardada hacia tierra firme.
En los alrededores no se miraba ningún pescador, ya fuera por la predicción meteorológica o porque no estaba el mar para afrontar una jornada con garantías.Cuando llegué junto al faro, pude localizar una zona propicia, pero junto a esta ya había dos pescadores.
Las gaviotas que se mantenían estáticas en el aire sin batir las alas, gracias al viento reinante, pudieron sentir como la lluvia hacía acto de presencia.
En vista de que no había llevado la chaqueta, decidí muy a mi pesar dar la vuelta y poner rumbo a casa.
Ya he padecido una gripe bastante fuerte y no me agradaría volver a pasarla este año.

9 comentarios:

  1. Un dia agua dulce, al otro agua salada, y porque no existen más tipos aguas sino irias también jejeje, un abrazo

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  2. Los tres blogs amigos que tengo en mi blog dedicados al mundo del río. Sois dignos de admiración comentais vuestra jornada de pesca y si no hay capturas " no hay foto"
    teneis otra forma de ver y vivir la pesca, en cambio la de mar hay de todo. Un gran saludo Jose

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  3. José, veo que tú también lidias con las malas condiciones y al igual que yo te quedas con lo bueno a pesar de no tener capturas, por cierto ya he enlazado tu blog ya que llevamos tiempo leyéndonos y aun no lo había hecho.
    Suerte para tus próximas salidas.
    Un saludo.
    www.barbosconmosca.blogspot.com

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  4. Preciosa la mar crispada, solo poder sentir su olor a sal, bien vale la pena el viaje. De igual manera los amigos, los conocidos y por conocer. Los peces el motor, la excusa perfecta. Ya darán la cara.

    Un abrazo.

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  5. Como que no Walter. Hay agua con gas, sin gas, bendita, de Carabaña, aguafuerte, de Mondariz y más jejeje
    Todo se andará compañero.
    Miguel, aunque un río es una masa de agua bien delimitada y los peces están más limitados en sus desplazamientos, lo cierto es que también han desarrollado métodos de alerta para evitar situciones comprometidas. Tanto en el mar como en el río, lago o embalse, la incertidumbre de la pesca está siempre presente.
    Carlos, no me cansaré de repetirlo. "Uno va a pescar cuando puede, no cuando quiere" Y cuando puede no siempre está todo de cara. Y por otro lado, a veces no nos gusta esperar a que sea la época propicia para una especie y entonces intentamos romper con las estadísticas.
    Yo Gaizka, ya me conformo con acercarme a la orilla de un río o el mar. Y a partir de ahí, comienza la lucha contra las adversidades. Eso sí, cuando aparecen los peces se lleva algo mejor, pero la base es pasarlo bien.
    Saludos a todos.

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  6. Hola Jose...bonitas fotos...pero se ven pocos peces en ellas.....como sabes hace años que deje de pescar en el mar...en la costa entre Bayona y La Guardia, se quitaban robalos de 5 a 9 Kilos que alli eran lo normal......el mar cada vez otorga menos peces....es increible la ilusion que teneis.....un saludo.... Nino

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  7. "tenéis otra forma de ver y vivir la pesca”
    Jose, cada vez que miro tus notas estoy más convencida que es así….
    Te mando un beso desde Buenos Aires
    Fernanda.

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  8. ¡¡Qué tiempos aquellos Nino!! Por desgracia no conoceré nunca aquellos tiempos tan maravillosos en los que la palabra "bolo" sólo hacía referencia al pez de arena y no al fracaso en la pesca. Aún así la ilusión no nos la quita nadie, pues sabemos que algo todavía queda.
    Fer, alguien que no es pescador no puede imaginarse lo que nos pasa por la cabeza. En mi caso particular, he de decir que hay días en los que la pesca ocupa el 90% del pensamiento. El 10% restante se ocupa de las funciones vitales.
    Gracias por vuestros comentarios.

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  9. Hno. de los anzuelos, Jose:
    La incertidumbre que brinda el misterio de la pesca, es su esencia y lo que nos cautiva para dar "los pasos del pescador" y asercarnos a tantísimos lugares con la ilusión de pescar algún pez.
    Que sigas disfrutando de buenas jornadas y seas muy feliz.
    Un abrazo y,...
    Un afectuoso sapukay.-

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