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domingo, 12 de agosto de 2012

Después de unos meses

Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que visité este lugar (ENLACE).
En aquel momento, las copiosas lluvias hicieron de la jornada una travesía un tanto difícil, pero sabíamos que cuando el caudal se estabilizara, las posibilidades reales serían mayores.
 Llegando al lugar nos dimos cuenta de que el nivel del río era muy bajo, pero esto provocaba que los peces estuvieran más juntos y que vadear fuera mucho más fácil.
Descendimos hacia el río por una senda flanqueada por muros de piedra, que también delimitaban las distintas parcelas.
 Y tras unos minutos de recorrido, llegamos al punto en el que iniciaríamos la jornada. Ángel y Antonio portaban sendas cañas de ballesta, pues esta modalidad se adapta a la dificultad de los lances en zonas muy reducidas. Yo por mi parte también llevaba un equipo ultraligero, para disfrutar al máximo con cada lance.
 Como he dicho antes, el vadeo era muy cómodo, salvo por algún pozo puntual, que había que sortear.
Ángel y yo comenzamos con la cucharilla de un sólo anzuelo y sin arpón, mientras que José Antonio optó por la cuerda de moscas, desprovistas de muerte.
Las picadas no tardaron en llegar, ya que los tramos de pesca sin muerte no suelen ser muy pescados por los aficionados gallegos, salvo excepciones.
 Durante el ascenso por el río, un caballito del diablo (Caleopteryx virgo) se posó en mi caña, quizás atraído por los colores de los tinseles que adornaban mi caña, ya que competían en brillo con los colores del pequeño odonato.Y justamente se sujetó a los dos colores que él presentaba en el cuerpo: el verde y el azul.
 Las picadas seguían sucediéndose, pero ninguna trucha se quedaba prendida del anzuelo.
Alguna pintona que se clavaba, se las arreglaba para librarse con repetidos saltos, ya que estas truchas son autóctonas y por lo tanto muy bravas.
 Aquí el alimento escasea en algunos momentos, por lo que las truchas no crecen demasiado. Sin embargo, los salmónidos de este lugar presentas fantásticas libreas.
Ángel fue el primero en estrenarse y poco después lo hice yo.
 En vista de tantas picadas fallidas, me decidí a montar una cuerda con un par de moscas. Una Deep Sparkle Pupa y una sencilla Humpy.
El cambio fue acertado, ya que las picadas aumentaron mucho en cantidad. Sin embargo las truchas se soltaban con facilidad.
Mientras Antonio rehacía el aparejo, una rana atacó varias veces una de las moscas que portaba en su cuerda. Otra prueba más de la cantidad de vida que habita en este valle.
 Al final logré sacar una pintona, al igual que mi compañero Antonio, después de innumerables picadas.
A pesar de todo, proseguimos ascendiendo, con la diferencia de que volví a atar una pequeña cucharilla a mi línea.
 Son varios los molinos de agua que nos encontramos a lo largo del trayecto, pero lo curioso es que todos ellos han sido rehabilitados para que se conserven a lo largo de los años. Y esto lo considero muy importante, ya que es parte de la historia de los pueblos y porque permite mostrarle a las futuras generaciones cómo funcionaba la sociedad antaño.
 Con el sol descendiendo tras las montañas, la actividad aumentó y aproveché este hecho para lograr engañar alguna truchita más.
 Oscuras, claras, con colores intensos o más suaves. La variedad cromática es muy amplia, dependiendo del lugar que ocupe la trucha en el río.
Una vez llegamos al final del tramo, hicimos un breve descanso para poner rumbo al coche.
De camino a este, me detuve junto a una pequeña iglesia, junto a la cual había un castaño centenario y un cementerio con sepulturas de bellos ornamentos pétreos.
El reloj junto al campanario marcaba la hora de marcharse para casa, pero antes habría que hacer una parada para recuperar parte de las energías gastadas.

24 comentarios:

  1. Muy buena jornada echasteis, vaya paisajes tan bonitos que teneis, ya solo el ir de pesca merece la pena aunque no se coja nada.

    Felicidades por la entrada y como siempre fenomenales fotos.

    Saludos

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    1. El solo hecho de pasear por lugares así ya es un premio, pero las truchas también son parte del paisaje.

      Saludos

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  2. Muy bonita jornada, y bellas y fantasticas imagenes Jose, si señor me imagino que el resto seria igual de hermosos, un saludo.

    Nos vemos

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    1. Muchas gracias. Parejes así son una gozada.

      Saludos

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  3. Un relato muy bonito Josiño!
    Parece un lugar un tanto especial el que muestras y unas truchas con una librea insuperable.
    Saludos!!

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    1. Las truchas de estos tramos suelen presentar libreas muy variables, pero todas ellas muy bellas.

      Saludos

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  4. Te desquitaste bien ¿eh Jose?.buena jornada os marcásteis,y eso que pescar sin muerte no debe ser nada fácil.Saludos y a seguir.

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    1. Pescar sin muerte es un reto, y más con peces tan salvajes y esquivos.

      Saludos

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  5. Bonita jornada Jose...típica estampa de la pesca a trucha en pequeños ríos de Galicia, truchas normalmente de pequeño tamaño pero que disfrutas al máximo dentro de ese entorno tan expectacular..

    Un saludo amigo.

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    1. Son tramos con poca alimentación, pero donde las truchas son 100% salvajes.

      Saludos

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  6. Bonitos parajes, solo por eso merece la jornada, guapas fotos compañero

    Saludos

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    1. Incluso llegar y quedarse parado un buen rato, puede ser muy grato para los sentidos.

      saludos

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  7. AUPA JOSE

    Preciosos parajes por los que te mueves,no me extraña que hagas hambre con las caminatas que te pegas jeje.

    El cementerio....muy guapo aunque espero no conocerlo desde dentro...jeje.

    UN ABRAZOTE FIERACRACK

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    1. Las caminatas son demoledoras en estos escenarios.
      En cuanto al cementerio ... pues yo tampoco tengo prisa en conocerlo.

      Saludos

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  8. Ho. de los anzuelos, Jose:
    Me gustan esos lugares donde permanecen rasgos que unen tiempos remotos con los actuales,producen esas raras sensaciones que ayudan a ser más felices. Si a esto le sumamos pescas y compañías de "Hermanos de los anzuelos",es "caminar en el cielo",...Tú lo hiciste y Yo lo disfruté.
    Un abrazo guaraní, y...
    Un afectuosos sapukái.-

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    1. Cuanta razón compañero. Cosas antiguas y modernas en un mismo escenario. Un gran contraste sin duda.

      Saludos

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  9. Que buena jornada y que bonitas fotos Jose, enhorabuena porque se nota que disfrutasteis mucho. En cuanto a los anzuelos sin muerte suele pasar que las más elétricas se van, será que se lo merecen. Un saludo!!

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    1. Lo malo es que aquí son todas eléctricas.

      Saludos

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  10. Mucho calor en una salida que se fue quedando para atrás y así el río sin agua, peri no se puede atender a todo.

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    1. De todas formas fue fácil pescar cada una de las posturas, salvo algunas excepciones.

      Saludos

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  11. Prohibido mostrar post de pesca río una vez terminada la temporada. O nos quieres meter el bicho en el cuerpo para terminar dejando seca la cartera en Vilagudín. jeje.

    Escenarios así merecen la pena, haya pesca o no.

    Un saludo crack.

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    1. Aprovecha la oportunidad que te brindan los sin muerte.

      Saludos

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