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miércoles, 18 de agosto de 2010

Cuñaaaaaaaaooooooo

El pasado domingo salimos de pesca Diego, Marcos, Juan, David (su cuñado) y yo.
De camino al pedrero, se podía percibir un olor a humo muy intenso.
Elegimos un lugar muy diferente a las que solemos frecuentar, pues son zonas de mayor calado.
Aún no había comenzado a amanecer y nos cambiamos prácticamente a oscuras.En el primer lance David clavó una lubina y en mi primer lance yo clavé esta otra.
Sin duda se está convirtiendo en una costumbre esto de llegar y besar el santo, pero ...... es que al segundo lance saqué otra más. Me pregunté instantáneamente si habríamos dado con un punto caliente, pues no me pareció nada común.Con la luz del día, otros compañeros se fueron estrenando también. Juan sacó esta lubina y poco después protagonizó un incidente un tanto desagradable:
No sé muy bien como ocurrió, pero una gaviota se quedó enganchada con la linea y se precipitó sobre el agua. Juan intentó que se soltase desde la distancia, pero la gaviota no colaboraba. Una vez se rompió la linea contra las rocas, despojando a Juan de su recién estrenado señuelo, la gaviota recobró la libertad.En una zona de bajos decidí cambiar el señuelo y poner un color que me ha dado buen resultado últimamente. Y poco después clavé otra lubina que se empleó a fondo para intentar liberarse.Y desde ese mismo lugar salió otra más, pero que no ofreció tanta resistencia como la anterior.
Seguimos probando fortuna hacia el norte pues se divisaban zonas muy buenas en las que hacer trabajar a nuestros señuelos.Juan clavó un abadejo y en la distancia miré como su cuñado sacaba otro. Pero por alguna razón David se quedó atrás.Me subí a unas rocas desde las que efectuar lances sobre una zona profunda y aquí capturé esta aguja. Las sacudidas de esta hicieron que uno de los anzuelos le desgarrase una agalla, por lo que perdió mucha sangre. Ante este panorama opté por evitarle la agonía.Cuando regresamos sobre nuestros pasos, encontramos a David hablando con un pescador, y junto a ellos, una cuerda con unos cuantos abadejos. Resulta que David comenzó a sacar abadejos a un ritmo frenético. Los fue depositando en una poza de las que se forma con la bajamar. Cuando llevaba 38 ejemplares sacados, paró de contar y comenzó a liberar los de la poza, pues alguno comenzaba a mostrar signos de falta de oxígeno. Total, que se lo pasó en grande sacando abadejos sin moverse del sitio.

Decidimos cambiar de escenario y nos dirigimos hacia el sur.Aunque la zona presentaba lugares con muchísima laminaria, tuve una picada bestial y poco después miré como una lubina de buen porte perseguía el señuelo de Marcos sin llegar a atacarlo.Diego y Juan quisieron hacer los últimos lances en una ensenada y yo los acompañé.
Estuvimos un buen rato y miramos algo de actividad en superficie, pero se quedó en eso.Observamos que las rocas de este sitio estaban plagadas de estos nudibránquios. Era la primera vez que miraba a esta especie, si bien los hay con un colorido muchísimo más vistoso.De vuelta hacia casa, Diego y yo nos detuvimos a mirar como un helicóptero recogía agua para colaborar en las labores de extinción de un incendio cercano, en la zona de Baredo (Noticia).

Pondré el vídeo en breve.

4 comentarios:

  1. Muy buen relato Jose, como siempre, saludos amigo...

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  2. Muchas gracias Diego. Gracias por compartir jornadas de pesca con nosotros.
    Un saludo.

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  3. El señor David alias cuñaaaaaaaaaaaaao es el señor de la pesca por estos lares en estos momentos ahora antes y seguro que en el futuro por que es un pescador tocado por la mano de dios.
    Saludos.

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  4. Tocado por la mano de Dios no creo, porque no levanta mucho del suelo, pero seguro que alguna conexión divina debe de tener jejeje
    Un saludo.

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