miércoles, 2 de julio de 2014

Mañana de lubinas

Las 4:20 am. El despertador me anuncia que hay que levantarse. 
Poco más de una hora de conducción y ya estoy con Manel para afrontar la jornada matinal.
 En el primer lugar en el que lo intentamos, mi compañero tiene una picada. Yo mientras, lo intentaba con un paseante.
Sobre la marcha tuve que solventar un problema con el trenzado, que por suerte no me llevó mucho tiempo.
Sugiero cambiar de zona y nos vamos a un espigón cercano en el que nos recibe un majestuoso amanecer.
 Su impresión era que no teníamos muchas opciones de captura, sin embargo, la fortuna hizo que mi compañero no tardara en capturar una pequeña lubina.
Yo seguía intentándolo con el paseante, pues las condiciones podían hacer posible un ataque en superficie.
 Sin embargo, pronto comprobé que en el lugar había grandes cardúmenes de peces pasto.
La segunda captura de Manel hizo que cambiara de señuelo, colocando un vinilo en la grapa.
 Casi sin tiempo para la reacción, llegó la tercera.
El vinilo se alzaba como el señuelo ideal para aquellas condiciones.
 Hubo un pequeño cese en la actividad, pero que no duró demasiado.
Manel capturaba su cuarta lubina en pocos minutos.
Opté por probar fortuna en la otra cara del espigón, pero con paseante.
En los primeros lances, pude observar a una lubina de buen porte que ascendía para tomar el engaño, pero que en el último momento se dio la vuelta sin atacar. Me quedé con la miel en los labios, pero no había nada que pudiera hacer, salvo insistir.
 El cielo amenazaba con liberar el agua de las nubes, aunque nos obsequiaba con bellas estampas.
El viento comenzó a soplar con fuerza por momentos y no teníamos muchas esperanzas de sacar alguna lubina más, así que probamos en otro lugar, antes de ir a tomar un café con unos conocidos.
Más tarde llegó la lluvia, aunque esta no fue abundante.
Aprovecharíamos la tregua que nos daba el día para ir a buscar cebo, puesto que por la tarde nos aguardaba una jornada tras las doradas.

CONTINUARÁ ...

sábado, 28 de junio de 2014

Oro puro

Este año me quedé con las ganas de volver a tierras extremeñas a tentar a los potentes barbos gitanos.
El viaje también sirve para reencontrarse con mis buenos amigos andaluces, disfrutar de su compañía, de su gastronomía, de sus paisajes y sus costumbres.
Puesto que el año pasado me traje muchos minutos de vídeo que grabé durante mi estancia allí, he decidido hacer un vídeo más sobre este interesante pez, con imágenes inéditas.

Se lo dedico a Pepe Romera, José Antonio, Kike, Luis Guerrero, Jorge Moreno y su hijo Carlos, pues fue con ellos con los que estuve en mi última visita.

          

Recomiendo mirarlo en HD

 Y para llevar mejor la espera hasta la próxima, pues me he comprado el libro de Carlos González del Rey, "Barbos en la Pesca con Mosca".
En el también podréis mirar fotografías de alguno de mis anfitriones.

lunes, 16 de junio de 2014

Fin de semana de "Robalizas"

Este fin de semana la protagonista tenía que ser la lubina o robaliza, pues había quedado el sábado con Miguel para pescar y el domingo tendría lugar el II Encuentro Bricoypesca.com.
Viernes por la tarde llegué a casa de Walter, donde pernoctaría hasta el día siguiente.
Jugué con Tana hasta la hora de la cena, en la que miraríamos el partido entre España y Holanda.
El resultado hizo que nos acostáramos un tanto decepcionados, pero entonces ya sólo quedaba pensar en el sábado de pesca.

Al día siguiente llegué a Caión un poco antes de la hora acordada con Miguel, ya que Walter me había sugerido una ruta más rápida. Aproveché para bajar hasta el puerto de la villa marinera y mirar si había alguien pescando. Allí me encontré con dos pescadores. Uno de ellos parecía haber tirado la toalla, pues me daba la sensación de que estaba desganado, mientras que el otro, de edad más avanzada, estaba atento a las evoluciones de la puntera de su caña. Fue con este último con el que comencé a hablar de pesca.
Mientras me ponía al corriente de la situación pesquera del lugar, este nota un leve toque en su cebo y ejecuta el gesto para clavar al pez. En unos segundos comprueba que se trataba de un pinto, que iba a pasar a acompañar a otros que ya tenía en su poder.
Luego me despedí de ambos pescadores para dar una vuelta por el pueblo, mientras no llegaba mi anfitrión.
 A la hora acordada llegó Miguel, y sin tiempo que perder, nos subimos a los coches y pusimos rumbo a la zona de pesca.
Una vez en el lugar, comprobé que el mar estaba precioso para dar alguna "robaliza". Teníamos oleaje y espuma, que siempre da moral a la hora de pescar esta especie.
 Los minows y vinilos fueron prospectando las zonas que a priori parecían más prometedoras.
 Lanzábamos a rocas alejadas, entre los canales que había en las proximidades, etc.
 La mañana transcurría y no se percibía actividad. Quizás no estaban por la zona o no querían nada de lo que les ofrecíamos.
Cambiamos a otros puntos, pero el resultado fue el mismo.
Nos tomamos la situación con filosofía y nos pusimos a charlar de pesca y de otros temas asociados a esta. La mañana fue transcurriendo hasta la hora de salir del pedrero. Después de cambiarnos, subimos a los coches y volvimos al punto de partida.
En un bar cercano repusimos fuerzas mientras proseguíamos la charla.
A media mañana Miguel tenía que acudir a una cita ineludible, así que me despedí de él, agradeciéndole su hospitalidad.

Volví a casa de Walter, donde estuve hasta bien entrada la tarde. De allí puse rumbo a casa, pues al día siguiente tocaba acudir a Aguiño, con motivo del encuentro de pesca que Mikel organizaba.

A las 4:30 am, con muy pocas horas de sueño reparador, tocaba levantarse. Me desplacé hasta el lugar en el que había quedado con Rubén y con todo cargado en el coche, emprendimos el viaje hasta Aguiño.
En el bar de reunión me fui encontrando con buenos colegas de afición: Anxo, David, Edi, Roberto, Iván, Toni, Sergio, Carlos, Lens, Jorge, Gerson, etc. Eché en falta a otros, pero tendrían sus motivos para no acudir.
 Tras el desayuno, cada uno buscó un lugar donde pescar, si bien el viento era excesivamente molesto.
En la zona elegida se encontraban Manel, David, Edi, Cabo y algún pescador más.
Los dos primeros ya habían capturado tres lubinas, así que había que montar los equipos, por si había algún pez más, dispuesto a picar.
Yo me dediqué a "picar" la empanada de zorza y pollo que Manel tenía en el maletero, ya que el desayuno había sido insuficiente para mi complexión.
 Cambiamos de zona, para seguir intentándolo. Las condiciones eran bastante duras, pero se miraban algunas lubinas persiguiendo los señuelos. Sin embargo eran las gaviotas las que mostraban más interés por los paseantes que empleamos en algún momento.
Cuando decidimos salir de la zona de pesca, me fui con Rubén, Mikel y Manel para ayudar con los preparativos del pesaje y la comida.
 Después de recoger la bebida y la comida, Manel y yo nos fuimos a comprar pan, hielo, etc.
Tuvimos tiempo de hacer una "parada técnica" para tomar unas cañas. Con el calor que hacía, la 1906 fresquita nos venía que ni pintada jejeje.
A la hora del pesaje, pude ver otras caras conocidas: Casti, Tirso, ...
Los participantes eran mayoritariamente de Galicia, pero había asturianos e incluso un pescador de Santander.
 Varias lubinas y una aguja, fueron el resultado de una jornada complicada, en cuanto a la climatología.
Los que acertaron con los lugares, fueron los que se llevaron el gato al agua.
 Tras la comida, había que proceder a la entrega de premios. Mikel dedicó unas palabras a todos os asistentes, para luego comenzar con la ceremonia.
 El tercer lugar fue para Tirso.
 El segundo puesto fue para Manel.
 Y este seguidor del Deportivo de la Coruña fue el que se alzó con la victoria.
Tras la entrega de premios, alguna gente se fue ausentando y otros seguimos con las tertulias de pesca.
El cansancio hizo mella en algunos participantes y fueron varios los que aprovecharon para echar una siesta.
Entre charla y charla conocí a Kiko, propietario de la tienda Nordés, el cual me informó de otra quedada que habrá en breve.
En torno a las 9 de la tarde, comenzamos a recoger todos los bártulos y procedimos a llevar la basura a los contenedores. Entonces aún hubo tiempo de ir a un camping cercano, para rematar el día con charla de pesca.
Después ya sólo quedaba volver a casa para cenar y acostarse.

viernes, 13 de junio de 2014

Una para empezar

Ayer el día se presentó muy caluroso. Lo peor es que José Antonio y yo nos iríamos al interior (Orense) a pescar. Pero teníamos especial interés en ir a un tramo libre sin muerte que hay en esta provincia.
Nada más llegar, directos al bar, para tomar una cervecita que nos sentó divinamente.
Con mucha tranquilidad, montamos los equipos, pues nada nos apuraba para comenzar la jornada de pesca.
 El río presentaba un buen aspecto, sin embargo no se miraron cebadas que indicaran que los peces estaban activos. A medida que avanzase la tarde, sabríamos cómo afrontar mejor la jornada.
 Mi compañero se fue río abajo, mientras que yo busqué las primeras corrientes que tenía a tiro.
Tuve un par de picadas, presumiblemente de bogas de río.
Até una Palmer de pequeño tamaño, para vez si despertaba el instinto de las pintonas.
 Sólo miré un par de cebadas hasta el momento, lo cual me preocupaba.
Las aguas estaban demasiado claras y la luz era excesiva, pero en las corrientes suelen picar las truchas sin mucho recelo.
 Y fue en una pequeña corriente donde salió esta bellísima trucha; saltarina como un reo, lo cual me ha pasado en varias ocasiones en este río. Tras una breve contemplación, al agua para seguir pescando.
 Miré que las cicutas de las orillas estaban aplastadas, lo cual me indicaba que el embalse próximo sigue turbinando a estas alturas del año. Esto hace que el comportamiento de los peces sea un tanto imprevisible, sin embargo seguiría intentándolo un poco más.
En esta tabla pude ver como una gran trucha ejecutaba un formidable salto fuera del agua.
Las aguas paradas son el escenario más difícil para la pesca con mosca, pero lo intentaría de todas formas.
Observé buenos ejemplares de fario, pero no hubo opción de engañarlas.
Al final me encontré con José Antonio junto al puente. La decisión era unánime: !!Cervecita¡¡.
Antes de cambiarnos, pudimos ver a un par de ranas en una pequeña charca junto a la carretera, que llamaron nuestra atención.
La hembra de esta pareja de anuros era de buen porte, por lo que tomé esta instantánea.
Luego la cerveza acompañada de una patatas fritas y para casa muy contentos.

jueves, 5 de junio de 2014

Lubinas y robalos al otro lado de la línea

Este fin de semana fui de pesca con Walter y Marcos, aprovechando que pasaría dos días en casa del primero.
Lo primero, una vez llegué a su casa, fue la presentación del miembro más reciente de la familia.
Tana se abalanzó sobre mí una vez se abrió la puerta. Su carácter juguetón enseguida me conquistó, así que tocaba pasarlo bien hasta el momento de la cena.
Las energías de la perrita eran más grandes de lo que me esperaba, por lo que al final tuve que rendirme jejeje.

Al día siguiente, tocaba pesca con Marcos. Un buen madrugón para llegar al puerto y poner rumbo a la zona de pesca.
La técnica elegida para la ocasión fue el light jigging, ya que podríamos prospectar algunas zonas que serían imposibles con minnows.
Las picadas no se hicieron esperar demasiado. Marcos sintió la picada de un buen robalo que se soltó en los primeros instantes. Segundos después Walter clavaba otro ejemplar de buen porte, que optó por iniciar la pelea, poniendo rumbo a la embarcación. Nuestro compañero descuidó un poco la captura, mientras ponía las cámaras a grabar, y ese fue el momento en que el pez se soltó.
No era momento de desanimarse, porque llevábamos poco tiempo pescando, así que había que seguir.
 Tras la pérdida de algún vinilo a causa de los enganches, cambiamos de zona.
En esta ocasión fui yo el agraciado con una picada. Una lubina que fui recuperando poco a poco y que daba algo de esperanzas, ya que el viento nos empezaba a fastidiar un poco los planes.
 Con otro vinilo que a priori no gustaba mucho a mis compañeros, engañé una segunda lubina. La cara de incredulidad de Marcos y Walter, provocaron en mi una sonrisa jejeje.
Estaba claro que tenía la suerte de cara, así que comencé a echarles unos piques sanos y con mucho humor jejeje.
Había mucho tiempo por delante, así que volvimos a cambiar de zona.
Al cabo de un buen rato, Marcos conseguía clavar un pez, que al final resultó ser un jurel.
Echamos bastante tiempo intentando sacar alguna pieza más, pero el esfuerzo no fue recompensado.
Al final, volvimos a puerto contentos por lo que el mar nos había brindado, ya que las condiciones no fueron nada buenas. 
 

Por otro lado, comentar que el próximo día 15 de junio, tendrá lugar el II Encuentro Bricoypesca.
Más información:

jueves, 29 de mayo de 2014

Logos marinos

Semanas atrás me puse a idear algunos logotipos de temática marina, a petición de algunos compañeros blogueros y por iniciativa propia.
El primero de ellos está destinado a Pablo (Pol), un colega de mi amigo Adrián. Le había comentado qué "bicho" quería que apareciese en el logo y me dijo que un pulpo sería perfecto.
Tras el primer voceto, sugirió añardirle una boya de pescasub y así quedó finalizado el proyecto.
 Para Alex, amigo de Pol (logo anterior), confeccioné un logotipo que partía de una idea un poco más rebuscada. El pescasub sería la A de la palabra SARGO y formaría parte de la A de Alex.
Aunque se podía intuir la idea, decidí hacer una prueba añadiendo una punta de varilla de un fusil, conformando la parte horizontal de la A.
Aún así me gustaba la idea inicial, por lo que la dejé como había surgido en un inicio, añadiéndole posteriormente la cabeza de un sargo.
Podéis ver los impresionante vídeos de Alex en su canal de Youtube: alexsargo1.


 Salah fue uno de los blogueros que se puso en contacto conmigo para que le echara una mano con el logotipo. Observando su magnífico blog, me surgió la duda sobre cuál sería su pez preferido. ¿Dorada, lubina, baila, sargo, anjova? La elección fue esta última, por lo que una vez supe esto, me puse manos a la obra. La opción de introducir en el logotipo su nombre, su nick y la modalidad que practica, fue la que más me satisfizo. Para colocar su nombre, me ayudé de la mandíbula del pez, fromando la S de Salah. La palabra SURFCASTING debía tener una fuente moderna, acorde con la tecnología de los materiales que se emplean en esta modalidad. El nick ya era otro cantar, pero finalmente me llegaron dos ideas. La primera es la del logotipo: Con la aleta caudal, he formado la A de AEROMEC. La otra opción pasaba por colocar AEROMEC sobre el cuerpo del pez, formando la C final, con la cola del pez.
 Y por lo que se puede ver, a Salah le gustó mucho el logo, ya que no tardó en agenciarse su propia ropa personalizada. Además me agradeció el detalle en una entrada de presentación del logotipo, que podéis mirar en este enlace: http://aeromec-surfcasting.blogspot.com.es/2014/04/mi-nuevo-logo-oficial.html
 Pedro fue otro de los blogueros con la misma petición que Salah.
Mirando su blog también me invadió la duda de qué elementos poner, así que opté por preguntarle directamente. La serviola fue el pez elegido por Pedro, así que ya sólo me quedaba buscar un escenario. Este me lo proporcionaba el nombre del blog: Mar en calma. Entonces quise reproducir la situación de un mar en calma al atardecer, con una ola que se dirige hacia la costa. Dicha ola representa la M de Mar. Una pareja de gaviotas con el sol de fondo, representaría el atardecer.
Inicialmente añadí un minnow delante del pez, para que figurase la persecución del señuelo, aunque Pedro me comentó que prefería que fuese un bucktail jig, así que hice el cambio y así quedó finalmente.
También Pedro creó una entrada específica para la presentación de su logo, la cual podéis mirar en este enlace: http://anatuconda-marencalma.blogspot.com.es/2014/03/logotipo-para-el-blog.html

Iván fue el último en ponerse en contacto conmigo para confeccionarle un logo y lo cierto es que lo hice de buen grado, después de tomarle un poco el pelo con la respuesta a su petición jejeje.
La idea de Iván era muy clara, así que reproduje a mi manera aquello que me pedía.
Lo más laborioso de la imagen fue el cangrejo, ya que contiene bastante detalle. Por lo demás, traté de representar una dorada atacando al crustáceo. Por ello prescindí de representar erecta su característica aleta dorsal. Anadí las típicas manchas dorada, negra y anaranjada del espárido, para darle un toque de color.
Aquí tenéis la presentación del logo en el blog de Iván: http://ivandorada.blogspot.com.es/2014/05/nuevo-logo-oficial.html

domingo, 25 de mayo de 2014

Salmonazo de consolación

En esta ocasión, le tocaba a mi amigo Luis intentarlo con el salmón.
La fatalidad quiso que no se encontrase físicamente al 100%, pero el estado mental le hizo sobreponerse para ir al río e intentarlo.
La cosa pintaba bastante bien ya que había salmones y porque además tenía la posibilidad de intentarlo con el cebo.
Las primeras prospecciones fueron con la cucharilla, en zonas en las que los salmones podían estar apostados.
No se podía descartar la posibilidad de que algún salmón picara a este engaño, pues es el señuelo más utilizado en nuestras aguas.
Tras muchos minutos de resultados infructuosos, optamos por descansar y observar el río. Localizar los salmones sería vital para intentarlo con el cebo.
Al mediodía llegaba mi hermano con el equipo de cebo. Preparamos todo para que Luis lo intentara ahora con la caña larga, si bien los 10 metros de la Grauvell Scala, pondrían a prueba la espalda de mi compañero.
Antes de ir a comer, César intentaba sacar alguno de los salmones que había localizado en una tabla profunda. Uno de ellos portaba una cicatriz en el lomo, seguramente producida por alguna práctica furtiva.
Uno de los salmones era muy grande y allí se comentaba que sobrepasaba los 10 kilos de peso. Quizás por ello era el más desconfiado del grupo de cuatro salmones.
Junto a ellos también se movía algún reo de tamaño considerable, pero que en este caso no era el objetivo de los pescadores.
A la hora de comer, César nos mostró como empatar el anzuelo de la manera más segura, junto al montaje de la quisquilla. Aprendimos mucho de este pescador, ya que el interés mostrado por los que allí estábamos era máximo.

Por la tarde, localizamos tres salmones en un tramo de río accesible para pescarlo con cierta comodidad, si bien los peces no paraban quietos un minuto. Hubo que arriesgarse a pescar por la parte inferior del tronco, ya que era el lugar donde los salmones pasaban más tiempo.
En dos ocasiones el salmón metió la quisquilla en la boca, pero sin dar apenas opciones a ser clavado por parte de mi compañero. La inexperiencia y los nervios se aliaron con los peces en esta ocasión.
A pesar de todo, Luis lo intentó hasta que su cuerpo le pidió un descanso.
Finalmente no hubo premio para los pescadores que ese día se repartían el coto, pero la pesca del salmón es así.
Cuando estábamos recogiendo los bártulos, nos pusimos de charla con otros pescadores. Todos coincidíamos en la dificultad de engañar al rey del río, en las condiciones que se dieron ese día.
Poco después llegó César y nos dijo que por lo menos le quedaba "el salmón del consuelo". En ese momento sacó de su coche este salmón de madera que él mismo había hecho y que no es otra cosa que un estuche para portar un salmón, después de su captura. Ese mismo estuche llevó la temporada pasada un salmón de algo más de 10 kilos, por lo que nos pudimos hacer a la idea de lo que sería tener un ejemplar así en las manos.
Esta vez estuvimos más cerca de conseguir nuestro objetivo, pero el azar no nos premió como nos hubiera gustado.

jueves, 22 de mayo de 2014

De vuelta a por las lubinas

El sábado asistí a la II Quedada Hermanos de los Señuelos, puesto que el año pasado lo pasamos en grande y este año podía repetirse la cosa.
Quizás fueran las condiciones del mar, las que hicieron que la participación no fuera tan numerosa como en la anterior edición, pero había que amoldarse a lo que teníamos e intentar sacar alguna lubina, si estas nos dejaban.
En esta ocasión fuimos seis los expedicionarios que intentaríamos dar con las lobas, a pesar de que el estado de la mar no era muy alentador.
Esteban y Micael, Miguel y César, Toni y un servidor, buscaríamos las zonas más interesantes, en función de nuestra experiencia. Quizás pescar por separado fuera una buena opción, ya que si alguno elegía bien, podía llevarse el gato al agua.
 Tras cambiarnos, Toni y yo nos dirigimos al punto elegido. Empezamos utilizando vinilos y minnows. Fueron los primeros los que le proporcionaron una picada a Toni, tal vez de un pinto, ya que el pez no quedó afianzado en el anzuelo.
Poco después ya monté el Clon Spittin´ Wire que mi amigo José Antonio me había regalado y que reproduce fielmente al señuelo original.
El mar estaba bueno para intentarlo con los paseantes y tuve ocasión de comprobarlo con los ataques de alguna aguja.
Decidimos cambiar de ubicación a la vista de los resultados. Por el camino me encontré con Julio, un viejo conocido que me puso al corriente de sus últimas salidas de pesca.
Tras despedirme de él, me reuní con mi compañero y proseguimos pescando hasta llegar a una roca que me suele dar buenos resultados. Una vez allí, el paseante era atacado con violencia por varias agujas a un tiempo. Opté por un paseante algo menor y la clavada no tardó en producirse.
A la vista de que Toni tuvo alguna picada al minnow, cambié yo también. Un Rapala Max Rap de 13cm fue el elegido y no tardó en capturar otra aguja.
Tras el cese de la actividad, vuelta a cambiar de escenario.
De camino pudimos observar las charcas plagadas con erizos de mar, algunos de talla excelente.
La marea ya se acercaba a su punto más bajo, así que lo intentamos en una zona somera. Con algo más de agua hubiera sido un excelente escenario, pero no se puede estar en dos lugares al mismo tiempo.
Aún quedaría tiempo para hacer unos lances en una ensenada. Allí pudimos divisar bajo el agua, como algún pez de buen tamaño "plateaba" por veces. Nos quedamos con las ganas de saber de qué pez se trataba.
Con una buena caminata a las espaldas, nos retiramos para ir a tomar algo.
Miguel y César ya se habían ausentado, pero Esteban y Micael permanecían en la cafetería.
Con ellos mantuvimos una charla distendida, en la que comentamos la escasez de capturas y las condiciones tan adversas que nos encontramos.
Esperemos que en otra edición las condiciones sean mejores y la participación algo mayor.

La jornada según Esteban:
http://surfcastinvigo.blogspot.com.es/2014/05/2-kdd-hermanos-de-los-senuelos-basses.html