Seguidores

lunes, 14 de febrero de 2011

Intentos frustrados


Ayer nos acercamos hasta la costa Diego, Marcos, Rubén y yo. Las condiciones meteorológicas eran tan adversas que prolongaron nuestra estancia en una cafetería cercana al punto elegido.
Cuando el tiempo dio una tregua, volvimos a mirar las condiciones del mar, pero este no mostraba buena cara y la lluvia comenzó a arreciar, junto con el viento.
Volvimos a la cafetería y pasamos una agradable jornada charlando sobre la pesca. Hasta pusimos una "tapa de señuelos" para ambientar la conversación.
A media mañana Rubén se marchó, por lo que los que quedábamos decidimos ir a ver el embalse en el que pescaremos en poco más de un mes.
El nivel de este era algo bajo y las aguas estaban muy frías. No observamos actividad alguna, salvo lo que presumiblemente sería alguna trucha cebándose en la superficie.
Nos fuimos a un bar cercano a tomar algo caliente para proseguir la charla y cuando se acercaba la hora de irse a comer, cada uno se fue por donde había venido. Me lamenté un poco por no poder pasar la mañana pescando, pero la conversación fue muy amena.Y esta mañana comenzaba la temporada de pesca el el tramo internacional del río Miño.
Aguardé hasta las 9:00 am, para asegurarme de las normas que rigen en este tramo. Llegado el momento llamé a la comandancia naval del río Miño y me aclararon varias dudas.Me llamó muchísimo la atención que no hubiera pescadores en la zona. Lo cierto es que hasta ahora no había pescado nunca en el Miño, salvo en sus embalses. Y de zonas más o menos propicias, pues sé tanto como cualquiera que no haya pescado nunca aquí.
No hace mucho el río bajó desbordado, pues las mimosas de la orilla aún conservan restos vegetales que la crecida arrastró río abajo.El graznido de una corneja rompió la melodía de los pájaros que entonaban bellos cánticos matinales y fue entonces cuando comencé a realizar los primeros lances.
Inicialmente estaba un poco perdido por pescar en un río de mucha envergadura, pero hay zonas que se pueden deducir como más productivas.Las orillas están plagadas de cuarcitas y cantos rodados que el río ha ido depositando durante milenios.
Me fijé en que el río bajaba tomado, seguramente por las intensas lluvias de ayer.El sol comenzaba a asomarse tímidamente y con la claridad pude tener otra perspectiva del río. La zona en la que estaba pescando era abundante en vegetación, por lo que era cuestión de tiempo que los enganches comenzaran.El mayor aliciente para pescar en estas aguas es que todavía queda un mes para que se levanten las vedas de la mayoría de los ríos y por otra parte que en estas aguas se pueden capturar salmones, sábalos, truchas, reos, etc.
No sabía si las condiciones serían muy propicias, pero la falta de otros pescadores en el lugar llegaba a ser desconcertante.Las nubes comenzaron a adueñarse de los cielos y se interpusieron en el camino del astro rey. Con esta estampa de penumbra fui caminando río abajo.
Ni siquiera me puse el vadeador, pues las orillas son bastante cómodas de recorrer.Lo intenté con peces artificiales y cucharillas, pero la respuesta de los peces no aparecía. O la zona no era muy propicia o algo estaba haciendo mal.
Lo cierto es que yo soy más de arroyos y ríos de menor entidad, pero hay que adaptarse a las nuevas situaciones.La vegetación en el lecho del río era más abundante en algunos tramos y esto dificultaba la prospección del cauce del río.
Aún así no desistí y caminé un buen trecho hasta una isla de las que se forman por la acumulación de sedimentos y posterior colonización de la flora.En vista de que ni siquiera miré actividad, decidí irme hasta otra zona que conocía y en la que era posible probar fortuna.La nueva ubicación está cerca de la desembocadura del río Tea y en este último ya están montadas desde principios de año, las "estacadas". Estas construcciones temporales dotadas de numerosas luces, se montan sobre el río para facilitar la captura de las lampreas, que por esta zona es un codiciado manjar.
Al fondo se observa el pazo de Fillaboa, en cuyos terrenos se cultiva la vid que da lugar al vino del mismo nombre.Estos ingenios humanos tendrán que ser retirados el 1 de mayo, que es cuando comienza la temporada de reo. La variedad de sistemas que hay para las estacadas no es muy grande, pero el más llamativo es el de tipo "puente levadizo", pues no lleva ningún apoyo sobre el lecho del río.El acceso a la nueva zona de pesca era bastante malo, pero el río discurría muy tomado, a la vez que caudaloso y en estas condiciones no contaba con muchas esperanzas.
Di por concluida la jornada, pero este es el inicio de lo que espero se convierta en una tradición, pues desde que comencé a pescar, nunca había pescado en el Miño a pesar de saber que sus aguas albergan espectaculares truchas.

10 comentarios:

  1. Hola Jose, pues a pesar de no haber pescado nunca, me produce mucha envidia "sana" que hayas podido lanzar en agua dulce los cebos! es dificil pescar en este tiempo, mucho caudal (y mas en eses rios tan grandes), aguas frías y tomadas...vuelve a intentarlo que si hay suerte clavas un buen truchón cuando nosotros aún estamos esperando... ;)
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Es que el motivo de mi jornada en el Miño no era otra que combatir el mono hasta marzo. Y si de paso salía algo, pues mucho mejor.
    Venga que queda poco compañero.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Muy buenas Jose, bonita entrada. A veces no es el mero hecho de pescar el único para pasar un rato a orillas de un río, y si, como en este caso, las condiciones no son favorables, un buen paseo a disfrutar de la paz que reina y para echar un ojo a las posturas que se puedan pescar en otro momento. Además no sabía que las lampreas eran un manjar y se cogían con esos artilugios tan espectaculares. Has comido alguna vez de esas lampreas??
    un saludo

    ResponderEliminar
  4. La verdad es que los pescadores de río ya andais con el mono, porque se os acerca la fecha. Buen detalle en el bar con los amigos, una cervecita y lo que se ve encima de la mesa no son cartas, si no señuelos, como tiene que ser conversaciones a tope entre pescadores. Ah muy bonitas las fotos, alguna valdría para portada.

    Un saludo Jose

    ResponderEliminar
  5. Ahora al agua dulce, mira que eres depredador jejeje es broma, pero entras en una época que no vas a dar echo y no vas a saber a que ir.
    Saludiños

    ResponderEliminar
  6. Hola, una pregunta.
    La temporeda del Miño abriO en todo su recorrido embalses incluidos, o solo la zona de aguas internacionales??

    ResponderEliminar
  7. Vaya si son un manjar Chagua. Y además hay que mantenerlas vivas porque se cocinan en su propia sangre. Yo no las he probado, pues su carne es muy fuerte para el estómago, aunque los hay locos por su degustación y se comen una completa. Y los que no son tan forofos dicen que es una bomba para la tripa.
    Esas charlas de bar también llenan una jornada Miguel. Las fotos son bastante corrientes pero trato de buscar algunas que llamen la atención.
    Pues claro que no sé a qué voy a ir, porque no doy hecho. Lubinas, basses, truchas, carpas, reos y es posible que hasta doradas jejeje
    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Te comento anónimo.En los embalses del Miño se puede pescar todo el año los ciprínidos y el black bass. Para la trucha y demás especies tendrás que esperar a marzo. Y el tramo internacional abrió el 14 de febrero. Además hay especies en las que la temporada se cierra en julio. Sin embargo la lubina se puede pescar todo el año. Pero mejor preguntar por si hay modificaciones.
    Comandancia Naval del Miño:986600032
    986600016

    ResponderEliminar
  9. Hno. de los anzuelos, Jose:
    Qué bonitos lugares "ofrece" el Miño.
    Que pronto puedas volver a él y hacer unas lindas pescas.
    Un abrazo grande y,...
    Un afectuoso sapukay.-

    ResponderEliminar
  10. En cuanto las aguas vuelvan a su nivel normal, todo será un poco más fácil Leo.
    Y espero que entonces lleguen los resultados esperados.

    ResponderEliminar