miércoles, 15 de junio de 2011

Calma total


El sábado estaba subido a un árbol, a unos 10 metros sobre el suelo, poniéndome morado ... o más bien "cerezado", cuando suena mi móvil. Es Rubén y este me pregunta: -¿Qué haces?
Mi respuesta fue clara y concisa: -Comiendo cerezas, jejeje
Me llamaba para conocer mis planes para el domingo y tras una breve charla, quedamos para ir a pescar.Increíblemente, Rubén llegó antes que yo al punto de encuentro, pues en la última ocasión se había quedado dormido. Esta vez, la dificultad para conciliar el sueño provocó esta situación.
Pusimos rumbo a lo desconocido, pues el mar estaba muy parado y había que buscar algo de movimiento. Finalmente optamos por pescar en un lugar con algo de profundidad, pues el mar estaba igual en todas partes y la bajamar estaba próxima.
En la primera zona donde lo intentamos, saqué la primera lubina de la jornada. De escaso porte y por lo tanto, merecedora del indulto.Acto seguido Rubén engañó a otra joven promesa, con el Max Rap de 17 cm.
Comenzábamos bien en cuanto a librarnos del bolo, por lo que en cierto modo ya estábamos satisfechos, pues las condiciones no eran nada alentadoras.De camino a otra zona próxima avistamos a un joven pulpo. Sin duda alguna era muy confiado, pues no hizo esfuerzo alguno por ocultarse en las grietas. Después de que Rubén lo tocase con la puntera de su caña, este puso sus cromatóforos en acción y desplegó un mimetismo alucinante.Por alguna razón, hoy había una enorme concentración de estrellas de mar en las charcas que la bajamar deja al descubierto.
Me encanta el colorido que estos seres le dan a los fondos de nuestro mar, puesto que sus colores son muy variados.En el nuevo punto, comenzamos a lanzar nuestros señuelos. La mala suerte quiso que Rubén perdiera su señuelo en uno de los lances.
Mientras recomponía el bajo, saqué esta lubina, que picó a bastante distancia.Y al siguiente lance, salió esta otra que añadió una captura más a este Max Rap de 13 cm que ya lleva muchas capturas a sus espaldas. Pero lo mejor de todo es que todavía no lo he perdido en acción de pesca jejeje.El mar seguía pacífico y no hacía el más mínimo esfuerzo por generar una tenue ola. El cielo mostraba una cara ideal, pues mantenía a raya la claridad del sol.
Es sorprendente que durante semanas hemos tenido viento del norte, mar en exceso , cielos despejados, ... y ahora cielo encapotado, con una suave brisa y sin nada de mar.
Nunca llueve a gusto de todos.Volviendo sobre nuestros pasos me animé a probar suerte con el Spittin´Wire.
Al primer lance, cuando ya quedaban pocos metros para que el señuelo alcanzase el final de la travesía, se produjo un chapoteo junto al artificial. Clavo instantáneamente y comienzo a batallar con una aguja.
Casi hubiera preferido que no picara, pues tuve que cortar el bajo para poder liberarla de este.El viento ganó un poco de intensidad y de vez en cuando se podía ver alguna zona con espuma.
No nos valía para nada, pero nunca se sabe, ya que aquí el clima es muy cambiante.Desde una roca, contemplo como Rubén lucha con un pez. Cuando lo eleva, intuyo que la silueta no es la de una presa habitual.
¡¡¡Una maragota!!!
De alguna manera le pareció apetecible el Max Rap de 17 cm.Estuvimos un poco más intentando engañar algún pez más, pero nos fue imposible.
Aún así nos fuimos satisfechos, pues con unas condiciones tan malas, tuvimos la fortuna de tocar escama.De camino al coche observamos un nido de golondrina común bajo el techo de una casa. Las crías se movían inquietas en el reducido espacio, mientras aguardaban a que sus progenitores les suministraran algún alimento.

sábado, 11 de junio de 2011

Explorando el Tea

Ayer tocó acercarse hasta el río Tea, a probar suerte en uno de sus cotos.
Antonio y yo llegamos al río bastante temprano, con un frío bastante atípico para estas fechas, pero coincidió que era el 10 de junio o el dichoso 40 de mayo del dicho.
"Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo"
¡¡¡Vaya si había acertado!!!El agua estaba arropada por una etérea capa de niebla y su visión ya provocaba un escalofrío.
No lo íbamos a pasar muy bien mientras Helios no se elevara en el horizonte.
La zona no permitía el vadeo por lo que tuvimos que salir del cauce y aventurarnos por la orilla.
Fuera del agua el frío era aún mayor, por lo que buscamos apresuradamente una entrada al río.Vadeando por el río nos encontramos a menudo con zonas blandas, en las que materia en descomposición, provocaba la liberación de gases. Le comenté a mi compañero si tenía un mechero para realizar un experimento, pero no se pudo llevar a cabo.
Supusimos que el gas desprendido sería metano, pero no sé yo si fue mejor que no hubiéramos llevado ese mechero jejeje Tuvimos que ir saliendo y entrando en el río intermitentemente, pues no todas las zonas eran vadeables.
Cada salida se convertía en un suplicio para mí, pues el frío combinado con la humedad, hacían un tándem muy molesto.Esta zona me había dado buenos resultados hace años, pero en esta ocasión los peces no estaban por la labor.
Tuve que avanzar un buen trecho, antes de volver al río, mientras Antonio pescaba metros más abajo.Encontré esta boga muerta entre la vegetación del río. Al principio pensé que algo grave debió ocurrirle, pues los ciprínidos son peces bastante resistentes. Con en el pez en la mano pude comprobar que los hábitos vampíricos de la antiquísima lamprea, habían dado muerte al pez, después de despojarlo de buena parte de su sangre.

Salimos del río nuevamente y nos encontramos con la guardería. Estos nos pidieron los pertinentes cotos y las licencias de pesca.
Les pregunté por la situación del salmón en el río y uno de ellos me dijo que la colmatación de algunos pozos a causa de la arena, le está poniendo las cosas difíciles al salmón. Sin embargo están haciendo sueltas en diferentes partes del río, para ayudar al salmón en estos momentos difíciles.
Nos despedimos de ellos a la vez que los primeros rayos de sol comenzaban a a abrirse paso entre el ramaje de los árboles.En una rasera salió la primera trucha de la jornada y poco después la segunda.
A pesar del tamaño eran muy vigorosas, pues aquí reciben una alimentación rica en macroinvertebrados e insectos terrestres.
De hecho, durante un breve momento, las truchas se cebaron en superficie con gran frenesí.Fuimos avanzando río arriba, sin mucha fortuna en cuanto a capturas.
Era una situación un tanto extraña, pero había que aguardar a llegar a una zona más despejada.Mientras vadeaba por el río, observé un nido de lamprea en el lecho del río. Aquí todavía se encuentra uno de los últimos reductos, en el que la lamprea se perpetúa año tras año.Tenía muchas esperanzas puestas en este pozo, pero lo único que conseguí sacar fue un aparejo de moscas ahogadas de la rama de un aliso.
Sólo pude aprovechar la boya, pues las moscas estaban muy deterioradas.La sorpresa me llegó en esta tabla, en la que realicé un lance bajo las ramas.
Tras mi señuelo se acercó un reo, pero no dispuse de oportunidad alguna para clavarlo, pues no persiguió el engaño con ganas de atacarlo.Salvando una pequeña presa, dotada de escala salmonera, accedimos a una parte que no había pescado nunca.
Las truchas aquí mostraban más interés por los señuelos y Antonio engañó a un ejemplar jóven.
La única pega es que no disponíamos de espacio suficiente para hacer trabajar los engaños con garantías, si bien los peces atacaban de todas maneras.Con afán de exploradores llegamos a un lugar muy especial. La visión de este era un gozo para los sentidos. Parecía que la naturaleza se había tomado mucho tiempo para crear algo así.
Las aguas estaban calmas y algunas truchas saltaban totalmente fuera del agua para comer.
Alisos, fresnos, sauces y robles crecían sin orden pero en armonía, mientras en una de las orillas medraban las espadañas.
Observé a una tórtola común que se posaba en una rama junto al agua y acto seguido apareció una corneja perseguida por una oropéndola. Quizás el ave de dorados colores no quisiera tener cerca a la corneja de funesta vestimenta.
Antonio y yo coincidíamos en que pescar con mosca seca aquí nos daría más posibilidades de éxito, aunque pescar en ese sitio ya sería todo un lujo. Como la jornada ya tenía que ir acabando, aproveché para mostrarle a mi compañero algunos señuelos que llevaba en mis cajas.
Estos mancillaban la quietud de las aguas, pero con ello le enseñaba a Antonio el potencial de alguno de ellos.Durante el trayecto hacia el coche, caminamos en paralelo a un canal. En él se contaban bastantes truchas y estas parecían muy tranquilas, pues la pesca está prohibida en estos canales.
El canal conducía el agua a unas instalaciones en las que se mantienen a los salmones antes de su transporte.Con el sol en lo alto pudimos ver a las truchas y a las bogas coexistiendo en las misma aguas y disfrutando de este entorno espectacular.
La jornada no fue nada afortunada, pero el descubrimiento de nuevas zonas hará que volvamos a intentarlo en este coto.

lunes, 6 de junio de 2011

Entrenando el lance

Hace unos días cogí mi caña de 1,35 m, de acción 1-7 gramos y me fui a un pequeño río a practicar un poco el lance. Y digo practicar el lance porque la pesca en estos ríos de poca entidad son todo un reto en esta época, ya que la vegetación lo cubre todo.
También sabía que no me encontraría grandes peces, debido a los excesos de los primeros días de la temporada, pero con el equipo ultraligero, la diversión estaba asegurada.A pesar del bajo nivel del río, los peces se mantienen en los lugares más frecuentes y así salió la primera trucha de la jornada.Con lances más cortos, seguidos de otros más largos, iba prospectando los lugares más difíciles, pues sé que a las truchas les gustan los lugares bien protegidos.Muchas de estas pequeñas truchas conseguían liberarse, pues debido a su escaso tamaño, se defienden con movimientos eléctricos y esto en muchos casos les proporciona la libertad.Las libreas de los ejemplares que pueblan estas zonas, suelen ser algo más oscuras que en las zonas más abiertas y son las primeras las que presentan una variedad cromática mayor.En muchos casos hay que ir agachado para no ser visto y poder lanzar bajo las ramas con más garantías.
La búsqueda de pequeños remansos en los laterales de las corrientes es la estrategia que me suele dar más resultado, pues en muchos casos no se necesitan más que unos centímetros para que la picada se produzca.En las pocas zonas en las que la vegetación era menor, capturé truchas algo más claras.
Estas eran más fáciles de acercar, pues la ausencia de ramaje me daba la posibilidad de recuperarlas con la caña en alto.Esta truchilla fue engañada a unos seis metros de distancia, con un lance preciso bajo unas zarzas. En una persecución de apenas veinte centímetros, el pez tomó el engaño sin recelo.En un pequeño pozo cubierto de helechos reales, engañé a esta trucha. Se hallaba bajo las hojas de estos y la separación con la lámina de agua permitía hacer un lance con ciertas garantías.Llegué a un tramo de río en el que las ramas bajas habían sido eliminadas. Los lances son mucho más fáciles en estas condiciones, pero pude ver como las truchas huían despavoridas al advertir mi presencia.En las zonas despejadas o con arena en el fondo, no se apreciaba trucha alguna, pero una vez caía el señuelo en el agua, estas se delataban por medio de sus desplazamientos.Alguna trucha no presentaba las características pintas rojas. Y es que en un mismo río, podemos encontrar las libreas más dispares. A lo largo de mi vida como pescador, me he encontrado con truchas casi negras y con otras extremadamente claras, pasando por una gradación de colores casi infinita.He observado que muchos ríos han padecido las medidas adoptadas por la administración hace algunos años. Con la talla mínima legal en diecisiete centímetros, los ríos experimentaron auténticas invasiones de pescadores que sólo buscaban llenar sus cestas.
Pero uno recoge lo que siembra y estos pescadores son los que más se quejan de la situación actual de estos ríos de poca entidad.Nuevas zonas en las que lucirse con el lance, iban apareciendo ante mi.
Me hubiera gustado que mi amigo Luis me acompañase en esta ocasión, pues uno también disfruta observando la destreza con la que el compañero ejecuta los lances.Ya casi llevaba un par de horas pescando y estaba más que satisfecho con todo lo vivido.
El calor ya se empezaba a sentir y a pesar de ello las truchas seguían picando.
El vadeador pronto comenzaría a pesar, así que apuré los últimos lances.En esa tabla no pude capturar trucha alguna, pues las zarzas se convirtieron en sus aliadas. El paso del monofilamento por alguna de las múltiples espinas de la planta, impide una correcta recuperación del señuelo y esto influye negativamente en el resultado final.
Y así terminó la breve salida de pesca.

viernes, 3 de junio de 2011

Un final atípico

Hace unos días quedé con Marcos para pescar unas horas antes de que este se fuera a trabajar.
Nos acercamos a un lugar que a priori podía ser bueno, pero la marea no nos dejaría pescar con comodidad por lo que buscamos un nuevo emplazamiento.
El segundo punto parecía mejor así que preparamos todo el equipo en medio de la oscuridad y nos fuimos con mucho cuidado hacia las rocas.Llevábamos muy poco tiempo en el lugar, cuando salió la primera pieza. Se trataba de un bonito abadejo, que sucumbió a un pez artificial bajo la ténue luz matinal.
Marcos lo devolvió a su medio y ambos proseguimos pescando.
Cuando la luz nos permitió ver el mar con claridad, nos dimos cuenta de que este se hallaba un tanto desbocado.Fuimos buscando los distintos puntos en los que podían surgir las lubinas y contemple uno particularmente bueno. Pusimos rumbo a él pero acceder a la parte exterior era una tarea imposible. Una estrecha hendidura era el único camino directo, pues la configuración de las enormes rocas impedían otra maniobra.Como suele ser frecuente en esta costa atlántica, el mar nos mostraba mil y una caras. Por desgracia, todas eran malas.
Tuvimos que limitarnos a pescar las zonas más fáciles y aún así, realizar malabarismos con los señuelos, pasando a escasos centímetros de las rocas.La opción de cambiar de escenario no era factible, pues agotaríamos un tiempo valioso.
Así que tocó aguantar estoicamente.
No confundir con "Stoichkamente", que vendría siendo algo así como "mandar todo a la mierda" jejejeCon el mar muy bravo tocó agotar el tiempo restante hasta la partida de mi compañero.
Los lances eran pocos y muy meditados, sin embargo pudimos avistar un lugar algo resguardado en el que poder hacer unos lances con ciertas garantías.En una charca de las que se forman con la bajada de la marea, Marcos localizó un pequeño buey de mar. A pesar de su aspecto acorazado y rudo, se mostró muy precavido, si bien con nosotros tenía poco que temer. Mi compañero lo depositó de nuevo en en agua y proseguimos rumbo a la zona elegida.En una pequeña grieta contemplamos al contorsionista más condecorado del reino animal: el pulpo.
En principio pensé que era el pulpo Paul que podía haber pedido asilo político en nuestro país, pero después recordé que este había muerto.
Intenté sacarlo de su escondite para fotografiarlo, pero este se incrustó en el interior de la grieta, quedando fuera del alcance de mis dedos.A través de una alfombra de mejillones accedimos al canal que pretendíamos pescar.
En ese momento le dije a Marcos:
-Aquí va a salir un robalo.
Comenzamos a lanzar en los distintos puntos y en una de las recuperaciones escuché lamentarse a mi acompañante. Un gran pez (presumiblemente una lubina) había placado su artificial, pero logró liberarse en las primeras sacudidas.
Y poco después yo sentí la tímida picada de un pez de poca talla.
Lamentándonos por la poca fortuna en este lugar, nos dispusimos a cubrir el trecho final antes de dar por finalizada la jornada.Estábamos con los últimos lances.
El mar parecía conceder una tregua.
Marcos se encontraba a mi derecha.
Una ola inofensiva se acercó hacia nosotros, pero inexplicablemente pude observar como rompiendo de una forma atípica, esta subió por los pies de mi compañero hacia arriba, propinándole un gancho en el mentón y dejándolo totalmente empapado.
La imagen fue francamente divertida, pues observé a mi compañero de pie y una masa espumosa trepando por su cuerpo, en dirección a la cabeza.
Las risas fueron instantáneas y Marcos se reía a la vez que secaba sus gafas.
Un buen final (porque no me tocó a mi jejeje) para una jornada que se hizo muy corta debido a las condiciones del mar.
Nos fuimos para los coches, nos cambiamos de ropa y nos marchamos.En vista de que aún era temprano, me dispuse a buscar un lugar algo resguardado en el que poder hacer unos lances más.
Llegué a una zona en la que observé a un pescador practicando el rockfishing.
Comencé a pescar con cautela, pues el mar seguía golpeando con fuerza.Con la salida del sol, el calor llegó y este hacía que la fatiga aflorase en el cuerpo.
Mientras cambiaba de zona, divisé a un visón americano correteando por las rocas.
Este huyó despavorido cuando me hallaba a pocos metros de él.
Me acerqué al pescador que estaba con la caña en la mano y le ofrecí un plomo que había encontrado por la mañana.
Comentando la jornada matinal me dijo que las lubinas todavía no habían llegado en cantidad, pues la mayoría de la xoubiña (sardinilla) la estaban capturando frente a las costas de Portugal.

Si no hay novedad, pronto llegara la xoubiña y tras ella, las lubinas y los robalos.
Y entonces estaremos esperándolas.

Y por otro lado ...

**Estos párrafos han sido copiados y pegados del blog Atardecidas, del compañero Vitu.**

BASTA YA DE TONTERIAS

ESTA ENTRADA LA REPETIRÉ UNA VEZ A LA SEMANA Y ESPERO, QUE MAS BLOGS SE UNAN A LA INICIATIVA PARA PARAR TODO ESTO.
A nuestros amigos canarios, quieren prohibirles la pesca deportiva hasta limites que rozan la ciencia ficción. El gobierno del PP de esta comunidad sacó un anteproyecto de ley que antes de las elecciones lo pararon debido al malestar del sector que no aceptaba semejante despropósito. http://www2.gobiernodecanarias.org/agricultura/pesca/noticias/BorradorAnteproyectoLeyPescaMaritimaMarisqueo.pdf

En resumen ésto es lo que pretendían y pretenden:
- Restricción a los pescadores deportivos a solo dos días de pesca a la semana , el jueves y los domingos.
- Prohibido pescar con cebo vivo.
- Prohibido pescar con mazizo o engodo.
- Prohibido pescar con mas de una sola caña.
- Prohibido pescar por la noche.
- Prohibido pescar con robadores o anzuelos tripes incluso en los señuelos.
- Se reduce el máximo de capturas de 5 a 3 kilos por licencia , persona y día.
- etc, etc..............y mientras, piensan seguir dejando faenar como siempre a todos los barcos profesionales , sin ninguna restricción ni prohibición de ningún tipo, pescando en parques nacionales y reservas marinas, sin respetar cupos ni vedas y siendo los únicos responsables de que ésto llegase a este punto.

PUES EN GALICIA TAMBIEN QUIERE LIARLA Y EQUIPARAR LA PESCA-SUB A LA DE SUPERFICIE, PROHIBIENDO LA PESCA SOLO DEJANDO LOS FINES DE SEMANA Y FESTIVOS, EXCEPTO MAYO Y TODO EL VERANO QUE SERIA A DIARIO LA PESCA.

PROHIBIDO PROHIBIR !!!!!
COMO YA NO LLEGA CON LA CRISIS QUE ESTAMOS SUFRIENDO, VAMOS A REMATARLA, CARGANDONOS OTRO SECTOR, CERRANDO MAS EMPRESAS Y MANDANDO MAS PEÑA AL PARO :
La comunidad canaria vive del turismo y dentro del turismo, el turismo de pesca es importante, para la práctica del Jigging o Spinning en aguas de esa comunidad.
El turismo de pesca, es un sector importante en varias comunidades autónomas y en auge. Aquí en Galicia mucha gente escoge esta comunidad para la práctica de este deporte, moviéndose mucho dinero gracias a este sector deportivo. No sería necesario citarlo, pero viendo el nivel intelectual de quien propone estas leyes, será necesario recordar que el sector de la pesca deportiva, además del turismo, abarca: tiendas especializadas en pesca tanto de superficie como submarina, naúticos deportivos, compra de embarcaciones, mecánicos, ferreterías, gasolineras, explotaciones de todo tipo de gusanos para la pesca..............etc,etc,etc.
Empieza por Canarias pero como no empecemos a movilizarnos será un mal endémico que se extenderá por todo el territorio nacional, con lo que éllo conlleva.
Existen folletos en las tiendas de pesca, donde firmar en protesta a este despropósito. Vamos a parar ésto y que busquen el verdadero problema de que en los océanos escaseen las pescadillas, xardas(caballa), lirio, atunes................todas, especies sobreexplotadas por el sector profesional, sin citar el marisco que brilla por su ausencia, suponemos que ¿¿también debido a que se tiran a nuestros señuelos?? Venga hombre, seriedad, es lo único que se le exige a la clase política y no esta clase de chapuzas sin pies ni cabeza.
DIFUNDIDLO EN VUESTROS BLOGS, POR FAVOR
BASTA YA!!!!!


Por mi parte ...

Este es uno de esos casos en el que hay que movilizarse como un un único grupo: El de los pescadores deportivos.
Que no nos quiten más, que no nos prohíban lo que no se debe negar a cualquier ciudadano de a pie. Si quieren someter a la gente tendrán que pasar por encima de nosotros y eso desde luego ... NO LO CONSENTIREMOS