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lunes, 6 de junio de 2011

Entrenando el lance

Hace unos días cogí mi caña de 1,35 m, de acción 1-7 gramos y me fui a un pequeño río a practicar un poco el lance. Y digo practicar el lance porque la pesca en estos ríos de poca entidad son todo un reto en esta época, ya que la vegetación lo cubre todo.
También sabía que no me encontraría grandes peces, debido a los excesos de los primeros días de la temporada, pero con el equipo ultraligero, la diversión estaba asegurada.A pesar del bajo nivel del río, los peces se mantienen en los lugares más frecuentes y así salió la primera trucha de la jornada.Con lances más cortos, seguidos de otros más largos, iba prospectando los lugares más difíciles, pues sé que a las truchas les gustan los lugares bien protegidos.Muchas de estas pequeñas truchas conseguían liberarse, pues debido a su escaso tamaño, se defienden con movimientos eléctricos y esto en muchos casos les proporciona la libertad.Las libreas de los ejemplares que pueblan estas zonas, suelen ser algo más oscuras que en las zonas más abiertas y son las primeras las que presentan una variedad cromática mayor.En muchos casos hay que ir agachado para no ser visto y poder lanzar bajo las ramas con más garantías.
La búsqueda de pequeños remansos en los laterales de las corrientes es la estrategia que me suele dar más resultado, pues en muchos casos no se necesitan más que unos centímetros para que la picada se produzca.En las pocas zonas en las que la vegetación era menor, capturé truchas algo más claras.
Estas eran más fáciles de acercar, pues la ausencia de ramaje me daba la posibilidad de recuperarlas con la caña en alto.Esta truchilla fue engañada a unos seis metros de distancia, con un lance preciso bajo unas zarzas. En una persecución de apenas veinte centímetros, el pez tomó el engaño sin recelo.En un pequeño pozo cubierto de helechos reales, engañé a esta trucha. Se hallaba bajo las hojas de estos y la separación con la lámina de agua permitía hacer un lance con ciertas garantías.Llegué a un tramo de río en el que las ramas bajas habían sido eliminadas. Los lances son mucho más fáciles en estas condiciones, pero pude ver como las truchas huían despavoridas al advertir mi presencia.En las zonas despejadas o con arena en el fondo, no se apreciaba trucha alguna, pero una vez caía el señuelo en el agua, estas se delataban por medio de sus desplazamientos.Alguna trucha no presentaba las características pintas rojas. Y es que en un mismo río, podemos encontrar las libreas más dispares. A lo largo de mi vida como pescador, me he encontrado con truchas casi negras y con otras extremadamente claras, pasando por una gradación de colores casi infinita.He observado que muchos ríos han padecido las medidas adoptadas por la administración hace algunos años. Con la talla mínima legal en diecisiete centímetros, los ríos experimentaron auténticas invasiones de pescadores que sólo buscaban llenar sus cestas.
Pero uno recoge lo que siembra y estos pescadores son los que más se quejan de la situación actual de estos ríos de poca entidad.Nuevas zonas en las que lucirse con el lance, iban apareciendo ante mi.
Me hubiera gustado que mi amigo Luis me acompañase en esta ocasión, pues uno también disfruta observando la destreza con la que el compañero ejecuta los lances.Ya casi llevaba un par de horas pescando y estaba más que satisfecho con todo lo vivido.
El calor ya se empezaba a sentir y a pesar de ello las truchas seguían picando.
El vadeador pronto comenzaría a pesar, así que apuré los últimos lances.En esa tabla no pude capturar trucha alguna, pues las zarzas se convirtieron en sus aliadas. El paso del monofilamento por alguna de las múltiples espinas de la planta, impide una correcta recuperación del señuelo y esto influye negativamente en el resultado final.
Y así terminó la breve salida de pesca.

12 comentarios:

  1. Preciosos esos riachuelos llenos de truchitas. Son auténticas joyas en las que el pescador y el río se hacen uno. Me encantan esos arroyos, ya te lo dije en otra ocasión. Y es que cada lance, se convierte en un reto, y dos vueltas de la manivela del carrete serán suficientes para que esas truchitas salvajes, entren confiadas al engaño. Me encantan esas libreas.
    Saludos y enhorabuena por esta nueva jornada truchera

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  2. Hno. de los anzuelos, Jose:
    Que lugar cautivante. Me gustan mucho los entornos cargados de vegetación y vida salvaje.
    ¡Por muchas aventuras más!.
    Un abrazo grande y,...
    Un afectuoso sapukay.-

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  3. Una gran jornada de pesca Jose con buena cantidad de truchas y ademas divirtiéndote con lances complicado con lo que la capturas da mayor alegría y sobre las fotos del rió una autentica maravilla el paisaje una pasada.
    Saludos

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  4. Hola amigo, soy Edu de Fontaíña. Saludos. Como me identifico con este reportaje que has hecho pues la pesca en los regatos es mi favorita, siempre tan entretenidos. Ojala muchos de estos pequeños cursos gallegos fuesen declarados sin muerte, sería un paraiso para los amantes de las pequeñas cuucharillas edu.
    Quería preguntarte una cosa. Para tí que es mejor ir tempranito o dejar el regato para las tardes. Yo suelo ir al amanecer pero como conozco gente que me asegura que por las tardes pesca mucho, quería conocer tu experimentada opinión.
    Saludos de Edu

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  5. Miguel, si esos ríos los pudiera pescar en su totalidad con cola de rata, ten por seguro que lo haría, pues sería otro reto.
    Son muchos los ríos que conozco de este tipo y sin duda fueron los causantes de la invención de la pesca a ballesta.
    Saludos

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  6. A mí también me gustan mucho. Y lo mejor es que entre tanta vegetación, siempre hay mucha vida.
    Saludos

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  7. Álvaro, en estos ríos muchos pescadores se desesperarían, pero el que pesca cómodo en estos ríos, lo hace en cualquier otro.
    Saludos

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  8. Hola Edu.
    Te responderé lo que mi experiecia me dicta.
    Para mí lo mejor es pescar por la mañana temprano. La alimentación de las truchas durante la noche suele ser infima o nula. Cuando pescaba y me llevaba las truchas, las examinaba. Las que pescaba por la mañana apenas contenían alimento en el estómago, mientras que las que pescaba durante el día, tenían la tripa más llena. Es por ello que si le presentas el primer bocado del día, estas se abalanzarán sin vacilar demasiado. Además, si todavía está amaneciendo, la posibilidad de que nos miren es menor. Las mejores truchas que he pescado en los ríos, las he pescado por la mañana.
    Sin embargo, por el día hacia el atardecer hay que tener en cuenta otra cosa. Las eclosiones de los insectos y la actividad de algunas criaturas susceptibles de ser pasto de las truchas, ya sean saltamontes, orugas, libélulas, etc.
    Las veces en las que pesqué más cantidad de truchas ha sido al atardecer (del mediodía en adelante hasta que llega el sereno). Las eclosiones de los insectos hacen que en ocasiones las truchas se activen y se pongan a comer como locas. Eso sí, estas pescatas las he hecho con un aparejo de moscas ahogadas y una seca como saltarina. Con este método llegué a sacar 78 truchas, pudiendo pasar de las 100 (pues se sueltan muchas)en un tramo de pocos kilómetros y en alguna ocasión pescando al sereno, he sacado truchas con una mosca destrozada en exceso y con el monofilamento hecho un asco.
    Si un día te apetece podemos pescar en algún río y te comento otras cosas que seguramente te resulten interesantes.
    Saludos

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  9. Jose: gracias por la información. Lo de la mosca ahogada me parece muy interesante aunque nunca he probado. A lo mejor pruebo este verano alguna tarde aunque no se que moscas usar. Me recomiendas algo?

    EDU

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  10. Que bonitos son esos pequeños riachuelos que esconden esas pequeñas pero astutas truchas. Me recuerda a mis salidas de hace años a pequeños rios donde tenias que ir con la máxima discreción. Seguro que lo intentaré cuando tenga un poco de tiempo en algun regato pequeño. Bonito reportaje Jose, no todo van a ser peces de kg y kg. un saludo

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  11. Buenas Edu. La mosca ahogada es muy efectiva, pero hay que confeccionar bien el aparejo, porque de lo contrario se lía mucho. Te contestaré en un privado en el foro porque tendré que extenderme bastante.
    Saludos

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  12. En este pequeño río había truchas muy buenas, pero las medidad de la administración le dieron un buen palo. Pero lo que me gusta es la dificultad del río y la astucia de sus moradoras.
    Saludos

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